Serafín González Prieto: “Existen varios estudios en prestigiosas revistas científicas internacionales que alertan del peligro del arsénico en Corcoesto”

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  • Antigua boca de la mina de Corcoesto

Serafín González Prieto es Doctor en Biología por la Universidad de Santiago de Compostela. Presidente de la Sociedade Galega de Historia Natural y científico del CSIC desde 1994 (primero como Científico Titular y luego como Investigador Científico desde 2009), además de autor de casi 50 artículos en revistas científicas internacionales y colaborar como investigador en 25 proyectos sobre el sistema suelo-planta y gestión de residuos orgánicos, Serafín es el principal impulsor de la campaña en contra de la megaminería contaminante en Galicia, como demuestran las más de 223.000 firmas en la petición de Change.org sobre el tema.

En iAgua le hemos entrevistado para conocer más de cerca la problemática que rodea al proyecto de la mina de Corcoesto, por ser el ejemplo más conocido y el que mayor movilización social ha provocado en relación a estas actividades en Galicia.

Lee también la entrevista a Jordi Delgado, Doctor en Ciencias Geológicas por la Universidad de Barcelona y uno de los autores del informe sobre la mina de Corcoesto relativo a la afección de las aguas.

Pregunta -¿Cuáles serían las principales afecciones a las aguas si la mina de Corcoesto se pusiera en marcha de nuevo?

Respuesta - En forma de listado, serían las siguientes:

1. El desvío del arroyo Lourido en un tramo de 2.700 m para ocupar su valle con las enormes balsas de lodos de cianuración (340.000 m3) y de flotación (10,8 millones de m3).

2. El consumo anual de 1.500.000 m3 de agua (cantidad equivalente al consumo de casi 31.000 personas) de los cuales no devolvería al medio 310.000 m3/año, provocando la disminución de los caudales en manantiales y ríos.

3. En caso de rotura de las balsas, inundaría con lodos contaminantes el LIC Río Anllóns (situado a menos de 140 m) y su estuario, así como la ría de Corme y Laxe, con enormes afecciones ecológicas y socioeconómicas (agricultura, ganadería, pesca, marisqueo, turismo).

4. Cada mega-detonación, y habría 5 semanales, volaría 38.000 m3 de rocas, poniendo en suspensión enormes cantidades de polvo conteniendo cantidades peligrosas de arsénico, que en parte caerían sobre los pueblos y campos de cultivo próximos.

5. La molienda de las rocas (para extraer con cianuro el poco oro que contienen) aumentaría en más de 10.000 veces la solubilidad del abundante arsénico que contienen, con riesgos para la salud humana y la de los ecosistemas.

6. La pirámide de la codicia de Corcoesto muestra que para extraer las 34 toneladas de oro que allí hay, se quieren emplear 2.800 toneladas de ácido clorhídrico, 4.400 toneladas de cianuro y 6.400 toneladas de sosa cáustica, generando más de 122 millones de toneladas de escombros y 17 millones de toneladas de residuos.

P. - ¿Qué consecuencias puede tener la liberación de arsénico en el medio acuático de la zona? ¿Y el drenaje ácido?

No hay medidas para reducir la solubilidad de las 8.400 toneladas de arsénico molido que quedarían en las balsas de Corcoesto

R. - El arsénico es un micronutriente esencial para la vida, pero en cantidades minúsculas (medio gramo en la vida de una persona). El exceso provoca reducciones de crecimiento en las plantas, mortalidad en organismos acuáticos sensibles y un incremento en la incidencia de diversos cánceres (vejiga, pulmón, faringe y sistema digestivo) en la población próxima.

Está científicamente comprobado que, debido a la antigua mina de oro (subterránea y a pequeña escala) de Corcoesto de hace 80 años, hay 6 manantiales empleados para abastecimiento humano y para riego que sobrepasan ampliamente (hasta en 12 veces) los límites admitidos de arsénico en el agua potable y que en determinadas zonas del río Anllóns y su estuario, los sedimentos sobrepasan hasta en 5-6 veces los límites establecidos para suelos contaminados. No se han evaluado las posibles consecuencias de la megamina (superficie mayor que 500 campos de fútbol) a cielo abierto que se pretende poner en marcha.

Por otra parte, el drenaje ácido afecta a la potabilidad del agua y a la supervivencia de los organismos acuáticos.

P.- Si, finalmente y como parece que va a ser, se llevase a cabo la explotación, ¿cree que la zona podría llegar a recuperarse de alguna forma?

R. - Es posible una recuperación “cosmética” de la zona afectada por la mina, excepto de las enormes balsas de lodos que permanecerían allí indefinidamente, constituyendo un riesgo permanente.

No se contempla medida alguna para intentar siquiera reducir la solubilidad de las 8.400 toneladas de arsénico molido tan fino como la harina que quedarían en las balsas, solubilidad que es al menos 10.000 veces mayor que la actual “atrapado” en el interior de las rocas.

P.- ¿Qué le parece el apoyo social contra el proyecto? ¿Esperaban una magnitud similar?

R. - Gracias al enorme interés despertado por el vídeo en apoyo de la campaña en Change.org (más de 423.000 descargas en youtube), el apoyo social contra el proyecto aumentó de manera espectacular y ya van recogidas más de 223.000 firmas. Cuando lanzamos la petición en Change.org, pensamos que por debajo de cincuenta mil firmas no conseguiríamos nuestro objetivo de presionar a la Xunta de Galicia, que a partir de las cien mil firmas la presión social comenzaría a pesar mucho sobre la Xunta y que alcanzando las doscientas mil la presión ya sería muy grande. En estos momentos, nuestro sueño es alcanzar el cuarto de millón de firmas y creemos que es posible.

Por su parte, la manifestación del pasado 2 de junio en Santiago de Compostela, con unos 12.000 asistentes, es probablemente la mayor en Galicia por un motivo ambiental desde la catástrofe del Prestige, y mientras aquella fue la reacción a un desastre tristemente real y pegajoso en nuestra costa, la del día 2 fue para evitar que suceda un nuevo desastre.

P.- ¿Qué otras medidas legales se van a tomar para impedir el avance del proyecto?

R. - Las posibles medidas legales aún las estamos evaluando. En estos momentos, nos estamos centrando en facilitar toda la información posible a los ciudadanos y a quienes tienen que defenderlos, incluso frente a la propia administración: la Defensora del Pueblo en Madrid y el Valedor do Pobo en Santiago.

P.- ¿Cuál es su opinión sobre el estudio que defiende el proyecto de la mina?

Es posible una recuperación “cosmética” de la zona afectada por la mina de Corcoesto, pero las enormes balsas de lodos permanecerían allí indefinidamente

R. - Hay una verdad incuestionable: el estudio fue pagado por la empresa que quiere abrir la mina; y también una máxima conocida por todo el mundo: “el cliente siempre tiene la razón”. Sobre cualquier estudio no independiente siempre recaerá la duda de que sus conclusiones sean “a medida del cliente”. Frente a dicho estudio hay 2 artículos y 1 monografía, independientes, financiados con fondos públicos y publicados por reputados investigadores gallegos en prestigiosas revistas científicas internacionales que alertan del peligro del arsénico en Corcoesto. Soy investigador científico y conozco de primera mano los rigurosos criterios y controles antes de publicar un artículo en dichas revistas; por ello, mi opinión es que tiene muchísima mayor credibilidad una investigación científica independiente.

P.-¿Por qué cree que hay tanto apoyo político al proyecto?

R. - Sólo se me ocurren dos explicaciones. La primera es que la Xunta de Galicia, en esta época de crisis económica y fuerte desempleo, haya caído atrapada por los cantos de sirena de las inversiones y los puestos de trabajo prometidos por la empresa, hasta el punto de olvidar los mucho más numerosos empleos (agricultura, ganadería, pesca, marisqueo, turismo) que la mina pondría en peligro. La segunda es que la Xunta de Galicia tenga motivos para defender la mina que los demás no conozcamos; si ese fuera el caso, debería exponerlos públicamente para convencernos de que su apoyo es acertado.
 

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