Antolín Aldonza: "Las empresas asociadas de ASAGUA tienen presencia en la mayor parte de los países del mundo"

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Personalidades

  • Antolín Aldonza, Director General de ASAGUA
  • "España es un referente mundial en las cuestiones relativas al tratamiento del agua"
  • "Hemos logrado superar los problemas de escasez y desigual reparto de los recursos hídricos en el territorio español"
  • "La calidad de las aguas españolas es buena, pero hay zonas de penumbra en las que es necesario actuar"
  • "Una inversión de 10.000 a 15.000 millones de euros al año en infraestructuras rentables, desarrolladas según una razonable planificación, sería algo muy bueno para el desarrollo del país"
  • "Las empresas asociadas de ASAGUA tienen presencia en la mayor parte de los países del mundo, en los que están desarrollando un abanico de actividades similar al que ejercen en España"
  • "La pérdida de puestos de trabajo en el sector está produciendo una cierta descapitalización profesional en las empresas y por ende en España"

Antolín Aldonza es el Director General de ASAGUA, la Asociación Española de Empresas de Tecnologías del Agua. En esta entrevista que concede a iAgua, abordaremos la situación actual del sector del agua en España y el proceso de internacionalización de las empresas de la Asociación.

Pregunta: Sr. Aldonza, ¿Qué es ASAGUA y cuáles son sus objetivos?

Respuesta: ASAGUA, Asociación de Empresas de Tecnologías del Agua, es una asociación empresarial sin ánimo de lucro que tiene como objetivos prioritarios la promoción de la actividad del sector en el mercado nacional, el apoyo a sus empresas asociadas en el exterior y, por supuesto, la colaboración con las Administraciones Públicas en el desarrollo de políticas de sostenibilidad hídrica para el abastecimiento, la agricultura, la industria, las aguas subterráneas, el medio ambiente, el ocio y el turismo.

A esos objetivos se suman a otros de igual importancia como son la investigación de nuevas tecnologías, la búsqueda de fórmulas que permitan un desarrollo adecuado de la I+D+i, y el fomento de la colaboración entre los sectores público y privado con el fin de encontrar fórmulas para la financiación de las infraestructuras.

P: ¿Qué acciones concretas defiende para mejorar la sostenibilidad hídrica?

R: Se necesitan actuaciones en educación e investigación, impulsadas por los poderes públicos. Es esencial que todos tomemos conciencia de que el agua es un bien escaso y muy vulnerable. Que entendamos que el agua que bebemos ha tenido que ser captada, transportada y depurada, lo que implica unos considerables costes. Además, es necesario que se promueva la investigación para hacer más eficaces los sistemas de aprovechamiento y conseguir la eficiencia en todos los usos y no únicamente en el consumo humano. El riego, por ejemplo, es el que más consume y se hace con agua de gran calidad para evitar en origen la contaminación de los alimentos.

P: En cuanto a I+D, ¿Cuál es la situación actual en España?

Hemos logrado superar los problemas de escasez y desigual reparto de los recursos hídricos en el territorio español

R: España es un referente mundial en las cuestiones relativas al tratamiento del agua. Nuestras empresas tienen un elevado prestigio a todos los niveles.

Tenemos una economía desarrollada y hemos logrado superar los problemas de escasez y desigual reparto de los recursos hídricos en el territorio español, lo que ha estimulado la obtención de métodos y sistemas que permiten acometer cualquier tipo de actuación. La investigación de las tecnologías del agua es exhaustiva e intensiva y ha dado lugar a patentes de sistemas que tienden a conseguir idénticos resultados con menos consumo y a evitar la contaminación. Estas técnicas se aplican por necesidad, porque todavía en los lugares donde abunda el agua no hay conciencia de su valor; no se piensa que puede llegar a faltar o a convertirse en un líquido inadecuado.

En España disponemos, entre otros, de sistemas automáticos de información hidrológica y de información sobre la calidad de las aguas, que unidos a los meteorológicos, nos proporcionan los datos necesarios para conocer el estado de nuestras aguas y las necesidades de las distintas regiones, sin olvidar la ayuda que suponen estos sistemas en situaciones de sequía y para la previsión -y en su caso mitigación- de las inundaciones.

En depuración, desalación y reutilización nos situamos entre los países líderes. Se ha hecho un esfuerzo extraordinario en la modernización de los regadíos y se han acometido importantes infraestructuras tanto de almacenamiento, como de regulación y distribución, incluidas las de potabilización y depuración, lo que ha permitido a las empresas del agua acumular una gran experiencia que no pasa inadvertida a nivel mundial, ámbito en el que su trabajo es muy apreciado.

P: ¿Cómo calificaría la calidad de las aguas en España?

R: Vista la cuestión desde un plano científico-técnico en sentido estricto, y por tanto en ausencia de intereses y de emociones, podemos decir que la calidad de las aguas españolas es buena, pero que hay zonas de penumbra en las que es necesario actuar.

Debemos cumplir los requerimientos de Europa e ir mas allá para tener un país equilibrado. Conviene recordar que el agua es fuente de vida y que en el conjunto de España hay agua suficiente para atender las necesidades de todas sus regiones. Se ha hecho un esfuerzo importante en materia de inversión que es necesario continuar para acabar con esas zonas de penumbra y eso ha de venir de la mano del desarrollo sin pausa del Plan Nacional de Calidad de las Aguas, entre otros. Sin inversión no hay progreso.

P: Pasemos al abastecimiento. ¿Es posible garantizar agua en cantidad y calidad suficiente en España?

R: En conjunto, España tiene agua suficiente pero mal distribuida. Esto se debe a su variada climatología que hace que las precipitaciones estén desigualmente repartidas en su territorio y que a su vez haya zonas en las que las precipitaciones sean muy irregulares en el tiempo.

Es bien conocido el desequilibrio hidrológico que existe entre las cuencas del norte de España y las mediterráneas, así como que las regiones con menos recursos de agua son las más productivas desde el punto de vista agrícola, además de ser zonas donde se concentra el turismo, actividad que también demanda agua.

Estas circunstancias han hecho que la política hidráulica adoptada en cada momento haya jugado un papel muy importante para el desarrollo del país.

Para evitar esos desequilibrios o, lo que es lo mismo, para asegurar la distribución equitativa del agua es necesario que los poderes públicos consigan el gran pacto del agua, que trascienda cualesquiera intereses particulares y partidistas, del que necesariamente ha de emanar ese Plan Hidrológico Nacional tan esperado que, en cumplimiento de la Directiva Marco del agua (2000/60/CE), haga realidad el Plan Nacional de Calidad de las Aguas de 2006 con una inversión de 16.000 millones de euros y cuya fecha de finalización está prevista para 2015. Pero su desarrollo no se está llevando al ritmo anunciado a causa de la reducción de los fondos europeos y la crisis económica, que ha hecho que se reduzcan las partidas del presupuesto para la inversión en infraestructuras del agua, unas partidas que en la actualidad han disminuido aún más como consecuencia de la política de reducción del gasto que se ha impuesto.

P: La población española es consciente de la importancia del uso sostenible del agua

R: Hemos de ver el agua como un elemento de consumo, pero también como aceptante de residuos, por tanto son esenciales las campañas de información, que expliquen la importancia de tener un agua limpia, de las consecuencias de su mala utilización y de las actuaciones que la contaminan.

Además es fundamental concienciarla para que acepte que producir agua de calidad apta para el consumo humano y cualesquiera otras actividades, tiene un precio que hay que pagar.

P: A nivel regulatorio y legislativo, ¿Qué mejoras proponen desde ASAGUA?

Todas las que garanticen el mismo tratamiento del agua en cualquier lugar de España, para lo cual ha de resolverse el actual conflicto de competencias entre Estado, Comunidades Autónomas y Administraciones Locales.

Al decaer la inversión pública y al no ocupar el sector privado su hueco -entre otras causas por la carencia de crédito-, necesariamente decae la actividad del sector y con ella la de otros subsectores. A la vista de esta situación se están estudiando nuevos sistemas de financiación; se buscan fórmulas para una colaboración público – privada que es lo que genéricamente se denomina como participación público privada. La inversión es un gasto, pero productivo, que tiene una tasa de retorno fiscal alta y genera empleo. Sin inversión no hay progreso. Una inversión de 10.000 a 15.000 millones de euros al año en infraestructuras rentables, desarrolladas según una razonable planificación, sería algo muy bueno para el desarrollo del país, porque además de los efectos comentados permitiría más inversión en I+D+i.

P:  Mirando al plano internacional. ¿Está siendo la internacionalización la tabla de salvación de las empresas españolas del sector del agua?

Las empresas asociadas de ASAGUA tienen presencia en la mayor parte de los países del mundo

R: En estos tiempos difíciles en los que apenas hay inversión pública en España, las empresas se han visto abocadas a incrementar su actividad en el exterior, en definitiva, a exportar su buen hacer.

Obviamente, teniendo en cuenta la situación que atraviesa España, a día de hoy el mayor volumen de negocio se realiza en el exterior.

Son momentos difíciles para la economía española, lo que se refleja en la inversión tanto del sector público como del privado. La inversión pública en actividades de construcción y servicios ha caído de forma brusca hasta ser prácticamente inexistente. Baste con decir que la inversión en materia de aguas realizada por el Ministerio -actualmente Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente- alcanzó anteriormente hasta más de tres mil millones, mientras que actualmente es prácticamente nula.

Esta situación ha hecho que las empresas españolas tengan que buscar de forma intensiva contratos en otros países, aunque conviene aclarar que desde hace décadas una parte de la actividad de nuestras compañía se viene desarrollando en el exterior, siendo la tendencia a la internacionalización algo consustancial a ellas, animadas por el prestigio del que siempre han gozado.

En concreto, las empresas asociadas de ASAGUA tienen presencia en la mayor parte de los países del mundo, en los que están desarrollando un abanico de actividades similar al que ejercen en España. Están firmemente implantadas en América Central y del Sur, en el norte de África, en Europa del este, en Asia y en Australia.

Pero como decía, la salida al exterior no es coyuntural, son empresas con vocación internacional que con anterioridad a la crisis ya se habían instalado fuera de España. De hecho, prácticamente en todos los países en los que trabajan tienen delegaciones estables que consiguen nuevos contratos.

P. Para finalizar, Sr. Aldonza. ¿Qué mensaje le trasladaría a los profesionales afectados por la crisis y, sobre todo, a los jóvenes que se quieren especializar en el sector del agua y afrontan un panorama laboral complicado?

El origen de la problemática del agua reside en que carecemos de una planificación a largo plazo

R: Aún en la situación actual, tan complicada, debe de primar la esperanza, porque no cabe duda de que los poderes públicos, pese a la escasez de recursos económicos, no tendrán más remedio que fomentar la inversión, y no solo para reactivar la economía, sino también para salvaguardar el “patrimonio hidráulico” que tantos esfuerzos ha costado reunir.

Ese patrimonio, integrado por la Administración especializada, la legislación que regula y anima el sector del agua, las infraestructuras, la experiencia que se ha conseguido y como no las empresas y la I+D+i del agua, es la fuente de la que manan los servicios que toda sociedad moderna necesita para desarrollarse de forma adecuada y sostenible, sin hipotecar el futuro. Además ese caudal necesita de una buena conservación que, a su vez, demanda inversión y es que esta palabra mágica aparece siempre ligada al progreso.

Creo que el origen de la problemática del agua reside en que carecemos de una planificación a largo plazo, que nos permita saber dónde queremos ir y por tanto diseñar las labores y los plazos necesarios para conseguirlo, jugando de forma prudente con los medios, tanto económicos como legales y administrativos. La causa próxima de esa carencia reside en la falta de solidaridad entre las regiones que ha sido y es germen de los desequilibrios entre ellas.

Sirva lo anterior para materializar el mensaje pedido, que no puede ser otro que pedir a los jóvenes cuya vocación sea el desarrollarse profesionalmente en una cualquiera de las facetas del agua, que la sigan, porque el sector del agua los necesita, lo que es tanto como decir la sociedad entera. Que se preparen bien, porque aunque es verdad que el auge que tuvo la construcción de nuevas infraestructuras no retornará, también lo es que se seguirán construyendo y que siempre será necesaria la conservación y el logro y perfeccionamiento de nuevas tecnologías.

Para finalizar un comentario. La pérdida de puestos de trabajo en el sector está produciendo una cierta descapitalización profesional en las empresas y por ende en España, lo que viene a ser otra razón de peso para que las administraciones públicas rompan esta inercia del hacer poco, porque el dinero es escaso.

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