Aqualia
Connecting Waterpeople

La ACA acoge una jornada para la mejora del estado ecológico de los ríos

80
1
(1)

Sobre la Entidad

Agencia Catalana del Agua
Agencia Catalana del Agua, empresa pública de la Generalitat de Cataluña encargada de su administración hidráulica que actúa como organismo de sus cuencas internas.
Bentley Systems
  • ACA acoge jornada mejora estado ecológico ríos
    Representantes de la ACA y del ICRA durante la sesión.
  • Esta iniciativa, enmarcada en el programa Consolider del Ministerio de Economía, Innovación y Competitividad, está liderada por el CSIC, y cuenta con la participación activa del ICRA y las universidades de Barcelona, ​​UPC, Valencia, Lleida, Rovira i Virgili y País Vasco.
  • El proyecto, llevado a cabo entre 2009 y 2014, ha sido prorrogado a través de la iniciativa SCARCE-NET que pretende divulgar los resultados obtenidos y hacer partícipes a los gestores del agua.
  • Los resultados del proyecto están centrados en mejorar el monitoreo de los principales impactos que afectan a los ríos mediterráneos, especialmente centrado en el análisis de contaminantes, su infiltración a los acuíferos, el efecto en la dinámica de sedimentos, así como los impactos del cambio climático.
  • Las cuencas analizadas, y que el proyecto ha tomado como cuencas piloto, son el Llobregat, el Guadalquivir, el Ebro y el Júcar.

La Agencia Catalana del Agua (ACA) ha acogido hoy una sesión informativa sobre el proyecto SCARCE-NET, una iniciativa enmarcada en el programa Consolider del Ministerio de Economía, Innovación y Competitividad y destinada a analizar y predecir efectos sobre el estado ecológico de los sistemas fluviales, en especial de la cantidad y la calidad del agua de los ríos en un contexto marcado por la escasez de agua y el cambio climático, con una especial incidencia en la detección e impacto de contaminantes emergentes, los efectos en las aguas subterráneas, o su dinámica junto con el transporte de sedimentos. El proyecto también analiza los costes y servicios ambientales en un escenario de escasez de recursos hídricos.

Esta iniciativa (SCARCE), llevada a cabo entre 2009 y 2014, y que ahora afronta un periodo de dos años (2015 a 2017) de difusión e información de resultados (SCARCE-NET), está liderada por el CSIC, con la colaboración y partenariado del Instituto Catalán de Investigación del Agua (ICRA) y las universidades de Barcelona, ​​UPC, Valencia, Lleida, Rovira i Virgili y País Vasco. En el proceso de difusión e integración de los resultados en la gestión del agua participa el ACA, así como las autoridades de cuenca del Ebro, el Guadalquivir y el Júcar.

Avauluar el régimen hidrológico de nuestros ríos y los efectos del cambio global

El estudio se ha centrado en analizar la calidad y la cantidad del agua que transportan los ríos ibéricos, centrándose en el Llobregat, y las cuencas del Guadalquivir, el Ebro y el Júcar. Se ha llegado a la conclusión de que el monitoreo de datos debe tener en cuenta la variabilidad de caudales, y hay, por tanto, establecer nuevos protocolos para llevar a cabo los muestreos. SCARCE prevé que el impacto del cambio climático reducirá el caudal de los ríos en los próximos años y habrá que tener en cuenta esta variabilidad.

También se ha incidido en la regulación de los cursos fluviales en cuanto al transporte de sedimentos y la necesidad de crear un índice para evaluar el estado hidromorfológico los ríos y el transporte de los sedimentos.

Control de los contaminantes emergentes

Los contaminantes emergentes son sustancias que no están incluidas en los programas de vigilancia y control establecidos hasta ahora. Se ha detectado en las aguas muestreadas la presencia de un 20% de productos de higiene personal, medicamentos y plaguicidas. El estudio propone crear nuevos protocolos de monitoreo para el análisis de contaminantes emergentes, especialmente en cursos fluviales con elevada densidad de la actividad humana y escaso caudal circulante.

Visión multidisciplinar e integrada

Esta iniciativa apuesta por una visión multidisciplinaria e integrada para abordar los nuevos problemas y mejorar la comunicación entre el mundo científico y los gestores del agua.

La redacción recomienda