Debaten sobre la exigibilidad del Derecho al Agua y a Saneamiento en Zaragoza

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Sobre la Entidad

ONGAWA
ONG de Desarrollo cuya misión es poner la tecnología al servicio del desarrollo humano, para construir una sociedad más justa y solidaria.
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El pasado 14 de enero se debatió en Zaragoza sobre la exigibilidad del derecho humano al agua y al saneamiento en un evento paralelo a la Conferencia Internacional que Naciones Unidas organiza anualmente, centrada este año en Agua y Desarrollo Sostenible. Personalidades relevantes del mundo del derecho, pero también de la administración nacional y regional, organizaciones sociales, empresas y universidades analizaron durante la jornada las diferentes alternativas para exigir el cumplimiento de este derecho, desde la vía jurídica, la exigencia social y el compromiso político.

La ponencia inaugural corrió a cargo del nuevo Relator de Naciones Unidas para el Derecho Humano al Agua y al Saneamiento , Léo Heller, que desde el pasado 1 de diciembre toma el relevo de su antecesora, Catarina de Albuquerque, en el mandato de Naciones Unidas de difundir y desarrollar el contenido este derecho. El Profesor Léo Heller debatió con los asistentes sobre los desafíos más relevantes que supone la implementación efectiva del derecho al agua y al saneamiento.

Como punto de partida se comentó la necesidad de trasponer al cuerpo normativo nacional los tratados internacionales que reconocen el agua y el saneamiento como derecho humano, para poder llevar a los tribunales los casos de violación de este derecho. En este sentido, se puso de manifiesto la importancia de garantizar el acceso a la justicia universal, sin discriminación, para posibilitar la exigibilidad real de los derechos. En algunos países, el Derecho Humano al Agua está incluido en la Constitución, lo que facilita enormemente el desarrollo normativo del ordenamiento jurídico nacional. Sin embargo, en otros, como en el caso español, el Derecho Humano al Agua no aparece como derecho fundamental constitucional ni aparece mencionado como tal en la legislación sobre agua.

En segundo lugar, y en ausencia de leyes nacionales o regionales que regulen con claridad qué usos del agua y qué condiciones de saneamiento se consideran Derecho Humano, se invitó a la sociedad civil a trabajar conjuntamente con los abogados, jueces, fiscales e investigadores en la documentación de casos de vulneración del derecho para, a través de la vía judicial, conseguir sentencias positivas que vayan abriendo camino. En esta línea, se presentaron varios ejemplos de sentencias relacionadas principalmente con la protección de los recursos hídricos en varias cuencas de países latinoamericanos: la sentencia Mendoza en Argentina, la cuenca del Río Bogotá en Colombia y las tarifas en el caso del agua en Barcelona.

En tercer lugar, y ante el escaso conocimiento que continua habiendo sobre este tema en general, se animó a trabajar desde todos los sectores en la difusión de una nueva cultura sobre los Derechos Humanos, concienciando a la sociedad civil de su derecho a exigir responsabilidades políticas a los gobiernos en todos los niveles de la administración, tanto en el cumplimiento como en el respecto y la protección de estos derechos.

En este ámbito de la exigencia desde la sociedad civil se presentaron experiencias de la Coalición Internacional para el Hábitat-América Latina, Medicus Mundi, la Universidad Pontificia de Comillas, ECODES y ONGAWA, que expusieron diversas aproximaciones para la exigencia del Derecho al Agua y Saneamiento. ONGAWA presentó su experiencia de trabajo en Nicaragua, participando activamente en el Examen Periódico Universal que el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas hizo al Gobierno de Nicaragua en Ginebra en 2010 y en 2014. En ambas ocasiones, ONGAWA presentó una recomendación sobre la importancia de la vigilancia de la realización progresiva del Derecho Humano al Agua, prestando especial atención a los sectores más vulnerables localizados en las zonas rurales del país. Ambas recomendaciones fueron aceptadas por el Gobierno.

Este evento fue promovido por la Oficina del Decenio del Agua de Naciones Unidas y coorganizado por ONGAWA, Ingeniería para el Desarrollo Humano junto con la Oficina de Derechos Humanos del MAEC, la Universidad de Zaragoza, el Colegio de Abogados de Zaragoza y la Fundación Canal.

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