89 años dando de beber al sediento sureste español: La Mancomunidad de los Canales del Taibilla

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  • 89 años dando beber al sediento sureste español: Mancomunidad Canales Taibilla

Sobre la Entidad

IUACA
El Instituto Universitario del Agua y de las Ciencias Ambientales tiene como finalidad propiciar el mejor conocimiento y la gestión de los recursos hídricos y analizar todos los aspectos asociados con la conservación y mejora del medio ambiente.
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Tal y como explican J. Melgarejo, A. Molina y M.I. López en el artículo “La Mancomunidad de los Canales del Taibilla (MCT): garantía de abastecimiento en el sureste de España” (Ortuño, 2015), uno de los rasgos que definen climatológicamente la región del sureste peninsular, es la aridez, lo que unido a las exiguas e irregulares precipitaciones registradas ― cuya eficacia queda notablemente disminuida por la fuerte intensidad con la que se presentan ―, la elevada evapotranspiración potencial existente ― debido al alto grado de insolación efectiva recibida ― y la persistencia y continuidad de los períodos de sequía, tienen como resultado la existencia en la región de un intenso déficit hídrico.

La región del sureste peninsular ― expuesta parcialmente en la imagen de portada (Mancomunidad de los Canales del Taibilla, 1945) ―, se caracteriza por una endémica indigencia hídrica, que en muchas ocasiones ha visto limitado su crecimiento por esta escasez de recursos hídricos. Esta situación ha requerido constantes esfuerzos encaminados hacia el aumento de las disponibilidades hídricas, generalmente, a partir de la necesidad de obtener recursos externos a su propio enclave o al acopio de los mismos desde diversos sistemas que, en cualquier caso, pasan por un concepto de planificación, desarrollo, explotación y gestión de infraestructuras hidráulicas bastante complejo.

Además de los retos estructurales, el sector del agua en España está padeciendo ciertas disfunciones, como la falta de unidad de mercado: dependiendo de la localidad en que se ubique el consumidor, existen diferencias significativas en las tarifas pagadas por los ciudadanos por servicios similares y hay también diferencias en los conceptos que incluyen dichas tarifas. Estas diferencias, a su vez, no responden a una lógica económica o de escasez, sino que están influidas por múltiples factores, muchos de ellos ajenos al propio sector.

En este contexto de recursos hídricos insuficientes, y en ocasiones de mala calidad, los abastecimientos urbano-turísticos del Bajo Segura, Bajo Vinalopó, Campo de Alicante, litoral de Águilas-Mazarrón, Campo de Cartagena y Valle del Guadalentín, dependen de modo estratégico y prácticamente exclusivo, en la mayoría de las ocasiones, del agua distribuida por la Mancomunidad de los Canales del Taibilla (MCT, en adelante) ― cuyo sistema hidráulico se expone en la imagen sobre este párrafo ―, que ha adquirido un valor incalculable para el desarrollo económico y social de Murcia y Alicante al suministrar unos recursos de gran calidad para los abastecimientos de agua potable, que esta entidad gestiona en alta.

La MCT es una red de distribución de agua potable, de naturaleza pública, constituida en 1927 por Real Decreto-ley de 4 de octubre ― por parte del Conde de Guadalhorce y Ministro de Obras Públicas ―, aunque según las memorias de la MCT su gestación data de 1568, cuando el Rey Prudente hizo el primer intento de abastecer aguas a Cartagena (Mancomunidad de los Canales del Taibilla, 1945). Antes de su puesta en funcionamiento, el aspecto habitual en las fuentes era el de la fotografía que se sigue, en la cual se observa la espera de los habitantes de Totana (Murcia) para abastecerse de agua mediante carros de cántaros.

Inicialmente, la MCT abastecía únicamente a Cartagena y su base naval, sin embargo hoy en día cubre una extensión superior a 11.000 km², abasteciendo a 79 municipios del sureste peninsular (fundamentalmente concentrados en las provincias de Murcia y Alicante, y testimonialmente, Albacete), con una población cercana a los 2.500.000 de habitantes, sin tener en cuenta el contingente de turistas y veraneantes, que consumen de media, anualmente, 179 hm³ de los 183 hm³ de agua captados, tratados y distribuidos, de los que 118hm³ han sido trasvasados del río Tajo, mediante el Acueducto Tajo-Segura.

La eficiencia de la MCT ha permitido garantizar los suministros de agua potable a una región como la del sureste peninsular, una de las de mayor crecimiento, tanto demográfico como económico, superando para ello, tanto la escasez endémica de recursos disponibles, el aumento del consumo e incluso las incidencias negativas de los ciclos de sequía, de las pasadas décadas. Para atender dicho incremento, la MCT no solo ha realizado una continua búsqueda de nuevas fuentes de abastecimiento, sino que ha debido realizar un loable esfuerzo en la mejora de su gestión, extremando el control de fugas, apostando por la tecnificación de la gestión y apoyando las campañas de educación sobre el agua, fomentando la cultura de su uso eficiente y sostenido.

Los diferentes orígenes de los recursos disponibles han condicionado, aspectos fundamentales del devenir histórico de la MCT, pues tanto los Planes de Obras como las infraestructuras básicas han sido consecuencias directas de aquéllos. Desde las dotaciones iniciales, desde el río Taibilla, hasta los trasvases actuales procedentes de la cabecera del Tajo, los recursos disponibles han sufrido diversos avatares que pueden resumirse en: rio Taibilla, afluente del Segura, fuente original, cuya calidad y cantidad permitió, la creación de la Mancomunidad.

La incorporación de caudales procedentes del río Segura, en la década de los sesenta, sirvió para resolver la primera crisis de recursos de la MCT al verse superadas las disponibilidades de agua por las demandas reales. La llegada de las aguas del trasvase Tajo-Segura a partir de 1979, significó la suficiente dotación para el abastecimiento de los municipios dependientes de la MCT y la ampliación a otras áreas del sureste de España. La utilización de agua desalinizada por parte de la MCT se inicia a partir de 2003 con la desalinizadora del Canal (Alicante I), desde ese momento esta nueva fuente de recursos a supuesto una garantía para el abastecimiento estando sujeto su uso a la disponibilidad de otras fuentes, ya que su elevado coste de producción repercute directamente sobre las tarifas que la MCT cobra a los distintos operadores en baja.

Otros recursos, son principalmente de origen subterráneo, cuyas concesiones tienen los propios ayuntamientos, que en ocasiones los ceden a la MCT y sobre todo, los procedentes del acuífero del Sinclinal de Calasparra (río Segura), que se utiliza en momentos de sequía o necesidad.

Dentro del esquema de fuentes de recursos para su distribución por parte de la MCT, el trasvase Tajo-Segura constituye desde su integración en el sistema, un pilar básico en el funcionamiento de la MCT, cambiando sustancialmente la trascendencia del sistema, incrementando extraordinariamente el alcance y la repercusión de la MCT, permitiendo la continua ampliación del área abastecida, ya que le aporta una mayor cuantía de recursos (llegando a suponer alrededor del 60% del volumen total suministrado) y mejorando sustancialmente la calidad y la garantía del suministro.

Ya para finalizar, se expone en la gráfica inferior un recorrido histórico por las cifras de demanda de agua, así como la procedencia de los recursos empleados en satisfacerla desde 1945 (MCT, 2014):

Artículo realizado por Patricia Fernández Aracil, Ingeniera de Caminos, Canales y Puertos (Máster en Economía Aplicada), investigadora predoctoral del Instituto Universitario del Agua y de las Ciencias Ambientales (IUACA)

Referencias

  • Mancomunidad de los Canales del Taibilla, MCT (1945). Memoria.
  • Mancomunidad de los Canales del Taibilla, MCT (2014). Memoria.
  • Ortuño, A. (2015): Cómo se gestiona una ciudad. Publicaciones de la Universidad de Alicante: San Vicente del Raspeig.

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