Carmen Castreño apuesta por "aunar esfuerzos" para sacar adelante el dragado del Guadalquivir

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En declaraciones a los periodistas momentos antes de mantener una reunión con el secretario general de COAG-A, Miguel López, así como con las comunidades de regantes, cooperativas y municipios afectados por el dragado del río, Castreño ha instado a encontrar "los puntos de confluencia" de una zona "muy importante para toda Andalucía", como es Sevilla y todo el estuario del Guadalquivir, y "no contraponer la industria de la ciudad y de la agricultura".

Para la presidenta del Puerto de Sevilla, "ambas industrias son muy importantes", ya que "si la industria de la manofactura y del sector siderometalúrgico es muy importante en número de toneladas para el puerto, también lo es la de la agricultura porque por el puerto de Sevilla se mueven al año cerca de dos millones de toneladas tanto de la producción de nuestros campos como de entrada de abonos, piensos, entre otros".

En el proyecto de dragado, según Castreño, lo que pretenden es "ofrecer a ambas industrias las mejores condiciones y la mejor competitividad para que sus productos lleguen a cualquier parte del mundo, resaltando la línea de exportación que han emprendido", y ha expresado su "satisfacción" al conocer "de primera mano" cómo "en nuestro campo se ha producido una transformación extraordinaria y han sido capaces de salir al exterior".

Además, ha manifestado que quiere tranquilizarles con el proyecto puesto que "todos los estudios hablan de que la influencia del dragado será insignificante". En este sentido, la propuesta del Puerto de Sevilla es realizar el primer tramo del dragado a 85 centímetros en 2015 "para que se tranquilicen todavía más y comprueben que la salinidad va a ser insignificante pues los problemas de salinidad y del tapón salino están derivados fundamentalmente de las condiciones climatológicas".

Apoyo a la modernización del regadío

También quiere que "queden tranquilos" en cuanto a la protección de las márgenes del Guadalquivir, ya que la Autoridad Portuaria de Sevilla se ha comprometido a realizar esta actuación en toda la zona, además de las del Espacio Natural de Doñana. Y es que Castreño ha subrayado que "esta casa quiere que sea no sólo la Autoridad de Sevilla sino también la autoridad del estuario del Guadalquivir", en el sentido de "preocuparse por los problemas que en relación con el río tenemos todos los que convivimos y vivimos gracias a él".

En definitiva, la presidenta de la Autoridad de Sevilla ha señalado que, en cualquier caso, "el Guadalquivir es un río salino, haya dragado o no, se navegue o no", si bien ha ofrecido todo su apoyo para que "todos aquellos proyectos de mejora y modernización del regadío que planteen se lleven a cabo".

COAG insiste en una reunión con todas las partes

Por su parte, el secretario general de COAG-A, Miguel López, mantiene la petición de que quieren ver sentados "a todas las administraciones implicadas en una misma mesa --Estado, Junta de Andalucía, los diferentes sectores económicos y también los propios ayuntamientos afectados--" para abordar el proyecto y "tener así garantizado una salida integral al problema para todos los sectores económicos", y en el caso de que haya que asumir algún riesgo o perjuicio, "pues lo haremos como todas las partes".

"No queremos ejercer una contraposición al dragado como una cuestión exclusiva sino plantear que aquí se va a producir un impacto y que no nos vale ni las indemnizaciones ni que se dé por hecho que el dragado va a ser mañana una realidad", ha afirmado.

López ha explicado que el Guadalquivir está sosteniendo un sistema productivo que "sólo en materia prima está soltando por encima de los 6.000 millones de euros", lo que supone "administrar en torno al millón de empleos aproximadamente". Ha indicado que desde Sevilla hacia la zona baja del río existen un total de 100.000 hectáreas y que desde Sevilla hacia la parte alta "tenemos un total de 500.000 hectáreas".

En el sistema de manejo de toda la cuenca interviene el río "de manera determinante" porque el arroz que se produce en el bajo Guadalquivir necesita de una gran cantidad de agua para su regadío, y por tanto, "el tapón salino es un elemento clave en cuanto a la dotación de agua que necesitamos para que la conductividad a la hora de utilizar el agua no sobrepase los 1,7 gramos de sal".

"Más volumen de agua"

"Esto significa que todo lo que suponga un dragado del río en un clima mediterráneo como el nuestro, en el que hay años en los que apenas se registran lluvias, implicará tener que bajar a esos niveles de salinidad que significan tener que echar del orden de 300 hectómetros cúbicos de agua más al río". "El arroz está consumiendo unos 400 hectómetros cúbicos para regarse", agrega.

El secretario general de COAG-A ha explicado que "si nosotros al profundizar el calado del río vamos a traer más volumen de agua hacia arriba evidentemente vamos a necesitar más agua para la gestión del riego". Para solucionar esto, "tendríamos que no utilizar el río como elemento de transporte de agua y tampoco para regar", ha afirmado, para añadir que "entonces habría que modernizar toda la zona del bajo Guadalquivir porque el río es imprescindible para gestionar el 100 por ciento de la cuenca".

"Hay que darle una solución a la industria de Sevilla", ha asegurado López, quien, sin embargo, pide "un análisis más sosegado, mirar realmente si es lo correcto y si lo que vamos a hacer se puede hacer en estas condiciones o hay que modificar primero lo que ya tenemos para que no sufra impacto". "Los problemas hay que solucionarlos antes de que empiece la obra", insiste.

Por último, ha apuntado que tal y como ellos han asumido el compromiso para modernizar todos los regadíos en Andalucía, el Gobierno central tendrá que "comprometerse económicamente", así como "bajar la factura de la luz, que nos crucifica a un endeudamiento que en algunos casos superan los 50 años y parece que está hecha para banqueros".

Los alcaldes piden garantías

Con respecto a los alcaldes de la zona, han hablado la alcaldesa de Lebrija, María José Fernández (PSOE), y el alcalde de Los Palacios y Villafranca, Juan Manuel Valle (IU), quienes han pedido "garantías absolutas" de que "la gestión del río es una gestión sostenible, que va a permitir en el futuro seguir manteniendo nuestro principal sector productivo, que es la agricultura".

Ambos han mostrado su "preocupación" por el proyecto del dragado del río, al que no se oponen, si bien exigen "garantías" de que "esa salinidad que dicen que es imperceptible realmente no va a influir en nuestras explotaciones agrarias", al tiempo que solicitan que "se repongan y mejoren las márgenes y que se asegure que el estuario del Guadalquivir va a ser saludable".

"La comarca del bajo Guadalquivir no se puede entender sin la importancia del río y los cultivos que están conectados a él y quien no entienda eso no ha entendido nada de lo que supone nuestro desarrollo económico", ha subrayado Valle.

Por ello, exige "datos objetivos" para encontrar esa "tranquilidad" y adelanta que "no vamos a permitir con nuestro silencio que se afronte un proyecto que venga a añadir otro lastre más a un campo que ya está sufriendo unas severas consecuencias de unas malas políticas". "Queremos ver una solución al problema del regadío de los campos del bajo Guadalquivir, no indemnizaciones", han concluido.

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