Los alcaldes de la ribera del Ebro exigen soluciones para paliar el desastre

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Los alcaldes de las localidades zaragozanas de la ribera del Ebro han exigido este miércoles soluciones para paliar el "desastre" causado en los municipios por la crecida extraordinaria del río, que mantendrá su nivel de agua durante los próximos días.

El alcalde de Novillas, José Ayesa, ha relatado que los vecinos se centran ahora en las tareas de limpieza tras las inundaciones y ha observado que aún deberán esperar a que se retire el agua de los campos, que llevaban todo el mes de febrero anegados debido a las sucesivas crecidas.

En Novillas, se ha quedado aislada una granja porcina, con 1.500 cerdos, y están dando de comer a los animales a través de lanchas zodiac, dado que no se pude acceder al recinto, ha detallado Ayesa en declaraciones a Europa Press.

El río va bajando muy despacio y todavía hay mucha agua desbordada

Los vecinos "estamos muy hartos", dado que llevan años "avisando de que vendría una riada gorda" como ésta y ha lamentado que con las avenidas sufren los agricultores, los ganaderos y también los cascos urbanos de las localidades.

Asimismo, están "preocupados" por el efecto que causará el deshielo y las lluvias en primavera, dado que "tenemos una amenaza grandísima" y ahora la situación ya es "desastrosa, tenemos agua aún en los campos y no podemos ni valorar los daños".

Sobre la visita de los líderes de los principales partidos políticos y del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, esta semana a las zonas afectadas por las inundaciones, Ayesa ha valorado que "llega tarde" y ha criticado que "no se han tomado en serio" las peticiones de estos municipios, a pesar de que "está en juego la economía de toda la ribera del Ebro". "Si no le ponemos remedio, no podrá vivir nadie aquí", ha aseverado.

Boquiñeni

Por su parte, el alcalde de Boquiñeni, Miguel Ángel Sanjuán, ha apuntado que están trabajando para achicar agua después de que su localidad tuviera que ser desalojada, como Pradilla, por la avenida del río.

La Unidad Militar de Emergencias (UME) continúa actuando en Boquiñeni, que permanece sin suministro de agua potable a la espera de que el resultado de los análisis permita consumir de nuevo agua de boca. Una vez que la UME finalice su trabajo, ha estimado que efectivos de SARGA y de la Diputación de Zaragoza tendrán que seguir achicando agua.

Además, los niños permanecerán hasta el lunes sin clases, si bien el alcalde ha recordado que este viernes era festivo en el pueblo.

"Tenemos una parte de las defensas destruidas en la parte baja" del municipio, "pero no hay peligro", ha asegurado, al señalar que el río "sigue bastante alto y dicen que vendrá más agua, pero aunque suba un metro se supone que no pasará nada grave".

No obstante, desconocen cuánto resistirán las motas que llevan un mes aguantando la presión del agua. Asimismo, el río ha recuperado parte de su trazado original en un tramo del término municipal.

Los vecinos están regresando a sus casas, aunque los servicios sociales han recomendado a las personas más mayores que fueron desalojadas que, por precaución, permanezcan en las residencias a las que fueron evacuadas, donde permanecen una persona en Tauste y ocho en Pedrola.

Sanjuán ha expresado su agradecimiento al Gobierno de Aragón y al Instituto Aragonés del Agua por su "preocupación" a la hora de informar de la situación de los depósitos municipales y ha remarcado que, en estos días, ha mantenido contacto directo y continuado con los consejeros del Ejecutivo aragonés.

Villafranca

El alcalde de Villafranca, Roberto González, ha lamentado que en esta localidad, aunque el nivel del río está descendiendo, "estamos todos desmoralizados" por el "desastre" que ha provocado.

"Llevamos muchos años diciendo lo mismo y nadie nos hace caso, pero ahora vienen todos a echarse la culpa los unos a los otros cuando han gobernado todos y nadie ha hecho nada", ha aseverado, al apuntar que, mientras tanto, "los tontos del pueblo llevamos resistiendo muchos años" hasta que "ha pasado lo que tenía que pasar".

González ha exigido que los políticos "vengan con soluciones, a decirnos qué va a pasar y qué actuaciones" se pueden adoptar, porque "que vengan a hacerse la foto me da vergüenza ajena".

El alcalde ha detallado que en Villafranca "tenemos todas las defensas rotas" y si sube el río "entrará hasta donde quiera" y se ha preguntado cuándo se podrán reparar las defensas, para agregar que tampoco han podido evaluar los daños de la riada, aunque "son catastróficos", con la huerta inundada y las infraestructuras "deshechas".

Lo que "ha costado mantener toda la vida, se ha ido a la mierda", ha dicho consternado, para invitar a visitar estas zonas "dentro de un mes, cuando se vaya el agua", para comprobar su estado.

Pina de Ebro

En Pina de Ebro, varios efectivos del Cuerpo de Bomberos de Zaragoza han tomado el relevo a los miembros de la Unidad Militar de Emergencias, que se han retirado de la localidad a última hora de esta mañana tras estar varios días realizando tareas de ayuda por la crecida del río.

En declaraciones a Europa Press, la alcaldesa del municipio, Teresa Martínez, ha comentado que la actividad se centra en tareas de achique con autobombas en dos puntos próximos al núcleo urbano. "El río va bajando muy despacio y todavía hay mucha agua desbordada", ha indicado.

Además, según ha recordado, las carreteras A-1107 y ARA-A-1, que comunican Pina de Ebro con otras zonas de los alrededores, se encuentran cortadas, dejando únicamente la N-II como vía de acceso al municipio.

La alcaldesa ha explicado que, tras la decisión de que Pina no fuese evacuada por la avenida, "los vecinos se han mostrado contentos por haber salvado sus casas y haber vencido al Ebro", si bien ha matizado que "cuando todo haya pasado, volverán a estar enfadados por la situación vivida".

Quinto

En Quinto de Ebro "la situación es bastante tranquila" dentro de la excepcionalidad, a juicio de su alcaldesa Digna Bes, que ha expresado que ha conseguido "controlar" la zona más próxima a la ribera del río evitando así que el agua se acerque al casco urbano.

A pesar de ello, los campos siguen "anegados" y no podrán conocer el alcance real de la avenida hasta que el agua no baje. Entre las prioridades de actuación una vez pase la riada, Bes ha mencionado la necesidad de reparar estructuras y estimar los daños producidos.

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