#SmartWater: La entrevista a Pablo Rodríguez y Eduardo Bustillo de GEOCyL

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Sobre la Entidad

Águeda García de Durango
Responsable de Contenidos y Comunidad en iAgua.
  • Pablo Rodríguez y Eduardo Bustillo

Pablo Rodríguez Bustamante y Eduardo Bustillo Holgado son Licenciados en Geografía por la Universidad de Valladolid y han trabajado en diversas consultoras privadas, en el ámbito académico y organismos internacionales hasta que en 2011 crearon GEOCyL Consultoría especializada en proyectos sobre ordenación del territorio y gestión medioambiental, la cual es miembro del Clúster SmartCity VyP - Valladolid y Palencia -. Han desarrollado el proyecto "Mi Ciudad Inteligente" de análisis de smart cities españolas.

Pregunta.- Existen multitud de definiciones para ‘Smart City’ ¿Cuál es su definición personal?

Se acusa al término Smart de ser banal, igual que hace algunos años lo fue “sostenible” o “verde”

R.- Smart City es un impulso a las ciudades. Se acusa al término Smart de ser banal, igual que hace algunos años lo fue “sostenible” o “verde”, pero tiene sentido realmente que las ciudades expongan bajo un mismo lema qué se está haciendo por mejorar la vida en las mismas y solucionar los problemas que inevitablemente genera la concentración urbana.

P.- ¿Qué elementos comunes tienen, en su opinión, todas las Smart Cities?

R.- Las ciudades que llevan a cabo proyectos bajo la etiqueta “smart city” tienen unos claros objetivos marcados por mejorar la vida en la ciudad. Buscan un espacio donde sea propicia la realización del ciudadano, mejorar la habitabilidad, además de favorecer un entorno empresarial solido y de innovación. Existen horizontes comunes que persiguen todas las ciudades: optimizar la movilidad, reducir el gasto en energía o agua, una comunicación con el ciudadano más fluida respondiendo mejor a sus inquietudes, entre otros. No hay recetas mágicas. Cada ciudad presenta unas características demográficas, físicas o sociales diferentes, por lo tanto, lo lógico es pensar que la manera idónea de llegar a esos horizontes es a través de proyectos individualizados, adaptados a cada ciudad y muy recapacitados.

P.- En materia de agua, ¿cuáles cree que son los principales retos que afrontan las ciudades en el futuro?

R.- La presión demográfica a nivel mundial aumenta constantemente, en 2030 se estima que habrá 1.500 millones más de habitantes en el mundo y que un 65% de la población mundial vivirá en ciudades.

El futuro de las ciudades, regiones y países pasa por la capacidad que tengan de disminuir el uso de los recursos e incrementar la tasa de reciclaje. Bien sea a través de cambios de mentalidad en los usos del agua, bien a través de avances tecnológicos.

Nos permitimos una recomendación, el libro escrito hace una década por el geógrafo francés Yves Lacoste “El agua: Lucha por la vida”. Debería ser una lectura obligada para todo gestor municipal, ya que contiene las claves para comprender el desafío que supone la falta de agua.

P.- ¿Cómo puede mejorar una Smart City la gestión del agua?

Cada ciudad tiene unas características intrínsecas que hace que la gestión del agua requiera de una planificación diferente

R.- Cada ciudad tiene unas características intrínsecas que hace que la gestión del agua requiera de una planificación diferente. Por ejemplo en Valladolid, en el entorno de la Plaza del Milenio, además de reconstruir riberas con vegetación autóctona y de bajo consumo de agua, se ha usado hormigón poroso, que recoge mediante un sistema de depósitos subterráneos el agua de lluvia que se reutiliza en usos de agua tratada, como el riego de jardines, su excedente se canaliza al río.

El uso de telegestión en el riego, como en Sabadell, con sensores que detienen automáticamente el riego en caso de lluvia y evita el desplazamiento de los técnicos de parques y jardines. O muy interesante también el programa europeo IRRIGESTLIFE en Vitoria.

Programas de educación y concienciación ambiental, para reducir el consumo en hogares, la mejora de las instalaciones deportivas y piscinas, implantación de estaciones de evacuación portuaria, como ha hecho el Ayuntamiento de Marbella, muy interesante, sistemas de telecontrol y reparación de fugas, monitorización de agua y residuos, etc.

P.- ¿Cómo definiría una red de agua inteligente?

R.- Aquella donde la captación y tratamiento del agua es más respetuoso con el medio. Es aquella que permite una mejora en el conocimiento de uso del agua, tanto de uso industrial como ciudadano, lo que trae consigo ahorro, y nos posibilita conocer casi en tiempo real donde se producen fugas y una reparación de manera más rápida.

P.- ¿Cuáles son las herramientas más importantes para implementar una gestión inteligente del agua?

R.- Nosotros, como geógrafos, además de otras herramientas validas para la gestión del agua, propugnamos la utilización de los SIG -los sistemas de información geográfica-que sirven para monitorear tanto redes inteligentes, como la prevención ante riesgos de inundación. Pero los SIG asociados a la gestión del agua han de ser incorporados a SIG municipales, en relación con el resto de valores y parámetros de la ciudad.

P.- ¿En qué tipología de ciudad (grande, pequeña, mediana) es más sencillo aplicar la filosofía Smart Water?

El tamaño ideal para implantar soluciones “inteligentes” es el de ciudades medias o pequeñas

R.- Sin duda el tamaño ideal para implantar soluciones “inteligentes” es el de ciudades medias o pequeñas. Cabría hablar de conceptos como “smart rural” o “territorios inteligentes”. Las ciudades medianas han visto en las Smart City un medio para dar un salto de calidad en su gestión y transformación, y ofrecen un espacio muy atractivo para las empresas. La adaptación y evolución de las grandes urbes a los conceptos de Smart City es mucho más complicada, para ello se proponen actuaciones sectoriales o parciales que facilitan su adaptación integral. También es cierto que ciudades muy pequeñas tienen el problema de acceso a la financiación, estas modificaciones suelen suponer desembolsos considerables.

P.- ¿Qué ejemplos de Smart City destacaría en España? ¿Y en el resto del mundo?

R.- En GEOCyL estamos desarrollando el proyecto “Mi ciudad inteligente” con el que ya hemos visitado 30 ciudades pertenecientes a la RECI (Red Española de Ciudades Inteligentes) y, a través de esta Red, los Ayuntamientos nos han abierto las puertas para mostrarnos que están haciendo en materia smart city, y nos sería difícil significar alguna por encima del resto, puesto que en todas ellas existen proyectos y programas loables en torno a la transformación territorial y energética de la urbe.

Por proximidad y haber trabajado en él, podemos hablar del proyecto SmartCity VyP que engloba en un mismo programa de ciudad inteligente a dos capitales de provincia, Valladolid y Palencia, que han creado sinergias aprovechando la cercanía entre ambas y trabajan en aspectos como la mejora de la movilidad a través del impulso al vehículo eléctrico, la apuesta por la administración electrónica o la mejora en la eficiencia energética de edificios.

Sobre Smart City en el resto del mundo, nos interesa mucho este proceso en América Latina, la región con mayor crecimiento urbano. Ciudades como Santiago, Curitiba, Bogotá o Lima ya están actuando en este sentido, es la región del futuro.

P.- ¿Cree que apoyan las administraciones públicas españolas (a nivel estatal y autonómico) la investigación y la puesta en marcha de estas iniciativas?

R.- No hay apoyo a la investigación, muy poco. La investigación en términos generales en España ocupa un lugar ínfimo respecto a la importancia que debería tener. Otra cosa es el apoyo y deseo de potenciar esta idea de “ciudades inteligentes”, que si lo hay. Las ciudades, refiriéndome a los técnicos en estas áreas, deben cubrirse de ingenio, ahora más que nunca, para sacar adelante proyectos, buscar financiación y establecer colaboraciones público-privadas. Las administraciones disponen del territorio y las empresas de la tecnología. Crear una SmartCity de cero y con dinero es fácil, lo interesante es transformar con escasos recursos ciudades maduras.

P.- ¿Y las europeas?

R.- Es fundamental su apoyo. Desde el año 2000 con la Estrategia de Lisboa aprobada por el Consejo Europeo, se empieza a hablar de la aplicación de las TIC a los asuntos urbanos, la colaboración del sector público y privado, la mejora de redes. Todo este fenómeno de ciudades inteligentes toma impulso con la iniciativa europea “Smart Cities and Communities” de 2010, que se engloba dentro de la estrategia territorial europea.

Programas como UrbAct de cooperación interurbana o el Séptimo Programa Marco han demostrado el interés real que tiene la Unión Europea en impulsar las ciudades inteligentes y que, sin duda, seguirá haciéndolo durante los próximos años.

P.- ¿Cree que incrementará la generalización de la gestión inteligente la rentabilidad de las empresas gestoras del ciclo integral del agua?

R.- De hecho ya se están notando los beneficios de invertir en tecnología que permita una mejor gestión del agua. Conocemos empresas gestoras que han sido pioneras en la implantación de estos avances y han notado en primer lugar una mejor valoración por parte del cliente, así como una mejora en sus resultados económicos.

P.- Para finalizar, ¿qué iniciativas o servicios de su empresa destacaría en el ámbito de las Smart Cities?

R.- GEOCyL es una consultoría ambiental y territorial, y es en el campo de las Smart City donde estamos desarrollando buena parte de nuestros proyectos actualmente. Es un ámbito de confluencia entre la sostenibilidad medioambiental y la ordenación del territorio, al que se introducen la utilización de las nuevas tecnologías, y es en esa visión holística y estratégica del territorio donde podemos aportar nuestra experiencia. Podemos hablar desde el conocimiento sobre el terreno, en profundidad, de 30 ciudades que pertenecen a la Red Española de Ciudades Inteligentes.

Los servicios que GEOCyL ofrece son:

Planes Estratégicos “Smart City”

  • Diagnóstico de la situación territorial actual
  • Programación estratégica de modelo “Smart City”
  • Desarrollo de proyectos

Áreas de desarrollo

  • Ordenación territorial: gestión de la movilidad, SIG (Sistemas de Información Geográfica), accesibilidad, etc.
  • Participación ciudadana: seguridad, incidencias, información proactiva, interacción, etc.
  • Medioambiente: gestión de recursos, sostenibilidad, prevención de riesgos naturales, etc.

Desde GEOCyL creemos que las Smart City en España no deben estar acotadas a medio centenar de ciudades y estamos trabajando en que este impulso regenerador sea extrapolable a municipios más pequeños.

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