Aqualia
Connecting Waterpeople
Premios iAgua 2018
110 nominados en 23 categorías aspiran a coronarse en la gala que se celebrará el próximo 19 de Diciembre.

10 Deidades prehispánicas relacionadas con el agua que debes conocer

1
615
  • 10 Deidades prehispánicas relacionadas agua que debes conocer
  • Desde tiempos ancestrales el agua es considerada como un preciado recurso, íntimamente relacionado con la vida y la abundancia de alimento.

Sobre la Entidad

Conagua
Comisión Nacional del Agua de México. Creada el 16 de enero de 1989 con la misión de administrar y preservar las aguas nacionales para lograr su uso sustentable.
Indra
Bentley Systems
· 615
1

Temas

Las culturas prehispánicas tenían un vínculo especial con el agua. Los actuales pueblos indígenas de México son herederos de las tradiciones, creencias y costumbres de nuestros ancestros. Su relación con la naturaleza es sagrada, especialmente con la tierra, el agua, el fuego y el viento.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) realizó un testimonio fotográfico y documental de la relación entre los pueblos indígenas y el agua, el cual a la postre se convirtió en el libro “Agua en la cosmovisión de los pueblos indígenas de México”, mismo que puede ser consultado en el sitio web de esta dependencia.

A continuación te presentamos 10 deidades prehispánicas relacionadas con el agua que debes conocer:

1. Chalchiuhtlicue, ‘La que tiene su falda de jade’. Para los mexicas fue la diosa de los lagos y corrientes de agua. Chalchiuhtlicue fue considerada también como la más importante protectora de la navegación costera en el México antiguo.

2. Chaac. Deidad maya asociada al agua y la lluvia. Era invocado para obtener abundancia en las cosechas. Moraba en cuevas y cenotes, los cuales eran portales a Xibalbá (inframundo maya). En sus representaciones se le caracteriza por poseer una larga trompa y una hacha con la que provocaba los truenos en el cielo.

3. Tláloc, ‘Néctar de la tierra’. Para los antiguos mexicas él era el encargado de las lluvias y se hacían diversas ceremonias para honrarlo. Fray Bernardino de Sahagún y Alfredo Chavero lo describen como el dios del rayo, de la lluvia y de los terremotos.

4. Pitao Cocijo. Divinidad zapoteca de la lluvia y la tormenta. Comparable a Chaac de los mayas y a Tláloc mexica. Algunas veces aparece con una vasija entre las manos, así como una máscara que le rodea los ojos, con colmillos y lengua bífida.

5. Dzahui. Dios mixteca de la lluvia y su principal patrono. Esta civilización se consideraba como el “ñuu dzavui” (pueblo de la lluvia) y pensaban que Dzahui los protegía, pero fue petrificado cuando el Sol (Ndicahndíí) apareció en el firmamento.

6. Amimitl. “Dardo de agua”.  Era el dios mexica de lagos pescadores que calmaba las tempestades. Era adorado en Cuitláhuac, que anteriormente era una isla en el lago de Chalco.

7. Huracán. “Una pierna”. Es uno de los dioses fundadores de la vida para los mayas. Es el dios de las tormentas, del viento y del fuego, por lo cual era deidad muy temida. Es representado con forma humana, pero con cola de serpiente y rasgos de reptil. Él provocó el Gran Diluvio maya que destruyó todo lo que construyeron los primeros hombres.

8. Metzabok. “Dios hacedor de truenos y de la lluvia”. Esta deidad lacandona anteriormente era conocida como Men-Sabak (el hacedor de hollín). Los lacandones pensaban que los ayudantes de Metzabok regaban hollín encima de las nubes, de donde adquirían su color negro antes de llover.

9. Yuku. Dios de la lluvia para los yaquis. Cuenta la leyenda que esta deidad dejó sin agua a los ocho pueblos principales. Los yaquis mandaron al gorrión a convencer a Yuku para que les diera agua, luego a la golondrina, pero sin éxito. Finalmente, el sapo Bobok, quien adquirió unas alas de murciélago y engañó al dios para que dejara caer la lluvia sobre la tierra.

10. Cuerauáperi o Nana Kuerajperi. “Nuestra abuela”, “Madre Tierra”. Para los purépechas es la diosa que tiene el poder de crear al hombre y todas las cosas. Ella manda las nubes y las lluvias para que crezca el maíz, pero si se enoja ella envía hambrunas y marca el fin de la existencia.

La redacción recomienda