Proyecto RIGA: Sistemas de microirrigación con propiedades antibacterianas

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Aimplas, Instituto Tecnológico del Plástico, ha coordinado durante dos años y medio el proyecto europeo 'RIGA', que ha dado como resultado el desarrollo de sistemas de riego con propiedades antibacterianas y antirraíz que aumentan su rendimiento.

La necesidad de un uso eficiente del agua, ha impulsado la popularidad de los sistemas de microirrigación. El problema es que en muchas ocasionesse emplea agua que no está suficientemente limpia, lo que implica el rápido crecimientode varias especies de algas y bacterias. Por otra parte, es frecuente que las raíces de lospropios cultivos crezcan en busca de agua hacia los goteros de microirrigación, llegandoa obturarlos, explica la entidad a través de un comunicado.

Para dar solución a ambos problemas, Aimplas ha coordinado el proyecto 'RIGA', que concluye ahora y cuyo resultado ha sido el diseño y la implementación de nuevos sistemas de riego basado en poliolefinas estándar con nuevas propiedades antimicrobianas y antirraíces que permiten aumentar su funcionalidad hasta el final de su vida útil y contribuyen a la reducción del consumo de agua por la menor limpieza requerida, en comparación con los sistemas actuales en el mercado.

La necesidad de un uso eficiente del agua, ha impulsado la popularidad de los sistemas de microirrigación

Se trata de un producto de "coste competitivo, más seguro para los animales y las plantas, y más respetuoso con el medio ambiente, ya queno se han empleado sustancias tóxicas ni herbicidas", aseguran sus responsables.

Los nuevos sistemas consisten en tuberías y goteros planos que pueden emplearse parala irrigación y fertirrigación de diferentes tipos de plantas, como las ornamentales, las hortalizas y los cultivos frutales, por lo que los resultados del proyecto están dirigidos alos productores, distribuidores e instaladores de tuberías y goteros, agricultores,productores y al sector de la horticultura de invernaderos.

Durante el proyecto se han realizado pruebas de validación de las tuberías y los goteros en campo y en invernadero para validarlos y mejorar el producto final. Se tuvieron en cuenta diferentes aspectos en relación con la distribución delagua, la presencia de biofilm en el interior de las tuberías, los defectos en goteros y tuberías, y la calidad del cultivo.

Se ha estimado un análisis de los costes para asegurar que el nuevo producto será competitivo con los sistemas actuales, con una diferencia de menos del 10%

Las tuberías y goteros que contenían aditivos antimicrobianos y antirraíz tuvieronresultados prometedores en comparación con los productos tradicionales, ya que garantizaron un índice de flujo constante durante todo el periodo de experimentación.

La presencia del aditivo antimicrobiano inhibió el crecimiento de la población de hongos enel interior de las tuberías, con una clara correlación con el aumento de la concentracióndel aditivo, por lo que finalmente, las nuevas tuberías aseguraron un rendimiento y unacalidad de los cultivos comparable a los sistemas convencionales.

Además, en el proyecto se ha llevado a cabo un análisis del ciclo de vida para evaluar elimpacto medioambiental de la nueva tubería. El resultado es que, puesto que la tuberíapuede utilizarse para periodos más largos, se genera una menor cantidad de residuosplásticos y de emisiones de gas. Finalmente, se ha estimado un análisis de los costes para asegurar que el nuevo producto será competitivo con los sistemas actuales, con una diferencia de menos del 10%.

Beneficios para la industria y la agricultura

En general, la subvención europea para el proyecto RIGA ha ayudado al consorcio aencontrar nuevas oportunidades de negocio para las empresas que han participado en elproyecto (IRRITEC y GALLOPLAST), a solventar problemas reales de los agricultores yproductores en Europa por medio de la información proporcionada por los centros de investigación que participan en el proyecto (CERSAA, PCG, PCS) y a comenzar acciones de carácter innovador sobre tecnologías de irrigación que puedan llevar al desarrollo delequipamiento y sistemas con un menor impacto medioambiental, debido a la reduccióndel consumo de plástico en el sector de la agricultura, gracias a la experiencia del coordinador del proyecto (AIMPLAS).

Los seis socios del proyecto proceden de tres países: Bélgica, Italia y España.

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