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Barcos inteligentes buscan contaminantes en ríos y lagos europeos

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  • Barcos inteligentes buscan contaminantes ríos y lagos europeos
  • Se invierten miles de millones de euros en probar la calidad del agua.
  • Los actuales métodos de control de la calidad del agua carecen de resolución espacial y temporal, lo que significa que la contaminación no se detecta ni se aborda lo suficiente.

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La calidad del agua es un indicador fundamental de la salud de los ecosistemas fluviales, pero una gran cantidad de masas de agua europeas no alcanzan un «buen estado ecológico». Unos datos fiables y en tiempo real sobre la calidad del agua recogidos por sensores constituyen una base empírica para luchar contra la contaminación de manera eficaz en toda la cuenca hidrográfica.

El proyecto INTCATCH, financiado con fondos europeos, aprovechó los avances de la tecnología de vigilancia para desarrollar barcos «inteligentes» rentables, fáciles de utilizar y automatizados equipados con sensores con varios parámetros. La tecnología no se construye desde cero, sino que emplea barcos disponibles en el mercado con sensores de bajo coste.

Ocuparse del agua de forma inteligente

En las estrategias de control de la calidad del agua convencionales suele ser necesario que un funcionario vaya al lugar concreto y envíe una muestra a un laboratorio en el que se realizan pruebas para conocer los resultados dos o tres semanas después. Este método puede ayudar a hacer un mapa de la contaminación local, pero tiene un impacto limitado en la mejora de la calidad del agua en una zona más amplia.

«El método de alta tecnología de INTCATCH lleva los “laboratorios inteligentes” flotantes a los ríos y lagos para probar la calidad del agua, facilitando así la supervisión y el seguimiento de la contaminación», señala Mark Scrimshaw, coordinador del proyecto. «En lugar de confiar en los expertos, los ciudadanos normales podrán usar los barcos para recoger pruebas y descubrir lo sano que está su río local», añade Scrimshaw.

Los barcos autónomos y controlados por radio (controlados por un dispositivo manual) ofrecen un acceso y una cobertura mejores de las masas de agua. Los sensores innovadores permiten controlar y mapear la calidad del agua en tiempo real y de manera móvil; por ejemplo, detectan «Escherichia coli» y plaguicidas. Los equipos de prueba de ADN de siguiente generación proporcionan un análisis rápido y preciso del genoma de las bacterias presentes en el agua. Posteriormente, todas las pruebas recogidas se transfieren a la nube y pueden ser procesadas por un «software» de apoyo a las decisiones para ayudar a las comunidades y las autoridades a tomar decisiones sobre cuándo, dónde y cómo ayudar mejor al río.

Al día con la tecnología de INTCATCH

Las actividades de demostración se centraron en analizar la salud y la calidad del lago Iliki (depósito de agua estratégico de Grecia), de las aguas superficiales de Berlín, de los ríos urbanos de Londres y del río Ter en España.

La proliferación de algas, las sustancias en suspensión y la turbidez del lago Iliki son solo algunos de los retos a los que hay que hacer frente. La alta escorrentía urbana que lleva contaminantes, como aceite, basura o sustancias químicas, directamente a los ríos urbanos es extremadamente perjudicial para la calidad del agua. La mayor conductividad causada por las actividades mineras a cielo abierto afecta negativamente a la calidad del agua del río Ter.

Otras fuentes potenciales de contaminación que afectan a las cuencas hidrográficas son las aguas residuales procedentes de fregaderos y lavadoras o, incluso, de sistemas industriales de evacuación de agua mal conectados al drenaje de aguas superficiales. Estos contaminantes generan altas concentraciones de amoníaco, fosfato y nitrato que se acumulan en los ríos.

Los datos generados sobre la calidad del agua se almacenarán en una base de datos en línea a la que cualquier persona puede acceder a través de una interfaz web o móvil. Los usuarios también podrán consultar la base de datos para mejorar sus conocimientos sobre los ecosistemas acuáticos de su zona. Esta base de conocimiento será indispensable para que las partes interesadas puedan gestionar los recursos hídricos con eficacia.

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