La agricultura de regadío puede sufrir un duro golpe al inicio de la campaña de hortalizas de invierno, según COAG

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  • Lechuga (Wikipedia).
    Lechuga (Wikipedia).

COAG ha advertido que la agricultura murciana de regadío "puede sufrir un duro golpe al inicio de la campaña de hortalizas de invierno", ya que el año hidrológico que comenzó el pasado 1 de octubre "se presenta como uno de los más complicados de los últimos años por la falta del agua necesaria para el riego de octubre a diciembre".

A juicio de la organización agraria, la Administración "tiene la obligación de evitar que la voz de alarma que se ha dado desde los regadíos de Lorca y que, sin duda, se extenderá a todos los regadíos  de la Región caiga en saco roto".

Según refiere, las hortalizas de invierno ocupan en torno a 42.000 hectáreas, siendo los cultivos que más extensión ocupan la lechuga (una 15.000 hectáreas), el bróculi (11.500 hectáreas) y la alcachofa (7.291 hectáreas), a mucha distancia ya de la cuarta, la coliflor que ocupa unas 1.000 hectáreas, cifras que se mantienen con ligeros altibajos a lo largo del tiempo debido a que la planificación de los cultivos para realizar sucesivas recogidas "se hace en función de las necesidades de los clientes de las cooperativas y empresas exportadoras, principalmente europeos y nacionales, y de los contratos que con ellos realizan las entidades de transformación y comercialización".

Al hilo, COAG precisa que "se cultiva lo necesario para mantener una actividad económica indispensable para el sostenimiento global del sector agrario, para la consolidación del empleo, la creación de riqueza para la Región y la mejora de la balanza comercial dada la importancia de la exportación de productos frescos".

Todo esto no puede ponerse en peligro cada vez que el tiempo "no acompañe", es decir, las Administraciones públicas "no pueden seguir mirando al cielo para ver si el problema se resuelve solo".

Muy el contrario, destaca, "han de poner en marcha soluciones de inmediato para evitar que la voz de alarma que se ha dado desde los regadíos de Lorca caiga en saco roto y que el Gobierno de España se siga desentendiendo de la elaboración del Plan Hidrológico Nacional y de la puesta en marcha de inmediata de medidas que permitan utilizar el agua de la que podemos disponer, a precios razonables dada la excepcionalidad de la situación, y se apliquen los mismos criterios de excepcionalidad a la hora de aplicar las Normas Reguladoras del Tajo-Segura".

Por ello, alerta que no cejará en su empeño de lograr que las Administraciones pongan en marcha estas soluciones, al tiempo que reitera su apoyo y solidaridad con los regantes del trasvase Tajo-Segura y el Sindicato Central de Regantes que los representa, dejando claro que no le dolerán prendas si, junto con los regantes, "hemos de tomar de nuevo las calles, como ya ha sucedido en otras ocasiones".

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