Cinco especies de anfibios protegidos rescatadas en el Parque Regional Sureste

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  • El sapo partero ha sido una de las especies rescatadas (wikipedia/CC)
    El sapo partero ha sido una de las especies rescatadas (wikipedia/CC)
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Una charca artificial instalada en Arganda del Rey ha logrado incentivar la reproducción de cinco especies de anfibios, algunas, como el sapillo moteado, el sapo partero y el sapillo pintojo meridional, con diferentes grados de protección. La parcela, de 10 metros cuadrados, situada en el Parque Regional de Sureste, se ha convertido en uno de los puntos más importantes de Madrid para la reproducción de sapos y ranas.

Se trata de un trabajo, iniciado hace aproximadamente un año, en el que colaboran la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid y la Concejalía de Ordenación del Territorio, Medio Ambiente, Sostenibilidad y Servicios a la Ciudad de del Ayuntamiento de Arganda del Rey.

Aunque no se ha elaborado un censo, se ha constatado un importante crecimiento en la población de todas las especies: sapo partero común (en la imagen, un macho cargando los huevos tras el apareamiento), sapillo pintojo meridional, sapillo moteado (en la imagen inferior), sapo común y rana común. Las tres primeras están recogidas en el listado de especies en Régimen de Protección Especial y la tercera, además, se considera Especie Vulnerable.

Estos anfibios se han visto en peligro no sólo por la existencia de depredadores naturales como aves y reptiles, sino principalmente por la pérdida de su hábitat al desecarse las charcas o contaminarse con productos fitosanitarios (plaguicidas).

"Otro problema bastante grave son algunos hongos que atacan su piel, como el Batrachochytrium dendrobatidis, un fenómeno que se ha visto acrecentado por el calentamiento global. Hay que tener en cuenta que los anfibios tienen respiración cutánea", ha señalado Carolina Carrasco, técnico de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Arganda.

Según los datos que maneja la Consejería y la Sociedad Herpetológica Española, la charca de Arganda se ha convertido en uno de los puntos más importantes de Madrid para la reproducción de estos sapos y ranas, uno de los cuales, el sapillo pintojo meridional, es una especie exclusivamente española.

Carolina Carrasco recuerda que, dejando al margen el interés gastronómico, "algunas especies de estos anfibios excretan a través de su piel sustancias de interés farmacológico para mejorar el riego sanguíneo, analgésicos y antibióticos".

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