La sentencia no invalida el cambio de gestión de aguas en Alcázar de San Juan y se refiere a un aspecto formal

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Ayuntamiento de Alcázar de San Juan
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  • El alcalde de Alcázar de San Juan asegura que el PSOE vuelve a confundir a los ciudadanos con una decisión judicial recurrible que no supone consecuencia alguna
  • Subraya que PP y CxA han resuelto un problema provocado por el PSOE y pide a Melchor que deje de amparar en su partido a Bódalo, imputado por este caso

Ni el convenio entre el Ayuntamiento y Aqualia para la gestión mixta de Aguas de Alcázar ha quedado anulado, ni la sentencia del Tribunal de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Ciudad Real supone consecuencia jurídica alguna. Con esta rotundidad el alcalde de Alcázar de San Juan, Diego Ortega, ha desmontado este jueves el “falso triunfalismo” del PSOE, que ante una sentencia referida a un simple aspecto formal, ha dado poco menos que por anulado todo el proceso de cambio del modelo de gestión de la empresa de abastecimiento y depuración de aguas de la ciudad.

Durante una rueda de prensa, el alcalde alcazareño ha dejado claro que el Grupo Socialista, con su portavoz al frente, Rosa Melchor, lo que ha hecho es utilizar esta sentencia para “manipular, confundir y alarmar, como hacen siempre, a los vecinos”. Y es que la sentencia presentada por el PSOE como un triunfo se refiere a un pleno celebrado en octubre de 2013 que el tribunal ciudadrealeño considera que debió convocarse con más antelación. Por tanto, la sentencia hace referencia únicamente a un mero aspecto formal, sin entrar en el fondo de la cuestión; es decir, “no entra a valorar el procedimiento de adjudicación, ni si el cambio de modelo de gestión es o no es procedente”. “Se refiere a la forma, pero no al fondo”.

En este sentido, Diego Ortega ha hecho alusión a la Ley de Contratos del Sector Público, que claramente expone que un aspecto exclusivamente formal no es razón por sí mismo para invalidar un acuerdo de la importancia de éste. Pero el alcalde ha ido más allá al señalar que incluso en el caso de que, tras recurrir el Ayuntamiento al Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, éste ratificara la sentencia conocida hoy, el convenio con Aqualia y el cambio de modelo de gestión seguiría adelante.

Así, tal como ha explicado Ortega, lo aprobado en el Pleno de octubre de 2013 al que se refiere la sentencia quedó en nada después de que el PSOE presentara varios recursos ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales de Madrid, que realizó algunas advertencias sobre la redacción de los pliegos de adjudicación que hubo que subsanar. Fue, por tanto, el Grupo Socialista, con uno de sus recursos ante el TAC, quien provocó que el equipo de Gobierno se viera obligado a iniciar todo el procedimiento desde el principio, incluyendo los expedientes de contratación y licitación, y la memoria justificativa de la necesidad de un cambio de gestión para Aguas de Alcázar.

“Todo ello se volvió a someter a votación en un Pleno celebrado en mayo de 2014, donde se aprobó lo mismo que en octubre de 2013, por lo que la sentencia de hoy tendría efecto sobre el Pleno de octubre, pero no sobre el de mayo, y no afecta en nada a la gestión mixta de la empresa de Aguas, que seguirá funcionando con normalidad como hasta ahora”, ha aclarado Ortega.

Por otro lado, ha indicado en cualquier caso que la nueva sentencia no es firme, es recurrible ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha y que “no iba a ser la primera vez que el TSJ-CLM contradice una sentencia previa del Tribunal de lo Contencioso-Administrativo y acaba dando la razón al equipo de Gobierno en el tema de Aguas”.

Por todo lo anterior, el alcalde alcazareño ha lamentado que Rosa Melchor y el PSOE hayan vuelto a actuar con “mala fe y mala intención” contra el equipo de Gobierno que, “lo único que hemos hecho, y deberían estarnos agradecidos por ello, es solucionar un problema que ellos crearon, garantizando la viabilidad de la empresa, los puestos de trabajo de toda la plantilla, manteniendo las tarifas, mejorando el servicio con un importante plan de inversiones e impidiendo que sean los vecinos los que con su dinero paguen las tropelías del PSOE”.

En este punto, ha hecho hincapié en las continuas irregularidades que se han detectado, con facturas por obras no realizadas o pagadas dos veces, contratos a dedo a empresas afines y realización de obras de todo tipo que nada tenían que ver con el ciclo hidráulico. “Todo el mundo en Alcázar sabe que hasta 2011 Aguas de Alcázar era el chiringuito del PSOE y de sus negocios, y que lo que había aquí montada era una presunta trama de corrupción por la que los únicos imputados que hay son del PSOE”, ha afirmado el alcalde, que ha pedido a Rosa Melchor “que no desvíe la atención”. “Son ellos los responsables de la quiebra de Aguas de Alcázar, principalmente el anterior alcalde, Sánchez Bódalo, y Melchor lo que tendría que hacer es limpiar la era, hacer limpieza en su partido, exigir responsabilidades a Bódalo, al que sigue manteniendo como concejal, y no confundir a los ciudadanos”.

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