No beber, no bañarse, en la única fuente de agua

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Sobre la Entidad

Fundación We Are Water
La Fundación We Are Water tiene dos objetivos; La sensibilización y la realización de acciones destinadas a paliar los efectos negativos de la falta de agua.

En Yanama, en el Perú andino, una acequia insalubre es la única fuente de agua. Las madres deben vigilar para que sus hijos e hijas no beban ni se bañen en su agua sin antes hervirla. No siempre lo logran, y la diarrea y las enfermedades parasitarias son endémicas entre la población infantil. El gobierno del Perú se ha propuesto que en 2021 toda la población disponga de acceso al agua y al saneamiento; es la esperanza de Yanama.

La Acequia de Yaku (Perú), finalista del We Art Water Film Festival 2. Categoría de Micro-documental.

En la sierra central andina peruana, está Ayacucho, la capital de la región del mismo nombre. Ayacucho fue declarada por el gobierno peruano "Capital del Arte Popular y de la Artesanía del Perú” debido a los artesanos que mantienen viva la tradición alfarera de los antiguos wari, la cultura anterior a la de los incas, por sus extraordinarios retablos, y por un sinfín de de iglesias y casonas de arquitectura colonial. En los llanos de la ciudad, que atrae a un creciente número de turistas, tuvo lugar la decisiva Batalla de Ayacuho, el último gran enfrentamiento dentro de las campañas terrestres de las guerras de independencia hispanoamericanas (1809-1826) y significó el definitivo final de la dominación colonial española en Sudamérica.

Pero durante los últimos meses, Ayacucho ha saltado a la actualidad no por su atractivo cultural, sino por ser un triste ejemplo de la amenaza del cambio climático en la zona andina: severas sequías alternadas con enormes inundaciones. El último episodio vivido en esta nefasta moneda de dos caras ha sido reciente. A finales de 2016, la prolongada sequía desató todas las alarmas al quedarse la presa de Cuchoquesera al 2%  de su capacidad (2,5 millones de m3 de los 80 millones que puede albergar) y puso en alerta al gobierno y a los organismos internacionales ante lo que se avizoraba como una catástrofe humanitaria. Sin embargo, durante los cuatro primeros meses de 2017, las lluvias empezaron a caer, pero lo hicieron con tal violencia que llevaron la situación al extremo contrario: 114 peruanos murieron y más de un millón perdieron sus hogares por las riadas, la mayor parte de ellos en Ayacucho. Los climatólogos mostraron estos fenómenos como una consecuencia del cambio climático asociado a un fenómeno de El Niño especialmente intenso.

Todo ello ocurre en una región en la que aún existen serias deficiencias en el acceso al agua y al saneamiento, como en la comunidad de Yanama que describe el cortometraje. Yanama está a 15 minutos en automóvil de Ayacucho, pero allí sus habitantes tienen una acequia insalubre como única fuente de agua. Las mujeres acuden a la acequia de madrugada, recogen agua en baldes, la filtran y la hierven antes de beberla, lavarse y cocinar con ella. Las madres, como Carmen Talavera, protagonista del cortometraje, deben estar atentas a que los niños no beban el agua directamente de la acequia, cosa que no siempre es posible, por lo que en Yanama la diarrea y las enfermedades parasitarias transmitidas por el agua son endémicas.

Los niños son los principales damnificados. Según UNICEF, Ayacucho es el tercer departamento más pobre de Perú. El 44% de los niños, niñas y adolescentes reside en las zonas rurales y el 73% vive en la pobreza. En muchas zonas de la región, el acceso al agua potable llega tan sólo al 24 % de la población; respecto al saneamiento el problema es mayor, ya que en algunas localidades de Ayacucho sólo el 18 % de sus habitantes tienen acceso a este derecho humano imprescindible para la higiene y la vida digna.  

La diarrea infantil es la peor consecuencia de esta situación. Cada año se dan 4.000 millones de casos de diarrea en el mundo y 1,8 millones de personas mueren a causa de esa enfermedad. Más del 90 por ciento (1,6 millones) son niños y niñas menores de cinco años. Asimismo, cuando los menores sufren episodios repetidos de diarrea quedan en estado de mayor vulnerabilidad ante la desnutrición causada por la pérdida de líquido y electrolitos en el organismo.

Los niños de Yanama son un insoportable ejemplo de esta situación. Como señala en el cortometraje Santiago Leiva, técnico sanitario en la población andina, la insalubridad del agua enferma a los niños e impide además la esterilización del instrumental médico. El agua contaminada ocasiona también enfermedades por falta de higiene, como la sarna y otras enfermedades infecciosas que afectan a los niños de la población.

El gobierno de Perú asume que 17 regiones del país tienen déficit hídrico y se ha puesto como objetivo alcanzar el 100% de cobertura de agua potable y saneamiento para 2021. En un país que en el que existen unos 50 operadores con muy bajo nivel de eficiencia y donde más se manifiesta la pérdida de reservas por el cambio climático (descenso notable del hielo andino y del nivel de los acuíferos) este objetivo es notablemente ambicioso. Pero la decidida acción política de apoyo a los gobiernos de las zonas rurales para financiar proyectos de acceso y fomentar la educación es un potente activo para lograrlo.

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