AENA busca soluciones al deficiente diseño del sistema de evacuación de aguas de la T4

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El gestor aeroportuario Aena vincula las inundaciones que tuvieron lugar el pasado 3 de julio en la Terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas con el diseño del sistema de evacuación de aguas del edificio, descartando defectos constructivos, y asegura que diferentes empresas y estudios de ingeniería ya están trabajando para encontrar la "solución más conveniente" a este problema.

Así lo señala el Gobierno en respuesta al portavoz adjunto de CiU en el Congreso, Pere Macias, quien se interesó por conocer las medidas adoptadas desde el 3 de julio pasado para evitar que se repitan estas inundaciones, el coste asumido por Aena o por el seguro de obra civil terminada y las causas de este suceso.

En el texto, que recoge Europa Press, el Ejecutivo explica que las inundaciones del pasado 3 de julio se debieron al desbordamiento del agua almacenada en la cubierta en el interior de la T4, causado fundamentalmente por la intensidad de la granizada, que según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) fue la "mayor precipitación" en la zona de Barajas desde 1951, cuando comenzaron las mediciones, con un "volumen de agua superior a los valores de referencia utilizados".

No obstante, Aena "inició una investigación de lo sucedido nada más ocurrir los acontecimientos para determinar las causas y posibles responsabilidades por los daños". Según los "primeros resultados provisionales" de este análisis, las inundaciones "pueden estar relacionadas con los parámetros utilizados en el diseño del sistema de evacuación de aguas de la cubierta de la T4" y no con un "defecto constructivo".

Buscando solución desde 2008

A renglón seguido, el Gobierno también recuerda que ya en 2008 el gestor aeroportuario dio comienzo a un proyecto para "mejorar el sistema de drenaje de la cubierta" de la terminal para prevenir "situaciones excepcionales de grandes tormentas", y asegura que las actuaciones previstas están en servicio desde 2010.

En cualquier caso, tras lo sucedido el pasado verano, el Gobierno se ha puesto en contacto con "diferentes empresas y estudios de ingeniería" para "encontrar la solución más conveniente" al problema, teniendo en cuenta las características del edificio, en aras a "evitar situaciones como las ocasionadas por la excepcional granizada" de julio.

Finalmente, se recuerda que no hubo "afecciones de relevancia" en la terminal "más allá de algunos charcos de agua en zonas de paso para pasajeros, situación que fue corregida de inmediato por los servicios de mantenimiento y limpieza del aeropuerto". Y se destaca que pese a la "excepcionalidad" de las precipitaciones sólo se tuvieron que desviar cuatro de los 1.070 vuelos que se operaron ese día, ni hubo ninguna situación de "caos" en el aeropuerto.

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