La Confederación del Ebro presenta un informe sobre la proliferación de macrófitos en la cuenca

106
0
106

La Confederación Hidrográfica del Ebro ha organizado esta mañana una jornada técnica para analizar la proliferación de macrófitos en el tramo bajo del Ebro, aguas abajo del sistema Mequinenza-Ribarroja-Flix. Este encuentro ha servido para presentar las conclusiones de un informe elaborado por el grupo de trabajo que, impulsado por la propia Confederación, estudia desde 2008 el aumento de plantas acuáticas en esta zona y analiza métodos para su control.

Tanto en la redacción del informe, como en la jornada de hoy, han participado técnicos de la Confederación Hidrográfica del Ebro, con la jefa del Servicio de Control Ecológico, Concha Durán, a la cabeza, junto con expertos de la Universidad de Lleida (Damià Vericat y Ramón Batalla); de la Universidad de Girona (Sergi Sabater); de Endesa (el biólogo Antoni Palau); de la Central Nuclear de Ascó (José Luis Esparza) y de la empresa especializada URS (Miguel Alonso). 

Durante los últimos tres años este grupo ha realizado un estudio de seguimiento de plantas acuáticas, controlando su evolución, su distribución, sus distintas especies, así como el contexto biológico en el que han proliferado. A esto se ha unido un análisis de la efectividad de los métodos de control, principalmente, las crecidas controladas que se autorizan cada año desde Ribarroja, por acuerdo de la Confederación y Endesa, gestora del embalse y que buscan la disminución de su presencia. 

De hecho, el principal objetivo de este informe es plantear consideraciones sobre acciones futuras y sobre todo, ofrecer una visión técnica para optimizar al máximo estas avenidas no naturales en el tramo bajo del Ebro. 

El estudio se centra en los últimos 80 kilómetros de cauce fluvial donde en los años 90 se empezó a detectar presencia de macrófitos que han proliferado de forma masiva, fundamentalmente ya en la última década. Desde la Confederación se intensificaron los seguimientos a partir del año 2002 con análisis de zonas de cubrimiento de macrófitos, de caudales históricos y de evaluación de clorofila y con el aumento de los controles físico-químicos y ecológicos. El grupo de trabajo, por su parte, se forma ya en el año 2008. 

Con esta labor, la Confederación Hidrográfica del Ebro sigue desarrollando nuevas líneas de control de la calidad de las aguas, similares a los seguimientos del mejillón cebra o los estudios sobre los efectos de los estiajes extremos, que permiten tener un mayor conocimiento del medio fluvial y además, colaborar con otras administraciones con competencias medioambientales. 

Conclusiones

En el informe se destaca el efecto negativo de la proliferación de plantas acuáticas, principalmente, en la obturación de sistemas de captación de agua y la pérdida de capacidad de transporte de agua por la elevación del lecho del río. 

Sobre las causas de esta mayor presencia de macrófitos, sobre todo desde principios de esta década, el grupo de trabajo concluye que no se puede achacar a un solo hecho y que son varios los factores influyentes. 

Entre ellos, destacan los cambios hidrológicos ligados a la gestión de embalses, tanto porque el volumen de agua embalsada cada vez tiene una menor renovación, como por el hecho de que la laminación de avenidas en el tramo bajo del Ebro ha reducido el efecto de crecidas naturales en el río y además, las ha desplazado a otros periodos estacionales.

También se hace referencia en este informe a la necesidad de estudiar más la posible influencia del aumento de la depuración de aguas residuales urbanas, ya que en el caso de otro tramo con importante presencia de macrófitos, el río Segre, aguas abajo de la ciudad de Lleida, la proliferación masiva se detectó a partir de la puesta en funcionamiento de su EDAR.

Otras cuestiones que se han tenido en cuenta es la presencia de especies invasoras, como las poblaciones de peces predadores que modifican la variedad biológica y pueden participar en los cambios en el río y por último, el propio efecto multiplicador de los macrófitos, ya que estas plantas provocan una mayor transparencia de las aguas, por un efecto “filtro”, lo que genera buenas condiciones para su reproducción.

Recomendaciones

El estudio pormenorizado de los ciclos de estas plantas acuáticas ha permitido que el  grupo de trabajo realice propuestas técnicas para optimizar las medidas que ya se han puesto en marcha:

- La mejora de la gestión de las crecidas controladas acordadas desde 2006 por la Confederación y Endesa y que se realizan en primavera y otoño: se plantea naturalizar al máximo estas crecidas, diseñando crecidas, que sin aumentar los caudales máximos, si presenten varios picos o puntos máximos y además, que vengan precedidas de un programa de caudales bajos sostenidos que debiliten los macrófitos. Además, se establecen indicadores, principalmente la temperatura del agua, que permitan conocer las mejores condiciones de efectividad de las crecidas. También se apuesta por las crecidas de primavera, frente a las de otoño, ya que las plantas se encuentran en esta estación en pleno desarrollo. Por último, se considera la posibilidad de generar crecidas desde otros puntos de la Cuenca que puedan tener influencia en este tramo, como desde el Segre y el Cinca. En el informe se condiciona esta medida a la disponibilidad de agua en los distintos sistemas. 

- Estudio de sistemas de retirada mecánica de macrófitos: se recuerda que ya existen otros tramos donde se han realizado retiradas mecánicas, como la puesta en marcha por el Ayuntamiento de Lleida en el río Segre. El informe indica que es necesario estudiar metodologías viables económicamente y eficaces y plantea realizar pruebas, siempre que sea posible, que sirvan de referencia para otras administraciones afectadas.

- Seguimiento de la proliferación de plantas y realización de estudios de causas y consecuencias: se recomienda mantener el monitoreo de macrófitos en este tramo de río, lo que permitirá disponer de una serie de datos amplia (desde 2002, cuando comenzaron los seguimientos). Además, se plantea la necesidad de estudiar más en profundidad la relación entre la presencia de macrófitos y los nutrientes en el agua y también ampliar el conocimiento de los efectos ecológicos de estas plantas.

Comentarios