Los Estados miembros supervisarán las sustancias incluidas en la lista en un número limitado de estaciones de monitoreo en aguas superficiales representativas seleccionadas durante al menos los próximos dos años para proporcionar datos sobre sus concentraciones y presencia ambiental.
Los datos ayudarán a la Comisión a determinar si las sustancias representan un riesgo generalizado. Si lo hacen, se considerará su inclusión en la lista de sustancias prioritarias bajo la Directiva Marco del Agua, lo que requeriría que los Estados miembros acuerden valores umbral máximos permitidos para su presencia en aguas superficiales y adopten medidas, si es posible, en el origen para reducir o eliminar sus emisiones.
Antecedentes
El mecanismo de lista de vigilancia se introdujo en 2013. La primera lista de vigilancia se estableció en 2015 como una forma rentable y dinámica de garantizar que la Comisión pueda mantener la legislación de la UE sobre contaminantes del agua actualizada mediante la recopilación de pruebas, en particular sobre contaminantes emergentes.
Los resultados de listas de vigilancia anteriores han contribuido a la propuesta de la Comisión de 2022 para actualizar dicha legislación, que actualmente se está discutiendo con los colegisladores y que tiene como objetivo simultáneo asegurar un intercambio más rápido de datos de monitoreo, reducir la carga administrativa y aprovechar el potencial de la digitalización. Esta es la cuarta actualización de la lista de vigilancia y se basa en el trabajo técnico liderado por el Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión.