Ferrovial firma un acuerdo con la australiana Transfield para realizar una 'due diligence' limitada

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Ferrovial ha firmado un acuerdo con Transfield Services que le permite realizar una 'due diligence' (auditoría de cuentas) "limitada" de la compañía australiana sobre la que el grupo español ha presentado una oferta de compra valorada en unos 700 millones de euros.

La empresa australiana considera que la información que facilitará a la compañía que preside Rafael del Pino permitirá a este grupo determinar si puede presentar una oferta que "refleje mejor el valor de la compañía".

En virtud del acuerdo, Ferrovial se compromete a no comprar acciones de Transfield hasta el 28 de febrero de 2015, según detalló Transfield en un comunicado.

El grupo australiano de construcción y servicios de mantenimiento acuerda abrir sus libros, de forma limitada, a Ferrovial una semana después de que, con ocasión de su junta de accionistas, solicitara a la compañía española que elevara el precio de la oferta de compra, al considerar que el actualmente propuesto "no refleja el verdadero valor de la empresa y sus perspectivas de futuro".

En la asamblea la presidenta de Transfield, Diane Smith-Gander, indicó a sus socios que la empresa rechazó la oferta inicialmente planteada por Ferrovial por considerar que "no reconoce el valor de la empresa y su trayectoria".

"Pero la responsabilidad del consejo es actuar en favor de los intereses de los accionistas y, por ello, nos hemos comprometido con Ferrovial a analizar si podemos obtener un precio que refleje el verdadero valor de Transfield y sus perspectivas de futuro", explicó la presidenta a la junta.

Ferrovial presentó el pasado 20 de octubre una oferta por el 100% de Transfield Services valorada en 1.000 millones de dólares australianos (unos 700 millones de euros). En concreto, el grupo que preside Rafael del Pino ofrece 1,95 dólares australianos (1,359 euros) por cada acción de la firma australiana, un precio que la compañía considera que ya arroja una "sustancial prima".

Con esta propuesta de compra, el grupo español pretende extender su actividad de servicios a Australia, un mercado estratégico para el grupo dentro de la estrategia de crecimiento y refuerzo de la internacionalización en que actualmente está inmersa.

Transfield Services es un grupo que, con una plantilla de 19.000 trabajadores, presta servicios de construcción y mantenimiento para distintos sectores (transportes, energía, agua, defensa e inmobiliario, entre otros) en diez países, fundamentalmente en Asia y Norteamérica, en los que suma una cartera de unos 200 clientes.

En su ejercicio fiscal de 2014, cerrado el pasado mes de junio, la compañía registró un beneficio neto de 74,6 millones de dólares australianos (unos 50 millones de euros), tras contabilizar ingresos de 3.748 millones de dólares. La firma soporta una deuda nea de unos 534 millones de dólares (365 millones de euros).

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