"El proyecto de encauzamiento del Sarria no cumplirá el objetivo para el que fue diseñado: reducir el riesgo de inundaciones"

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Sobre la Entidad

Águeda García de Durango
Responsable de Contenidos y Comunidad en iAgua.
  • Primeras consecuencia de la ejecución del proyecto sobre el bosque de ribera.

La Plataforma Sarriana polo Río, representada en esta entrevista por uno de sus coordinadores, José Mª Díaz Bernárdez, responde a varias cuestiones sobre el conflicto entre vecinos y Administración en relación al proyecto de encauzamiento del río Sarria a su paso por el municipio del mismo nombre, en Lugo.

Pregunta - ¿Qué está ocurriendo en el río Sarria?

Respuesta - El 16 de noviembre de 2013 comenzó la ejecución de un proyecto que desarrolla parte del plan (de 2007) de encauzamiento del río Sarria a su paso por la localidad del mismo nombre. La financiación y ejecución de las obras es el resultado de un Convenio de colaboración entre la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, la entidad pública empresarial Augas de Galicia y el Ayuntamiento de Sarria. La actuación se financia con fondos FEDER (80%) y de Augas de Galicia (20%) y su presupuesto inicial ascendía a 6.700.000 euros, cantidad destinada a intervenciones a realizar en únicamente 300 metros de río.

El proyecto se desarrolla en un paisaje de enorme significación histórica y cultural y de gran valor para el medioambiente y la biodiversidad. En efecto, se prevén y están ejecutando actuaciones tanto sobre el propio trazado del Camino Francés a Santiago, Bien de Interés Cultural (BIC) incluido en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1993, como en su ámbito de territorio histórico integrante del BIC. Además, las obras proyectadas y ya en ejecución afectan directamente al hábitat prioritario de interés comunitario 91E0 (Bosques aluviales de Alnus glutinosa y Fraxinus excelsior) que acompaña al río Sarria a lo largo de su recorrido, incluso en el tramo urbano.

El proyecto contempla una alteración radical de la conformación natural del terreno y del paisaje en la zona inmediata al trazado del Camino Francés a Santiago

En esta primera fase, las obras se desarrollan tanto en el puente de origen medieval denominado Ponte Ribeira – por el cual el Camino de Santiago salva el río Sarria a su paso por la villa – como en el espacio de ribera inmediato a dicho puente y Camino de Santiago, en la zona de bosque de ribera situado en la margen derecha del río, en el Malecón situado en la margen izquierda, en la isla fluvial del Toleiro situada en el centro del cauce, en el conjunto etnográfico catalogado del Molino del Toleiro, con su antiquísima presa y su canal, y en los puentes centenarios del Toleiro y de Ferro, todo ello en el ámbito de territorio histórico integrante del BIC delimitado por el Decreto 227/2011, de 2 de diciembre, de la Xunta de Galicia.

El proyecto ya en ejecución contempla una alteración radical de la conformación natural del terreno y del paisaje en la zona inmediata al trazado del Camino Francés a Santiago. Las alteraciones más significativas incluyen la construcción de motas y muros de hormigón paralelos al cauce del río y adosados al puente de origen medieval, la demolición de la antiquísima presa del Toleiro –documentada desde el año 1500- que forma parte del conjunto del Molino del Toleiro (elemento catalogado) y la creación de una nueva presa hormigonada sobre el cauce, y la eliminación completa del bosque de ribera asentado sobre la margen derecha del río y sobre la isla fluvial del Toleiro, cuya eliminación parcial también se contempla. Desaparecerá una masa arbórea autóctona considerable, compuesta fundamentalmente por alisos (Alnus glutinosa), en buen estado de conservación y de reconocido valor ambiental y paisajístico. Este bosque de ribera que acompaña al río Sarria conforma un corredor ecológico que se interrumpiría de manera brusca e irreparable si se lleva a cabo la tala masiva proyectada.

El proyecto prevé, además, la demolición completa de dos puentes centenarios, Ponte do Toleiro y Ponte de Ferro, y la demolición parcial de un puente de origen medieval, la Ponte Ribeira, que forma parte del trazado del Camino de Santiago. En la “Evaluación del impacto arqueológico de la zona afectada por el proyecto de encauzamiento de los ríos Sarria y Celeiro” se califica como “crítico” el impacto del proyecto sobre la Ponte Ribeira así como sobre el conjunto del Molino y el puente del Toleiro, y “severo” el impacto sobre el Ponte de Ferro. Sin embargo, ni los resultados de dicha “Evaluación” ni las medidas protectoras y correctoras propuestas para la salvaguarda del patrimonio cultural fueron incorporados al proyecto.

A pesar de la enorme significación histórica e cultural del espacio sobre el que estaba previsto actuar, la Resolución de 2 de julio de 2010 sobre la evaluación ambiental del proyecto, al considerar la sensibilidad medioambiental del área afectada, ignora completamente la existencia de paisajes con significación histórica, cultural y/o arqueológica, incumpliendo así las previsiones del Real Decreto Legislativo 1/2008, de 11 de enero, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental de proyectos y de la Directiva 85/337/CEE relativa a la evaluación de las repercusiones de determinados proyectos públicos y privados sobre el medio ambiente, en vigor en aquel momento.

Las actuaciones descritas implican incumplimientos graves y múltiples de la normativa de protección del Camino de Santiago (Ley 3/1996, de Protección de los Caminos de Santiago en Galicia y Decreto 227/2011) así como de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, estos últimos en la medida en que tales actuaciones suponen la destrucción, deterioro o alteración de componentes del hábitat prioritario de interés comunitario 91E0 y la destrucción o degradación del hábitat de especies catalogadas como vulnerables y de otra especies incluidas en el Listado de especies silvestres en régimen de protección especial presentes en la zona.

Ni los resultados de la evaluación arqueológica ni las medidas protectoras y correctoras para la salvaguarda del patrimonio cultural fueron incorporados al proyecto

La obra no sólo tendrá un coste inasumible en términos medioambientales, paisajísticos, de patrimonio histórico-cultural y económicos, sino que, además, no será eficaz, es decir, no cumplirá el objetivo para el que fue diseñada, el objetivo de reducir el riesgo de inundaciones. Tradicionalmente el río no se desborda en la zona en la que se va a intervenir, sino que se sale de su cauce aguas arriba y aguas abajo. En una sesión informativa celebrada el pasado 30 de enero, los técnicos de la propia Confederación Hidrográfica Miño-Sil no fueron capaces de evaluar el impacto de la obra en ejecución sobre el riesgo de inundación en la villa de Sarria y de sus efectos.

P. - ¿Cuáles son los objetivos y motivaciones de la plataforma?

R. - La oposición vecinal a este proyecto fue articulándose, de manera espontánea e informal, en torno a la “Plataforma Sarriana polo Rio”, que inició sus actividades a finales del año pasado, poco después del comienzo de las obra.

El objetivo perseguido por la Plataforma es doble: primero, y con objeto de evitar un daño irreparable del patrimonio cultural, paisajístico y medioambiental, la paralización inmediata de las obras que se están ejecutando; en segundo lugar, una vez conseguido lo anterior, la elaboración, de una manera participativa, de un proyecto que sea legal, que sea respetuoso con el patrimonio cultural, paisajístico y medioambiental, y que sea de verdad eficaz para reducir el riesgo de inundaciones y sus efectos. La Plataforma pide un nuevo proyecto que parta de un análisis global del sistema fluvial, para ser verdaderamente eficaz, y que esté inspirado por un espíritu más cercano a la conservación y a la recuperación que a la destrucción injustificada de la belleza y la riqueza del entorno. Consideramos que un cierto número de intervenciones menos agresivas, bien localizadas, probablemente menos costosas, podrían contribuir a reducir el riesgo de inundación sin arrasar la riqueza medioambiental, paisajística y cultural de las riberas e islas del río Sarria.

El objetivo común de la gente que participa en la Plataforma es salvar el río, su paisaje, sus árboles, sus puentes… Sin embargo, en la Plataforma conviven personas muy diferentes, con opiniones diversas, incluso opuestas, sobre muchos temas. Por eso la Plataforma está completamente desligada de cualquier posicionamiento partidista. Es un movimiento ciudadano que reivindica su absoluta independencia de cualquier partido político.

P. - ¿Qué mecanismos utiliza la plataforma para frenar el proyecto de encauzamiento del Sarria?

R. - Desde el principio la Plataforma concentró sus esfuerzos en informar sobre el contenido y el alcance del proyecto. En efecto, desde el primer momento la Plataforma insiste en que los vecinos de Sarria no han tenido la oportunidad de informarse adecuadamente sobre el proyecto, que fue expuesto al público exclusivamente en las ciudades de Lugo y Ourense. Además de facilitar el acceso a la documentación disponible sobre las actuaciones previstas colgándola en su página web y en su facebook, el 13 de febrero la Plataforma celebró una sesión informativa para la que se quedó pequeño el salón de actos de la Casa da Cultura de Sarria, lo que puso de manifiesto el interés y la preocupación de los vecinos por el tema. Más recientemente, el pasado 19 de abril, la Plataforma organizó un recorrido por las orillas de los ríos Sarria y Celeiro explicando a los participantes las actuaciones previstas en cada punto. Finalmente, los miembros de la Plataforma han estado informando en la calle sobre el contenido y los efectos del proyecto de encauzamiento y recogiendo firmas de apoyo a su solicitud de paralización y revisión del proyecto.

La obra tendrá un coste inasumible en términos medioambientales, paisajísticos, de patrimonio histórico-cultural y económicos y no reducirá el riesgo de inundaciones 

El creciente descontento que el proyecto genera a medida que se va conociendo se pone de manifiesto en la numerosa participación de los vecinos de Sarria en las concentraciones y manifestaciones convocadas por la Plataforma, siempre pacíficas, para mostrar la oposición a las obras de encauzamiento y pedir su inmediata paralización y, también, en la manifestación convocada en Sarria por la Asociación Gallega de Amigos del Camino de Santiago con objeto de llamar la atención sobre el daño irreparable que la ejecución del proyecto está causando sobre el Camino de Santiago a su paso por Sarria.

En la madrugada del 24 de febrero, ante las noticias de que el inicio de la tala era inminente, con objeto de evitarla, de proteger físicamente los alisos del río, una treintena de miembros de la Plataforma se encadenaron a los árboles de la isla del Toleiro. Aunque cayeron varios ejemplares, esa presencia logró detener la tala. Durante un mes, los miembros de la Plataforma se turnaron día y noche en la isla del Toleiro para que los árboles no se quedaran solos en ningún momento. La acampada en la isla se mantuvo durante un mes, hasta que los miembros de la Plataforma fueron desalojados por la Guardia Civil con objeto de que la Confederación Hidrográfica pudiera reanudar la tala. En efecto, la tala comenzó de nuevo el 25 de marzo. Sin embargo, tras recurrir infructuosamente a la Guardia Civil, representantes de la Plataforma acudieron al Juzgado y, esa misma mañana del 25 de marzo, el juez dictó un auto por el que se acordó la paralización de la tala como medida cautelar. La paralización de la tala fue confirmada el pasado 11 de abril por el Juzgado, que desestimó el recurso interpuesto por la Confederación, rechazando todos sus argumentos y calificando su argumentación jurídica de “peculiar e insuficiente” y carente de “cualquier mínimo rigor jurçidico”. El argumento de la Plataforma de que la tala proyectada es ilegal encontraba así eco en las instancias judiciales.

La Plataforma es muy activa en las redes sociales y en internet, instrumentos esenciales para llevar a cabo la labor de información sobre el contenido del proyecto, la evolución de las obras, las actividades organizadas, etc., pero también como elementos de comunicación e intercambio de ideas, no sólo entre los participantes en la Plataforma sino también con otros colectivos implicados en procesos similares y, de forma más amplia, con todo aquél que sienta interés o curiosidad por nuestra causa.

En paralelo a las actividades informativas y reivindicativas, la Plataforma ha desarrollado una intensa labor de estudio del proyecto y de la normativa, autonómica, estatal y europea, aplicable. Todo ello se ha plasmado en la presentación de gran número de escritos ante los organismos públicos competentes, fundamentalmente solicitudes de información medioambiental (informes, calendario de obra, plan de vigilancia ambiental, etc.), que tienen la obligación de proporcionar de conformidad con la Ley 27/2006, de 18 de julio, por la que se regulan los derechos de acceso a la información, de participación pública y de acceso a la justicia en materia de medio ambiente, y denuncias administrativas por infracción de la normativa de protección del Camino de Santiago y por infracción de la normativa medioambiental sobre patrimonio natural y biodiversidad, gestión de residuos y pesca fluvial. A pesar de la obligación derivada de la Ley 27/2006 de proporcionar la información medioambiental requerida, muchas de nuestras solicitudes no han tenido respuesta y, en concreto, ninguna de las dirigidas al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Consellería de Cultura y de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia y Ayuntamiento de Sarria han sido respondidas. También existen dos procedimientos penales abiertos por hechos relacionados con el encauzamiento del río Sarria que pudieran ser constitutivos de delito contra el medio ambiente. Además, la Plataforma ha acudido a la Defensora del Pueblo, que ha admitido a trámite la queja presentada y nos ha comunicado que iniciaba las correspondientes actuaciones con la CHMS. En estos momentos se está ultimando una queja ante la Comisión Europea por infracción del derecho comunitario (Directiva Hábitats, Directiva Aves, Directiva sobre evaluación ambiental de proyectos, Directivas sobre acceso a la información y participación pública en materia de medio ambiente, etc). La Plataforma constata que la Administración ha renunciado a ejercer las competencias de protección del patrimonio natural y cultural que tiene encomendadas. Sin embargo, nos llena de satisfacción comprobar que nuestras denuncias y quejas sí tienen eco cuando son presentadas ante instituciones independientes (Administración de Justicia y Defensora del Pueblo).

El descontento que el proyecto genera se pone de manifiesto en la numerosa participación de los vecinos de Sarria en las concentraciones convocadas por la Plataforma

P. - ¿Con cuántos miembros cuenta la plataforma?

R. - La Plataforma es una estructura informal que no cuenta con miembros en sentido estricto, como si se tratase de una asociación. Sí cabe señalar que la solicitud de la Plataforma de paralización y revisión del proyecto de encauzamiento del río Sarria había recibido hasta el pasado 9 de mayo el apoyo de 6.844 firmas, casi 7.000 firmas, que fueron entregadas en el Ayuntamiento de Sarria.

P. - ¿Qué respuestas les ofrecen desde la CHMS para justificar este?

R. - Lo deseable sería que esta pregunta fuese respondida por la propia CHMS.
La única explicación que nosotros hemos oído es la siguiente. La CHMS reconoce la ineficacia del proyecto que está ejecutando para evitar / reducir el riesgo o los efectos de las inundaciones en Sarria. Su justificación consiste en alegar que se trata de la primera fase de un proyecto que no es posible llevar a cabo en su totalidad por falta de fondos y que el proyecto completo sí lograría el objetivo de, si no evitar, sí reducir el riesgo y efectos de las inundaciones en Sarria.

En relación con esto cabe señalar:

  • Nada de esto justifica las ilegalidades e irregularidades (informes que deberían estar preparados desde hace tiempo pero que sólo se elaboran a toda prisa cuando los solicita la Plataforma; incumplimiento sistemático de las condiciones establecidas en la Resolución sobre la necesidad de evaluación ambiental) del proyecto y de las obras. El proyecto, ni en su totalidad ni en ninguna de sus fases, puede infringir la ley: ni la normativa de protección del Camino de Santiago ni la normativa medioambiental ni ninguna otra; y su impacto debe ser adecuadamente evaluado.
  • Aún aceptando que la falta de fondos hiciera necesario acometer la obra en varias fases, esa justificación no explica la decisión de actuar en primer lugar, en esta primera fase, sobre el tramo intermedio del río, lo que parece bastante cuestionable desde el punto de vista técnico y suscita gran preocupación entre los vecinos de los barrios situados aguas abajo por los efectos que pueda tener en esa zona en situaciones de crecida, efectos que no han sido analizados en el proyecto. Resulta claro que aquí se impuso el criterio de los políticos sobre el de los técnicos. En efecto, en el tramo intermedio del río, en el centro del pueblo, la visibilidad de la obra sería mucho mayor y, en consecuencia, en principio, también sus réditos electorales. De hecho, parte del presupuesto facilitado por el FEDER para reducir el riesgo de inundaciones se utiliza para obras de ornamento en el Malecón de Sarria (cambio del pavimento, bancos, farolas, etc.).

P. - ¿Cuáles serán las consecuencias del proyecto de llevarlo a cabo?

R. - Las consecuencias serían:

  • La eliminación completa del bosque de ribera que se extiende entre la Ponte Ribeira y la Ponte de Ferro, en la margen derecha del río y sobre la isla del Toleiro, todo ello dentro del ámbito del territorio histórico integrante del BIC Camino Francés a Santiago. Según un informe de la propia Dirección Xeral de Conservación da Natureza de la Xunta de Galicia incorporado al proyecto y relativo a los ríos Sarria y Celeiro: “Ambos cauces presentan un bosque de ribera en muy buen estado de conservación, especialmente el río Sarria que, incluso en el tramo urbano conserva una vegetación arbórea autóctona considerable. Esa vegetación de ribera se encuadra en el hábitat prioritario 91E0 (Bosques aluviales de Alnus glutinosa y Fraxinus excelsior)”. Dicho informe, elaborado tras la realización de dos visitas de campo, continúa: “Por todo ello debe señalarse la incompatibilidad ambiental de las medidas planificadas. Los impactos ambientales negativos y los escasos y temporales beneficios que se conseguirían, reconocidos en el propio plan de noviembre de 2007, recomiendan desde un punto de vista ambiental, la reconsideración de las actuaciones con una componente ambiental menos impactante y centrada en un período de retorno más acorde a las posibilidades de la zona (…) La propias conclusiones del primer Plan recibido (noviembre 2007) indican que las actuaciones proyectadas no solucionan los episodios de inundación extraordinaria, suponiendo un impacto ambiental negativo de grandes proporciones”.

Existen 3 procedimientos penales abiertos por hechos relacionados con el encauzamiento del Sarria que pudieran ser constitutivos de delito contra el medio ambiente

  • La eliminación total del bosque de ribera en el tramo afectado por las obras implica la interrupción de un corredor ecológico, en el sentido de la Directiva Hábitats, de primordial importancia para la fauna y la flora silvestres y que pervive incluso en el tramo urbano del río. El corredor ecológico del río Sarria conecta espacios naturales de singular relevancia para la biodiversidad como son el LIC Ancares-Courel y la Reserva de la Biosfera Terrras do Miño.
  • La destrucción del estribo izquierdo del puente de origen medieval denominado Ponte Ribeira. En el origen de esta actuación está un importante error de la CHMS, pues afirma en el proyecto que la parte que se va a demoler es una construcción reciente de hormigón. Una simple visita de campo hubiera bastado para comprobar que, en realidad, se trata de un estribo de sillares de granito, exactamente igual y contemporáneo al opuesto estribo derecho, que sí se respeta. Además, está documentado de antiguo que la Ponte Ribeira contaba con más arcos que los actualmente visibles. Por tanto, es altamente probable que a continuación del estribo a demoler se encuentre otro arco, hoy soterrado al haberse elevado mucho la rasante de la calle. Pues bien, el retranqueo del estribo izquierdo del puente que prevé el proyecto conlleva también la demolición de ese arco hoy rellenado y soterrado. La Ponte Ribeira aparece mencionada ya en una escritura del año 1252, y luego referido con más detalle en escrituras de 1627, 1701, 1711 y otras posteriores. Este puente, además de formar parte del propio trazado del Camino a Santiago, se nombra expresamente como “elemento patrimonial vinculado al Camino de Santiago dentro del ámbito BIC” en la normativa de protección del Camino. La intervención proyectada no preserva la integridad patrimonial de la Ponte Ribeira.
  • La demolición de otros dos puentes situados dentro del ámbito de territorio histórico del BIC:
    • Ponte do Toleiro. Pequeño puente peatonal con tablero y barandilla modernos pero que conservaba sus dos antiguos pilares de piedra de mampostería de pizarra, con forma de afilados tajamares, y con una antigüedad en todo caso superior a un siglo. Este puente ya no existe. Su demolición fue concluida durante el pasado mes de abril. Ello a pesar de que en el propio proyecto (Anejo 8, apdo. 4.10.6) se afirma: “Esta pasarela no genera una obstrucción excesivamente elevada al paso de la avenida”. Y a pesar de que la Escola Galega da Paisaxe en un informe de fecha 28 de marzo de 2014 afirma sobre el Puente do Toleiro, que sería derribado poco después: “… el puente existente tiene unas cualidades estéticas y un nivel de integración en el entorno que no justifica su eliminación …”. Ni siquiera fue atendida la recomendación del arqueólogo que hace el seguimiento de la obra de dejar en el cauce del río, en su situación original, la base de uno de los pilares cuya construcción se remontaba claramente al siglo XIX.
    • Ponte de Ferro. Se trata de un puente construido en 1890-1894 según la técnica constructiva de la época, con una estructura de hierro sobre pilares y estribos de piedra de sillería de granito. Hoy la estructura metálica del tablero original ha desaparecido, pero de la estructura original del puente decimonónico permanecen los estribos y arcos de sillería de granito.
  • La sustitución de los elementos demolidos por otros cuya integración en el paisaje y cuya compatibilidad con el mantenimiento de los valores culturales del territorio histórico suscitan graves dudas. Son precisamente estas consideraciones las que han llevado a la Escola Galega da Paisaxe a elaborar el informe mencionado más arriba en el que se afirma:
    • Sobre el puente que va a sustituir a la antigua pasarela del Toleiro: “puente de gran impacto visual, que no armoniza ni con el resto de intervenciones previstas para los puentes, ni con el entorno inmediato de la pieza”.
    • Sobre el pilar y estribos del nuevo puente que sustituirá al Ponte de Ferro: “embellecidos con un acabado exterior de piedra, una “decoración” que difícilmente palía la pérdida de las estructuras del XIX que se eliminan”.
    • Sobre el conjunto: “el conjunto de propuestas para los puentes a modificar es dispar e inconexa, optando por soluciones netamente diferentes en cada caso, tanto constructiva como estéticamente, restándole legibilidad y cohesión a la propuesta”; “se recomienda por tanto la búsqueda de soluciones que doten de mayor unidad al proyecto e integren mejor las nuevas piezas en los entornos con elementos de protección patrimonial en los que se encuadran”.

La Plataforma se reunió con representantes del Ayuntamiento de Sarria y de la CHMS sin que éstos se mostraran dispuestos a paralizar las obras

  • El resultado de las actuaciones descritas sería una alteración radical del paisaje tradicional y natural de las riberas e islas del río Sarria en la zona inmediata al trazado del Camino Francés a Santiago y dentro del ámbito del territorio histórica del BIC delimitado en el Decreto 227/2011.

P. - ¿Cree que se podría encontrar una solución intermedia al problema?

R. - Se está perdiendo una oportunidad para ejecutar un proyecto que mejore el estado de los dos ríos de Sarria tanto, desde el punto de vista de la gestión de las crecidas como para el uso y disfrute de los vecinos, ya que, a día de hoy, la única zona que pueden disfrutar los vecinos es la que vuelve a ser remozada sin añadir nuevas zonas a los usos públicos.

La Plataforma, desde el inicio de sus actividades, se ha mostrado dispuesta a dialogar con las instancias responsables del proyecto. De hecho, atendiendo a la solicitud que se le había trasladado, representantes de la Plataforma se reunieron en varias ocasiones con representantes del Ayuntamiento de Sarria y de la CHMS sin que éstos se mostraran dispuestos a paralizar las obras, paso previo imprescindible, que demostraría la buena voluntad de estas instituciones para discutir un nuevo proyecto, elaborado esta vez de forma verdaderamente participativa. A día de hoy, la Plataforma sigue abierta a retomar esas conversaciones.

También desde el principio, la Plataforma trasladó a los responsables del proyecto que algunas de las actuaciones previstas no suscitaban problemas y podrían ser llevadas a cabo sin oposición vecinal. Es decir, algunas de las intervenciones proyectadas, en opinión de la Plataforma, podrían mantenerse.

El punto de partida para la búsqueda de una solución ha de ser el respeto de la normativa de protección del patrimonio cultural y natural

Lo que se percibe en la calle, en los actos informativos, concentraciones, manifestaciones, en los comercios y en los bares, es que los sarrianos no entienden el desprecio por lo suyo con que actúa la CHMS. No entienden que se haya derruido la pasarela del Toleiro, cuyos pilares de mampostería formaban parte de su paisaje desde hace más de un siglo, cuando, como ya se ha dicho, el propio proyecto reconoce que no suponían un obstáculo importante en caso de inundación, o que el antiguo Ponte de Ferro tenga también sus días contados para ser sustituidos ambos por dos puentes de nueva construcción, con un gasto aproximado de.... euros. No entienden que la CHMS y el Ayuntamiento se gasten alegremente el dinero que Europa envía para solucionar sus problemas, para evitar que sus garajes se inunden, sus bienes se deterioren y ellos mismos no corran riesgos en caso de crecidas, en destruir para construir innecesariamente y en obras de ornamento y urbanización, en uno de los viales más recientemente urbanizados. Esto se considera un flagrante e intolerable despilfarro de fondos públicos.

Ahora bien, el punto de partida para la búsqueda de una solución ha de ser en todo caso el respeto de la normativa de protección del patrimonio cultural y natural. Sobre eso la Plataforma no está dispuesta a transigir. La falta de reacción de la Administración ante las infracciones denunciadas por la Plataforma resulta a este respecto muy descorazonadora porque, con que el proyecto fuera modificado para eliminar las ilegalidades que contiene, ya podríamos empezar a hablar. Ese sería el mejor punto de partida: respetar la legislación. Pero en este momento ni siquiera estamos en ese punto.

Estamos convencidos de que, en último término, la justicia nos dará la razón. Mientras tanto resulta muy doloroso ver los daños que se han causado ya al patrimonio cultural y natural. Eso sí, esos daños habrán de ser reparados en su día en la medida de lo posible y, en todo caso, los responsables tendrán que responder por ellos aunque ya nadie pueda devolvernos lo destruido.

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