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Una app expande la ciencia ciudadana en la prevención de catástrofes provocadas por inundaciones

  • app expande ciencia ciudadana prevención catástrofes provocadas inundaciones
  • Aplicación diseñada en forma colaborativa con comunidades vulnerables para informar con antecedencia los riesgos de inundaciones y catástrofes ambientales se ha convertido en política pública.

Sobre la Entidad

DiCYT
Agencia de Noticias para la divulgación de la Ciencia y Tecnología del Instituto ECYT de la Universidad de Salamanca.

Una aplicación diseñada en forma colaborativa con comunidades vulnerables para informar con antecedencia los riesgos de inundaciones y catástrofes ambientales se ha convertido en política pública en Brasil. Y esta metodología se replicará para que otras regiones puedan implementarla. Con sus resultados prácticos generados en el año 2022, parte del debate referente a las propuestas de mejoras en la gobernanza del riesgo de inundaciones comenzó a entablarse hace al menos dos años.

Uno de los eventos de esta trayectoria ahora aparece publicado en un artículo de la revista Disaster Prevention and Management: se trata del workshop realizado en junio de 2020, como parte del Proyecto Datos a Prueba de Agua (WPD, por sus siglas en inglés), para el intercambio de conocimientos entre científicos de Brasil y del Reino Unido.

Este proyecto es fruto de una colaboración internacional entre instituciones de educación superior e investigación científica del Reino Unido (las universidades de Glasgow y Warwick), de Alemania (la Universidad de Heidelberg) y de Brasil (el Centro Nacional de Monitoreo y Alertas de Desastres Naturales – Cemaden y la Fundación Getúlio Vargas – FGV), con el apoyo de la FAPESP, del Fondo de Investigación e Innovación del Reino Unido (United Kingdom Research and Innovation) y del Ministerio Federal de Educación e Investigación de Alemania (BMBF), en coordinación con el Research Funding Agency Cooperation in Europe (Norface), el Belmont Forum y el Consejo Internacional para la Ciencia. El trabajo que aparece registrado en el referido artículo también contó con el apoyo de la FAPESP en el marco de otros tres proyectos (19/06616-019/06595-2 y 18/06093-4).

Al mencionar los descubrimientos en el workshop, los investigadores apuntan como desafíos comunes a ambos países la superación de la falta de información local sobre inundaciones y de sistemas de integración, aparte de la escasez de herramientas de visualización de datos y de comunicación entre las agencias de prevención. En tal sentido, los científicos sugieren una colaboración interdisciplinaria entre países con intercambio de conocimientos, y enfocada en las herramientas, los métodos y las políticas que se aplican en Brasil y en el Reino Unido para intentar desarrollar iniciativas innovadoras, con el objetivo de informar y perfeccionar la gobernanza del riesgo de inundaciones.

“En los debates notamos que ambos países afrontan el reto de la participación ciudadana en las acciones de prevención de las inundaciones y de hacer que los expertos hablen de una manera que llegue hasta la punta. Si quienes habitan en áreas de riesgo no se comprometen, la efectividad de las acciones es menor. En la forma de superar esos desafíos reside la diferencia: las estrategias deben ser específicas y orientadas hacia las características de cada una de las poblaciones”, dice João Porto de Albuquerque, investigador de la Universidad de Glasgow y uno de los autores del artículo.

Para Victor Marchezini, investigador del Cemaden y autor corresponsal del trabajo, el proyecto Datos a Prueba de Agua innova al suministrarle apoyo a las instituciones para el empleo de la metodología que comprende la participación de las comunidades afectadas en la construcción de la ciencia ciudadana. “Suele suceder que las instituciones no estén preparadas para ello. Existe una resistencia cultural con relación al potencial de la ciencia ciudadana y el compromiso amplio en la construcción de sistemas de alerta y de prevención de inundaciones”, afirma.

Herramientas innovadoras

En busca de repensar de qué manera se producen los datos relacionados con las inundaciones, el proyecto se abocó al desarrollo de métodos innovadores con el objetivo de dotar de visibilidad a los flujos actuales de generación, circulación y uso de los datos, generando nuevos tipos de información a nivel local con participación de los ciudadanos. Todo esto con la mira puesta en la integración de los resultados obtenidos mediante la aplicación de técnicas geocomputacionales para mejorar la resiliencia de las comunidades afectadas con relación a las inundaciones.

En esa línea, el proyecto presentó en enero pasado la aplicación en la cual los brasileños que viven en barrios vulnerables a las inundaciones informan con antelación sobre posibles eventos de esta índole y contribuyen con los organismos competentes en el mapeo de las áreas susceptibles y en la prevención de catástrofes. Al poner en práctica el principio de la ciencia ciudadana, alumnos de escuelas públicas pasaron por una capacitación que comprendía la construcción de pluviómetros artesanales con botellas PET y reglas. Cada uno era responsable de verificar diariamente la cantidad de lluvia que medían esos pluviómetros e insertar la información en la aplicación (lea más en: agencia.fapesp.br/38154/).

La herramienta fue puesta a prueba por docentes, estudiantes, agentes de Defensa Civil y habitantes en más de 20 municipios distribuidos por los estados de Pernambuco, Santa Catarina, Mato Grosso, Acre y São Paulo. Ahora cuenta con una nueva versión, con un panel de control web (dashboard) y pasará a tener alcance nacional, como política pública, al ser incorporada por el Cemaden, que quedará como responsable de su gestión.

Asimismo, en junio se dio a conocer la Guía de Aprendizaje, que orientará una asignatura electiva del proyecto con el objetivo de comprometer a los estudiantes en la producción de datos y conocimiento sobre catástrofes provocadas por el exceso de agua o la falta de drenajes urbanos en sus barrios y ciudades (el material didáctico se encuentra disponible aquí). La difusión de la metodología seguirá a cargo del Programa Cemaden Educación, socio en el proyecto.

“El artículo salió publicado ahora, después del lanzamiento de la herramienta, pero constituye la base del abordaje del proyecto. Buscamos un desarrollo participativo, que incluya a las comunidades, a Defensa Civil y a los usuarios finales. Pienso que es un gran aporte del proyecto una metodología que trabaja con ciencia ciudadana”, añade Porto de Albuquerque.

El investigador menciona el ejemplo de Jaboatão dos Guararapes, un municipio situado el área metropolitana de Recife, la capital del estado de Pernambuco. La ciudad concentró casi la mitad de las aproximadamente 130 muertes registradas en Pernambuco desde el final de mayo de este año como consecuencia de las inundaciones y los temporales que afectaron al estado.

“Algunos barrios de la ciudad colaboraron en el diseño del piloto de la aplicación. La gente lo sigue usando. Supimos que el 25 de mayo uno de los científicos ciudadanos alertó a través de esta herramienta acerca del registro de un volumen de lluvia superior al esperable para la época. Se concretó entonces una movilización comunitaria y la evacuación de la gente de las áreas de riesgo, evitando así muertes en esas zonas. Realizamos la capacitación, la gente mantuvo el uso y tuvimos un resultado efectivo con medidas de precaución”, dice Porto de Albuquerque.

De acuerdo con el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), las inundaciones y las lluvias extremas tienden a volverse cada vez más frecuentes debido al aumento de la temperatura de la Tierra. Para el año 2050, serán 1.000 millones de personas que afrontarán el riesgo de padecer inundaciones costeras provocadas por la elevación del nivel del mar, y más habitantes se verán forzados a dejar sus hogares a causa de los eventos climáticos extremos, especialmente inundaciones y aluviones. Asimismo, si el calentamiento global llega a 1,5 grados Celsius más con relación a la media preindustrial, puede producirse un aumento del 24 % de la población global expuesta a inundaciones.

El método

El workshop se concretó en la modalidad online el 8 de junio de 2020, tuvo cuatro horas de duración y contó con la participación de más de 40 trabajadores del sector público e investigadores de ciencias naturales y sociales, aparte de profesionales y técnicos enfocados en el pronóstico, la prevención y la respuesta a las inundaciones en Brasil y en el Reino Unido. La primera parte contó con seis ponencias individuales sobre el tema de la gobernanza del riesgo de inundaciones en ambos países y la ciencia ciudadana. La segunda etapa fue dedicada a los debates de los grupos focales, en los cuales los participantes se dividieron en cuatro grupos que abordaron el conocimiento sobre riesgos, el pronóstico y el monitoreo de las inundaciones, la comunicación y la gobernanza del riesgo de inundaciones.

“Aparte de incluir la perspectiva del aporte de la comunidad, un punto importante del proyecto consiste en conectar las discusiones con las universidades locales, que pueden cumplir un rol de multiplicadoras. En momentos de riesgo, los habitantes buscan información. La aplicación constituye una forma de unir un sistema confiable a la participación de diversos actores”, resume Marchezini. En Brasil, alrededor de 8,2 millones de personas viven en áreas de riesgo sujetas a deslizamientos de tierra e inundaciones, de acuerdo con una estimación del Cemaden basada en un estudio realizado en colaboración con el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) en 872 municipios. Por otra parte, solamente 1.538 (27,6 %) de los 5.570 municipios brasileños cuentan con sus planes directores de prevención de crecidas o anegamientos graduales, aluviones o torrentes e inundaciones bruscas.

Redacción iAgua

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