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El calentamiento y el deshielo, una normalidad en el Ártico

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La tendencia de calentamiento que está transformando el paisaje del Ártico ha persistido en 2017, convirtiéndose en la nueva 'normalidad' estadística.

Un informe patrocinado por la NOAA indica que este año ha registrado en esa región las segundas temperaturas más cálidas, temperaturas oceánicas superiores al promedio, pérdida de hielo marino y una gama de efectos humanos, oceánicos y del ecosistema.

En su edición número 12, el Arctic Report Card, publicado este 12 de diciembre en la reunión de otoño de la Unión Geofísica Americana en Nueva Orleans, es un informe revisado por pares que reúne el trabajo de 85 científicos de 12 naciones.

Si bien en 2017 se registraron menos marcas históricas que en 2016, el Ártico no muestra signos de regresar a la región congelada que era hace décadas. Las temperaturas árticas continúan aumentando al doble de la tasa de aumento de la temperatura global.

Un capítulo en el informe muestra, usando datos históricos, que la tasa actual observada de disminución del hielo marino y las temperaturas de calentamiento son más altas que en cualquier otro momento en los últimos 1.500 años, y probablemente por más tiempo.

Este año ha registrado en esa región las segundas temperaturas más cálidas, temperaturas oceánicas superiores al promedio, pérdida de hielo marino y una gama de efectos humanos, oceánicos y del ecosistema

"Los cambios rápidos y dramáticos que seguimos viendo en el Ártico presentan grandes desafíos y oportunidades", dijo el contraalmirante retirado de la US Navy Timothy Gallaudet, administrador interino de la NOAA, quien dirigió la conferencia de prensa para publicar la boleta de calificaciones. "El Arctic Report Card de este año es un poderoso argumento de por qué necesitamos observaciones sostenidas del Ártico a largo plazo para respaldar las decisiones que tendremos que tomar para mejorar el bienestar económico de las comunidades árticas, la seguridad nacional, la salud ambiental y la seguridad alimentaria".

Entre los hallazgos que se presentan en el informe de este año destacan que temperatura del aire es más caliente. La temperatura media anual del aire sobre la tierra fue la segunda más alta después de 2016 en el registro de observación, con una temperatura de 1,6 grados Centígrados por encima del promedio de 1981 a 2010.

Asimismo, destaca la disminución del hielo marino. El área máxima de hielo marino de invierno, medido cada mes de marzo, fue este año la más baja jamás observada, mientras que el área mínima, medida cada mes de septiembre, fue este año la octava más baja registrada. El hielo marino también está adelgazando cada año, con un 79 por ciento de casquete de sólo un año de cobertura y un 21 por ciento de hielo de varios años. En 1985, el hielo multianual representaba el 45 por ciento del hielo marino.

En tercer lugar, que la temperatura del océano es superior a la media. La temperatura de la superficie del mar en agosto de 2017 fue de 4 grados por encima del promedio en los mares de Barents y Chukchi. Las aguas superficiales del mar de Chukchi se han calentado a 0,7 grados por década desde 1982

Igualmente, el informe hace hincapié en que el florecimiento de plancton del océano Ártico va en aumento. Con más hielo marino derritiéndose y retirándose en primavera, la luz del sol se extiende más por las capas superiores del océano, y continúa estimulando el aumento de la clorofila según lo medido por satélite, lo que indica más crecimiento de plantas marinas en el Ártico. Este aumento se ha producido desde que comenzaron las mediciones en 2003.

Además, la tundra más verde. La vegetación general, incluidas las plantas cada vez más grandes y más frondosas, y los arbustos y árboles que se apoderan de los pastizales o la tundra, aumentó en todo el Ártico en 2015 y 2016, según lo medido por satélite. Los mayores incrementos en las últimas tres décadas se están produciendo en la vertiente norte de Alaska, la tundra de Canadá y la península Taimyr de Siberia. El informe anual sobre la vegetación se basa en gran medida en los datos de los sensores a bordo de los satélites meteorológicos de la NOAA.

Finalmente, la NOAA destaca que por decimoprimer año en los últimos 12, la capa de nieve en el Ártico de América del Norte estuvo por debajo del promedio, y las comunidades experimentaron la fusión de las primeras nieves. La parte eurasiática del Ártico vio una extensión de la capa de nieve superior a la media en 2017, la primera vez que ocurre desde 2005; y que hay menos derretimiento en la capa de hielo de Groenlandia. La fusión comenzó temprano en la capa de hielo de Groenlandia en 2017, pero disminuyó durante un verano más frío, lo que resultó en una fusión inferior a la media en comparación con los nueve años anteriores. En general, la capa de hielo de Groenlandia, un importante contribuyente al aumento del nivel del mar, continuó perdiendo masa el año pasado, como lo ha hecho desde 2002 cuando comenzaron las mediciones.

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