La queja por las obras del manantial de la Zúa, en Júzcar, llegan al Gobierno andaluz

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La queja interpuesta por el Grupo de Trabajo del Valle del Genal (GTVG) ante el Defensor del Pueblo Andaluz por las obras realizadas el pasado año en el manantial de la Zúa, en Júzcar, ha llegado a las oficinas centrales de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en Sevilla, habiendo respondido a las mismas con su firma el propio Viceconsejero, D. Ricardo Domínguez García-Baquero en un escrito enviado al Defensor.

El GTVG insta ahora al Defensor del Pueblo Andaluz a que no archive la queja a tenor de las palabras del Sr. Viceconsejero, puesto que, de admitirlas, estaría consintiendo que una administración pueda tener la libertad de limitar el acceso a la información (algo contrario a la ley). Esta Consejería, para proceder a legalizar las obras del manantial de la Zúa, abrió un plazo de alegaciones de un mes, sin embargo, la información del expediente no fue facilitada al GTVG hasta más de 20 días después de su solicitud y una semana después de que se cerrara dicho plazo.

Las obras en el manantial de la Zúa fueron realizadas en verano del pasado año por el Ayuntamiento de Júzcar y la Diputación Provincial de Málaga, invirtiéndose para ello unos 30.000 €, pero carecían del permiso correspondiente para intervenir en zonas de Dominio Público Hidráulico. Estas obras afectaron gravemente a un pequeño ecosistema que albergaba una biodiversidad única y extraordinaria propia de aguas limpias, entre la que se encontraba una de las pocas localidades de un insecto desconocido de la familia de los tricópteros helicopsíquidos.

Según el Grupo de Trabajo del Valle del Genal, lejos de pretender solucionar este problema e interesarse por el estado del citado ecosistema y de las interesantes especies que éste albergaba, como sería la obligación y responsabilidad de la Consejería de Medio Ambiente, se opta por legalizarlo sin tomar ninguna clase de medida y sin responder a los numerosos requerimientos y alegaciones que se les ha solicitado desde numerosas universidades, instituciones, asociaciones conservacionistas, etc. Por este hecho ya se solicitó en su día la dimisión del delegado provincial de medio ambiente y ordenación territorial, D. Javier Carnero Sierra, que jamás ha dado la cara en este asunto ni de forma pública ni respondiendo a las entidades y personas que alegaron o se interesaron dirigiéndose a él personalmente. Resulta ahora lamentable que haya  tenido que ser el Viceconsejero quien de la primera respuesta sobre este asunto. Aunque la respuesta resulta igualmente lamentable e indigna de un Viceconsejero.

Los tricópteros son insectos con larvas acuáticas que pegan con seda granos de arena y material vegetal para confeccionar estuches en los que viven a modo de casa, siendo los helicopsíquidos la única familia que los construye con forma de concha de caracol. Esta familia era desconocida en Andalucía hasta hace pocos años, y sus integrantes corresponden a una especie nueva que se encuentra en proceso de descripción. Viven en las aguas limpias de fuentes, manantiales y zonas circundantes, un hábitat no protegido y cada más amenazado, y la pérdida de una de las mejores poblaciones en el manantial de la Zúa puede afectar considerablemente a la supervivencia de esta especie en Andalucía.

Para solicitar la restauración del hábitat en el manantial de la Zúa, se ha abierto una recogida de firmas en Change.org que en una semana ha recopilado casi 500 apoyos.

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