Presentado el 4º motor del Segarra-Garrigues: La viticultura de regadío en Verdú

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  • El consejero ha presentado el cuarto 'motor' que, en este caso, se basa en la potenciación vinícola.
  • El Departamento de Agricultura impulsa la introducción de producciones de mayor valor gracias a dicho regadío.

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El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural, Josep Maria Pelegrí, acompañado del director general de Desarrollo Rural, Jordi Sala, así como del director de los Servicios Territoriales del Departamento en Lleida, Jaume Fabà, ha presidido el Castillo de Verdú, la presentación del 4º Motor del Segarra-Garrigues para la impulsión de la viticultura de regadío.

Y es que el DAAM ha apadrinado un convenio que reúne una serie de productores agrupados en torno a la asociación ACUERDO, el grupo Codorniu, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Costers del Segre, y el Grupo Bodegas de Valles del Riucorb.

La viña de secano es un cultivo tradicional en determinados municipios afectados por la transformación en regadío por el Sistema Segarra-Garrigues, y la puesta en riego conlleva un gran cambio en el cultivo y en la mejora de la calidad y cantidad de la uva que se obtenga en un futuro. De hecho, un viñedo en regadío conlleva cambios importantes en los sistemas de plantación, conducción, manejo, y mecanización, entre otros. Por ello, las explotaciones que hacen la transformación necesitan obtener las referencias, la formación, y el asesoramiento de la nueva tecnología.

"Se trata de optimizar el canal, un motor más por el Segarra-Garrigues"

Además, las partes firmantes de dicho convenio se comprometen también en la instalación de una finca demostrativa de viñedo en regadío en el término municipal de Verdú, de 5,37 hectáreas, en dos fases, y en la que también colabora · elaborará ASG:

  • Año 2015: 1 ª fase - plantación de 3 hectáreas de las variedades macabeo, parellada y xarel destinadas a vino para elaboración de cava.
  • Año 2016: 2 ª fase - plantación de 2,37 hectáreas de las variedades a definir por el Grupo de bodegas de los Valles del Riucorb, destinadas a vino tranquilo.

Josep Maria Pelegrí ha valorado especialmente este acuerdo, que permite que una zona en transformación presente ya desde un inicio un proyecto de colaboración entre productores, transformadores y comercializadores para potenciar un producto concreto, en este caso el vino, y que al mismo tiempo ya incorporen desde el momento cero el espíritu de innovación y mejora que representa poner en práctica una finca demostrativa con nuevas técnicas de cultivo de la zona.

Y es que el Departamento está impulsando una serie de acuerdos, de los cuales este es el cuarto, para que en las nuevas zonas de regadío del Segarra-Garrigues se aproveche el hecho de tener agua para introducir producciones de mayor valor añadido. Estos acuerdos también pretenden contrastar la viabilidad de estas nuevas producciones, acompañar el cambio de prácticas, y asegurar su comercialización final.

"Se trata de optimizar el canal, un motor más por el Segarra-Garrigues" - como ha resaltado Peregrino - "el cuarto proyecto sectorial que hemos diseñado, el Departamento conjuntamente con el sector, para las nuevas áreas de regadío del Segarra-Garrigues".

Así, el consejero ha agradecido y felicitado a las entidades y personas que colaboran en el proyecto para actuar a como motor del Segarra-Garrigues, y ha explicado que "la idea es ofrecer al territorio una alternativa viable, competitiva y con recorrido , aprovechando la experiencia y la capacidad de comercialización de las compañías implicadas. Y la voluntad es que la plantación de Verdú sea un referente en la zona y contribuya a la transferencia tecnológica del cultivo para todos aquellos que puedan estar interesados ​​en plantar viña en regadío". 

En este punto, Josep Maria Pelegrí ha hecho patente que la vid es un cultivo tradicional en estos municipios, pero la entrada en regadío supone cambios importantes tanto en la fase de producción (en los sistemas de plantación, conducción, manejo, mecanización, etcétera ), como de vinificación posterior, por el comportamiento varietal; si bien los cambios más importantes serán en la mejora de la calidad y cantidad de la uva que se obtenga en un futuro. "A día de hoy, nadie pone en duda que con el riego podemos contribuir, y mucho, a conseguir unos estándares de calidad de la uva, a conseguir que el consumidor cuando vuelva a probar nuestro vino pueda saborear un gusto similar o igual que el de la vez anterior, una uva que, a día de hoy y en esta zona, tiene una gran calidad gracias a factores como la altitud, entre otros", señaló Pelegrí.

En esta línea, el consejero ha añadido que, "además, todos sabemos que la innovación debe integrarse en todo el ciclo del vino, y esto quiere decir que debe comenzar por el cultivo de la vid y el tratamiento de la uva. Y es por eso que este proyecto ha generado una gran expectativa. De momento, iniciamos una fase para obtener referencias, informaciones multifactoriales (dotaciones de agua, manejos del suelo...), estudios analíticos y organolépticos, etcétera, que nos sirvan de base para generalizar este cultivo a todo el que lo quiera, que nos sirvan para poder formar y asesorar adecuadamente y con garantías, porque justamente esta cuestión es el corazón de los motores de los Segarra-Garrigues: experimentar para conseguir el mejor know-how posible".

Josep Maria Pelegrí ha destacado también como otro de los puntos más importantes de los 'motores' del Segarra-Garrigues la colaboración conjunta, la importancia de alinear productores e industrias agroalimentarias en las proximidades de las nuevas zonas de regadío, de contribuir a la cooperación vertical. Así, afirmó que "la industria coopera para poder competir mejor y ganar rentabilidad, amplía su base productiva; y la explotación agraria coopera para mejorar competencias y apoyo, así como ganar más; y entra con más garantías en una nueva orientación productiva y tiene asegurada la comercialización de un producto nuevo de mayor valor añadido. Desaparecen, pues, muchas incertidumbres y carencias. Este tipo de colaboraciones son los pilares del futuro canal, y también, entre otros, demuestran la conciencia de clúster, la voluntad de encontrar soluciones y salidas económicamente viables para todos. Nos fortalecen económicamente ".

En este punto, Pelegrí ha referido a los motores del Segarra-Garrigues como "auténticas máquinas de tren, escogidas por su potencia, solvencia y talante win-win"; recordó los otros tres motores relacionado con un proyecto de manzanos con Fruits de Ponent, uno de doble cosecha para la alimentación ganadera con la Cooperativa de Ivars d'Urgell, y otro de una plantación de pistachos con el Grupo Borges ; y remarcó que estos motores confirman la orientación y la finalidad para riego de la obra del canal.

Y precisamente hablando del canal, el consejero ha incidido en que "no queremos una infraestructura museo, sino una infraestructura viva, utilizada, en manos de aquellos que viven y trabajan la tierra. El regadío del sistema Segarra-Garrigues apuesta por un riego eficiente, donde se compatibiliza la vertiente social, ambiental y económico. Y la Generalitat apuesta firmemente con esta infraestructura desde todas las vertientes (adhesiones, Oficina del Regando, acompañando el cambio, etcétera). Somos un sector anticíclico, en constante crecimiento y con grandes oportunidades, como la que brinda el Segarra-Garrigues".

Además, Josep Maria Pelegrí también ha subrayado que "esta iniciativa también nos debe servir para revertir la caída del consumo interno, que s'esmorteix gracias a la exportación", al tiempo que ha instado a apostar por vinos con mayor valor añadido para ganar competitividad y rentabilidad, y también a acercarse a nuevos consumidores.

Pelegrí ha cerrado su intervención haciendo patente que el Departamento considera positiva esta iniciativa para activar la economía y la actividad agrícola de la zona, dando nuevas alternativas a los cultivos agrícolas que fomentan la territorialidad y la mejora de las rentas agrarias a los nuevos riegos del Segarra -Garrigues; y añadió que en este proyecto también colaborará técnicamente la Oficina del Regante, la Oficina Comarcal del DAAM y en su caso el INCAVI y el IRTA.

Los 4 motores del Segarra-Garrigues.

Hasta la fecha, hay cuatro proyectos sectoriales en marcha, delante de los cuales hay "máquinas de tren" bien escogidas por su potencia, solvencia y talante win-win ;son cuatro máquinas orientadas a producciones interesantes para sí mismas y para el Segarra-Garrigues.

  • Motor 1: proyecto de manzanos con Fruits de Ponent de Alcarràs como motor. Este proyecto debe permitir a las explotaciones de la zona (sectores 1 y 2 del Segarra-Garrigues) que lo decidan hacer la transformación hacia la producción de manzanas, el aprendizaje en el manejo de la plantación y la comercialización del producto. A Fruits de Ponent, le debe permitir la complementación de su producción actual de melocotones y nectarinas (que supone una concentración de actividad de junio a septiembre) con la producción de manzanas, lo que le permitirá mejorar sus resultados con una ocupación más equilibrada de su personal, una mejor rentabilización de las instalaciones y material y equipo, y un incremento de las ventas.
  • Motor 2: proyecto de doble cosecha anual para la alimentación ganadera, con la Cooperativa de Ivars d'Urgell como motor. Se trata de un proyecto pionero con una doble finalidad: desde el punto de vista de la alimentación animal, buscar mecanismos para mejorar los sistemas de nutrición y abaratar la vez los costes energéticos; desde el punto de vista agronómico, un mejor rendimiento de las tierras de regadío con dos cultivos por año natural, cuando ahora se consigue 3 cada 2 años. Todo ello con el asesoramiento y colaboración del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA), para analizar las mejoras en el índice de conversión del pienso.
  • Motor 3: a partir de un protocolo de colaboración firmado entre el Departamento y Borges Mediterranean Group con el objetivo de dar impulso al canal Segarra-Garrigues y promover la actividad agroindustrial en la zona de influencia de este regadío, se trata de crear una plantación de 50 hectáreas de pistachos en la finca Mas de Colón, en Tàrrega.Borges Mediterranean Group, con más de 25 años de experiencia en el cultivo de este fruto seco en sus plantaciones de Badajoz y Granada, quiere que el cultivo del pistacho en esta finca sea un referente en la zona y pueda contribuir a la transferencia tecnológica del cultivo para todo aquel que pueda estar interesado en plantar. De hecho, la empresa se compromete a facilitar la comercialización del pistacho a todos los productores de la zona. 

El cultivo del pistacho se puede adaptar muy bien a la zona de influencia del canal Segarra-Garrigues con inviernos fríos y veranos calurosos, dado que es un árbol pequeño, originario de las regiones montañosas de Asia Central, muy rústico, resistente y con un vida útil que puede llegar a los 40 o 50 años. El árbol del pistacho, el Pistacia vera , si bien es de crecimiento y fructificación muy lentos (entre 7 y 10 años), florece a mediados de abril, con lo que esquiva el riesgo de heladas. En cultivo de regadío, puede alcanzar unas cifras de producción que oscilan entre 1.500 y 2.000 kilos por hectárea. La técnica de recolección, además, es la que se utiliza habitualmente para olivos o almendros (vibradores con paraguas).

Y el cuarto proyecto es el que se ha presentado.

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