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Desalinización y Desarrollo Sostenible

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  • Desalinización y Desarrollo Sostenible
    Borja Blanco.
  • Artículo escrito por Borja Blanco, Consultor ENAPAC, CEO Aqua Advise, Director de la International Desalination Association y Director de la European Desalination Society.

Sobre la Entidad

ENAPAC
Energías y Aguas del Pacífico (ENAPAC) ofrece las ventajas de ser un proyecto Autosustentable, que combina una Desaladora de Osmosis Inversa con una Planta Fotovoltaica y un Gran Reservorio, propios del proyecto, para abastecer a multiples clientes.
Minsait
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Entre los lineamientos para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, la Agenda 2030 afirma que se debe “ampliar la cooperación internacional y el apoyo prestado a los países en desarrollo para la capacitación en actividades y programas relacionados con el agua y el saneamiento, incluyendo los de captación de agua, desalinización, uso eficiente de los recursos hídricos, tratamiento de aguas residuales, reciclado y tecnologías de reutilización”. De hecho, es la propia ONU a través de su iniciativa de Asociaciones para los ODS, la que está llevando a cabo un programa que apunta a desarrollar la desalinización como respuesta al desafío global de la escasez de agua. Bajo este marco, Chile tiene una oportunidad privilegiada para hacer su contribución con una de las tecnologías con mejor proyección para abastecimiento de agua a gran escala, como es la desalinización. Actualmente en Chile ya hay varias experiencias, principalmente en el campo de la minería y, en algunos casos, para consumo humano, pero ciertamente existen condiciones para darle un mayor potencial y que su desarrollo se lleve a cabo de manera sustentable, es decir, considerando no sólo los factores económicos sino especialmente los socio-ambientales.

Las principales preocupaciones en torno a esta tecnología se concentran principalmente en el uso de la energía, por el alto requerimiento energético de la desalinización y el transporte de agua, y en la descarga de salmuera, la que es devuelta al mar tras el proceso de desalinización. Respecto a ésta última, es ya una práctica virtualmente estandarizada a nivel mundial el uso de tecnologías que evitan el vertido de otros agentes que no sean agua con mayor concentración de sal como es la salmuera, así como de infraestructura para la mayor e inmediata disolución de la misma en el mar. Cuenta fehaciente de ello entrega el reciente estudio liderado por el académico de la Universidad de New South Wales en Australia, Dr. Graeme Clark, y publicado en la revista Water Research, el que tras seis años de análisis directo de los efectos de la salmuera descargada por la planta desaladora de Sydney, concluye categóricamente que la salmuera no tiene efectos dañinos sobre la vida marina.

En paralelo, el vínculo entre energía y agua es innegable, y en el caso de la desalinización, es crítico. Pero allí Chile tiene nuevamente una ventaja sustantiva, puesto que cuenta con acceso casi ilimitado al agua de mar así como a las mejores condiciones de radiación solar para generación de energía fotovoltaica del mundo, sumado a otras fuentes abundantes de energías renovables. La combinación de estas tecnologías, desalinización y energía renovable, debiera ser un foco prioritario para el desarrollo de la respuesta a las necesidades de recursos hídricos, así como una oportunidad de liderar este campo a nivel mundial y compartir experiencias y conocimiento, con el resto del planeta. Pareciera una ilusión, pero esto ya es un compromiso global que se concretó con el lanzamiento de la Global Clean Water Desalination Alliance, durante la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en 2015. Esta alianza busca el compromiso de las naciones que la suscriban, por la implementación y la promoción del uso de energías limpias para la desalinización. Ya son más de 20 países representados entre los que se incluyen Australia, China, Francia, Alemania, Israel, Japón, Arabia Saudita y Estados Unidos, a través de organismos tanto públicos como privados. A esta alianza se ha sumado también un acuerdo entre la International Desalination Association (IDA) y el Global Solar Council (GSC) de octubre de 2017. El acuerdo establece el compromiso de ambas organizaciones, por la promoción de la desalinización con energía fotovoltaica a nivel mundial.

Sin lugar a dudas, el escenario está servido para que Chile sea líder mundial en la combinación de estas tecnologías como son la desalinización con el uso de energía renovables y con ello avanzar significativamente en su aporte a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, aún más de cara a la próxima realización en 2020 en el país de la COP 25, la cumbre sobre cambio climático más importante a nivel mundial, y que debiera ser el escenario propicio para que Chile pueda reforzar el compromiso del país y el mundo con los ODS, especialmente con aquellos relacionados con recursos hídricos y la energía limpia.