"Quien no sepa adaptarse a la transformación digital quedará relegado y condenado a desaparecer"

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SUEZ Advanced Solutions Spain
SUEZ Advanced Solutions Spain ofrece soluciones integrales y sostenibles para la gestión del agua y la energía en clientes municipales, industriales y agrícolas, contribuyendo a la economía circular y reduciendo el impacto medioambiental.

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Portada iAgua Magazine

Lejos quedan los días en los que “la digitalización del sector del agua” se percibía como una utopía cuya materialización parecía lejana en el tiempo e imprecisa en su impacto real. Las olas del “Tsunami Digital” que evangelizadores como Fernando Rayón anunciaron hace años (ver iAgua Magazine 3 de junio de 2014) están llegando a la orilla con más fuerza que nunca y es momento de comprobar la resiliencia de nuestras organizaciones a un cambio sin precedentes en las últimas décadas.

Hablando con Manuel Cermerón sobre la estrategia de Suez Spain, comprendes que el poder real de la digitalización reside en la capacidad de utilizar los datos para interpretar con precisión lo que sucede en nuestro mundo, de forma que podamos mejorar las acciones que realizamos y los resultados que obtenemos. Las implicaciones de esta revolución serán profundas en todos los ámbitos: veremos crecer nuevos modelos de negocio y asistiremos a un terremoto en el mercado laboral. Si aún queda algún escéptico, le recomiendo que lea con atención esta entrevista. Puede ser la última llamada para los que aún no se han subido al tren de alta velocidad en el que los profesionales y organizaciones del sector del agua circularemos sin excepción en los próximos años.

Pregunta: Sr. Cermerón. En primer lugar, nos gustaría conocer su trayectoria profesional y cómo ésta le ha llevado al puesto que ocupa actualmente.

Respuesta: Soy ingeniero industrial por la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y tengo un postgrado en Nuevas Tecnologías de la Información también por la UPC, además de un diploma en Desarrollo de Directivos por ESADE Universidad. Mi trayectoria en el Grupo AGBAR empieza en 1999, aunque previamente había trabajado para Accenture. Entre otras responsabilidades, ocupé la Dirección de Organización y Desarrollo en Bristol Water, siendo también miembro del Consejo de Administración. Posteriormente me nombraron Director General de Aqualogy Soluciones y Tecnologías (ahora SUEZ Advanced Solutions España). En la actualidad lidero Advanced Solutions en España y la innovación, desarrollo e integración de tecnología y sistemas de información, incluyendo la estrategia digital.

Soy Patrono de la Fundación CyD y la Fundación Cotec; Miembro de la Junta de Gobierno del COEIC (Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Cataluña); y Vocal del Comité Científico Asesor del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

P.- Digitalización, Innovación, Sostenibilidad, Social. ¿Se escribe el futuro de SUEZ con el acrónimo DISS?

R.- Efectivamente, en SUEZ Spain estamos llevando a cabo una transformación en torno a estos cuatro ejes estratégicos. Por un lado, nuestra prioridad radica en convertir los datos en información para generar nuevas aportaciones de valor y nuevos modelos de negocio a través de la digitalización. No es un proceso sencillo, ya que para transmitir datos lo primero que se requiere es captarlos, un proceso que llevamos haciendo desde hace años y que de manera continuada surgen nuevas necesidades.

Por otro lado, para nosotros la innovación es business as usual, es decir, la hemos integrado, gracias a una pertinaz visión y ambición, en nuestra manera de trabajar. Destinamos el 1,5% de los ingresos anuales en España a políticas de innovación y colaboración, poniendo foco en start-ups y emprendedores. Tenemos la convicción que solo mediante la innovación seremos capaces de hacer frente, y de anticiparnos, a los grandes retos que se nos plantean en la gestión del agua.

En cuanto a la sostenibilidad, creemos firmemente que la economía circular es el nuevo modelo económico que se impondrá. De hecho, a través del REwater Global Plan, nuestro Plan Estratégico de Desarrollo Sostenible de 2017 a 2021, nos hemos marcado diversos hitos, entre los que destaca: ahorrar un 20% del consumo de agua por usuario, reducir el 90% de las emisiones generadas por nuestra actividad y preservar la biodiversidad en el 100% de nuestras instalaciones en espacios sensibles. Además, como participante de la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP22) en Marruecos el pasado mes de noviembre, SUEZ ha ampliado su compromiso en la lucha contra el cambio climático, del que ya dejó constancia en la COP21 de París, en 2015. Por lo tanto, la sostenibilidad está interiorizada en el seno de nuestro grupo.

Por otro lado, en lo social, desde 2012, tres años antes de que se aprobara la ley de pobreza energética en Cataluña, ordenamos lo que, de una manera no reglada, habíamos estado haciendo siempre, que son las bonificaciones para pagar el suministro de agua a aquellas familias o personas vulnerables. En estos momentos, 17.800 familias – más de 50.000 personas- se han beneficiado de este subsidio. Ya hemos destinado casi 6 millones de euros al fondo de solidaridad para garantizar el derecho al agua. Asimismo, gracias a la implicación y el compromiso de nuestro equipo humano, hemos entregado al Banco de los Alimentos más de 9.000 euros recaudados en la Fiesta Mayor del 150 aniversario de la compañía. Además, hemos impulsado un programa de voluntariado corporativo transformador, HandsON, para contribuir al territorio y reforzar los vínculos con los grupos de relación.

También en este ámbito social innovamos con una clara vocación por fomentar la empleabilidad y la productividad del sector. En 2014, suscribimos un acuerdo de colaboración con el Departamento de Enseñanza de la Generalidad de Cataluña para un nuevo ciclo formativo de grado medio de redes, instalación y estaciones de tratamiento de agua en Cataluña, que se ha impartido conjuntamente con el Instituto Pere Martell de Tarragona y con las empresas EMATSA, COMAIGUA y SOREA. Ya vamos por la tercera edición del programa, el ciclo formativo ha sido creado a nivel estatal y el 80% de los alumnos graduados en este ciclo están trabajando o están participando en procesos de selección en empresas de Agbar. Este ciclo también ha llegado a Granollers, de la mano de la Escuela Municipal de Trabajo, y a Santiago de Compostela, en colaboración con el CIFP Politécnico. Hace 6 años era una idea y ahora es parte del legado de nuestra organización al sector en particular y a la sociedad en general.

P.- ¿Cómo se cambia la cultura de una empresa centrada en la gestión de infraestructuras para poner el foco en la gestión del conocimiento y la innovación?

R.- Evolucionar de un modelo basado en la gestión de infraestructuras a uno nuevo en el que aportas conocimiento requiere convencimiento y metodología. A lo largo de los años hemos creado, con consistencia, un ecosistema que nos ha permitido transformar la cultura de trabajo de la compañía. De esta forma, en 2004 lanzamos, junto con la Universidad Politécnica de Catalunya (UPC), la primera edición del máster corporativo de “Tecnología y Gestión del Agua”, que en 2010 dio lugar a la creación de la Escuela del Agua. Este máster ofrece una visión completa de la gestión del ciclo integral del agua, así como de competencias directivas para la toma de decisiones estratégicas en el sector. En 2006 creamos el Centro Tecnológico del Agua, Cetaqua, con la participación también de la UPC y del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), a fin de ordenar, estructurar y focalizar todo el esfuerzo que ya estábamos llevando a cabo en investigación, desarrollo e innovación. Además, el primer centro que nació en Barcelona se ha replicado en otras localizaciones territoriales -Galicia, Andalucía y Chile- con las que se trabaja en red. En 2008 arrancamos los dominios de conocimiento con la finalidad de configurar una red formada por expertos de diferentes disciplinas que ha sido clave para la transformación del grupo. En 2011 creamos Aqualogy Business Software con el objetivo de profesionalizar el desarrollo del software con el que trabajábamos para transformar los procesos de la compañía y, al mismo tiempo, convertirlo en un referente para la industria del agua. Y, en 2013, tuvo lugar el acuerdo entre Agbar y el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) para la coinversión en empresas de base tecnológica mediante el fondo de capital riesgo Vento, del programa Innvierte del Ministerio de Economía y Competividad, a fin de hacer crecer las start-ups. El lanzamiento en julio de 2011 de Aqualogy, actualmente SUEZ Advanced Solutions España, solo se puede entender como resultado de un proceso de transformación en el que la base es el conocimiento.

P.- Centrémonos en la digitalización. ¿Cómo está transformando el modelo de negocio de las empresas del sector del agua?

R.- Como he anticipado, es uno de nuestros cuatro ejes estratégicos para abordar los retos de futuro. De hecho, hoy la digitalización en las empresas no es una opción sino una obligación. Según el informe “El trabajo del futuro”, elaborado por Google y el Observatorio para el Análisis y el Desarrollo Económico de Internet (ADEI), si se articulasen las políticas adecuadas para la adopción de las nuevas tecnologías y la incorporación de los valores y principios técnicos de la economía digital en las nuevas generaciones de trabajadores, el PIB per cápita podría elevarse desde los 24.000 euros actuales hasta los 33.000 euros en 2030. Ello gracias a un aumento medio anual de la productividad del trabajo del 1,3%.

En el sector del agua, la transformación digital ya tiene impactos positivos, nos está permitiendo, por un lado, abrir nuevos canales de atención al cliente; optimizar y priorizar de manera más precisa y completa la toma de decisiones gracias a la integración de información a través de modelos y métodos analíticos; o mejorar la eficiencia y agilidad de muchas de nuestras operaciones, incluyendo el ámbito de la seguridad y salud laboral. En pocas palabras, tecnología al servicio de los ciudadanos.

P.- Sectores económicos como el del transporte (Uber), la música (Spotify) o el del turismo (Airbnb) se han transformado radicalmente en los últimos años. Algunas utilities ven estos cambios como una amenaza a sus modelos de negocio tradicionales. ¿Tienen motivos para preocuparse? ¿Qué riesgos corren las organizaciones que no se sepan adaptar?

R.- Quien no sepa adaptarse quedará relegado o fuera de juego, e incluso, puede llegar a desaparecer. La necesaria adaptación debe ser vista como una oportunidad, que si no se aprovecha puede dar pie a que uno se quede como espectador en vez de como actor. Asimismo, debemos tener en cuenta que este cambio de modelo requiere compromiso e inversiones en tecnología: nuevos perfiles, proyectos digitales o sistemas de información que, aunque en la visión más micro del área de sistemas puedan llegar a incrementar costes, al mismo tiempo aportan globalmente impactos positivos.

En nuestro caso, nos venimos anticipando y adaptando a los cambios y necesidades en las ciudades, la industria y la agricultura. Así, uno de nuestros retos es seguir explorando el mundo agrícola para ofrecer un servicio directo al agricultor. La agricultura consume el 70% del ‘agua azul’ del planeta, por lo que resulta imprescindible velar por un uso racional en este sector.

P.- Big Data, Internet de las Cosas, Realidad Aumentada, Drones… ¿Qué tecnología cree que está llamada a propiciar la mayor disrupción en nuestro sector?

R.- La combinación de todas las tecnologías multiplicará el potencial de crecimiento y disrupción. Hoy día este efecto es inimaginable por el pensamiento y procesamiento lineal de nuestro cerebro. El reto de futuro es evolucionar hacia un pensamiento y procesamiento exponencial. En nuestro grupo tenemos soluciones desarrolladas con estas nuevas tecnologías. Por ejemplo, gracias a la utilización de drones hemos ganado eficiencia, ya que inspeccionamos más en menos tiempo; hemos ganado en seguridad, ya que no acceden personas a lugares peligrosos; y hemos ganado en calidad de la información, que recopilamos a través de diferentes formatos (vídeos, etc.). Por otro lado, con la realidad aumentada, por ejemplo, hemos mejorado nuestras píldoras formativas consiguiendo experiencias inmersivas muy similares a la realidad en la que operamos. Incluso también, mediante técnicas analíticas, hemos desarrollado algoritmos capaces de predecir el mal funcionamiento de un activo.

P.- La compañía ha celebrado recientemente una nueva edición de su HackatH2On. Háblenos de esta iniciativa ¿En qué áreas se centraban los proyectos más interesantes?

R.- El leitmotiv de las dos ediciones que ya llevamos de la HackatH2On es la búsqueda de talento externo, de una mirada nueva y fresca a los retos que tenemos, a través del open data y la innovación. Los participantes han puesto de manifiesto que en el sector del agua no está todo inventado gracias a su conocimiento en data mining, business intelligence, data science, big data o machine learning. Este tipo de iniciativas nos permiten avanzar en la transformación organizativa, así como abrirnos y disponer de una palanca para impulsar el cambio cultural. Los tres proyectos finalistas de la última edición han sido WaterShock, Save&Sound y OasisBoat, todos ellos ideados para fomentar un uso más responsable y eficiente del recurso agua.

P.- El sector del agua tiene la capacidad de recopilar multitud de datos que pueden servir para entender lo que sucede en las ciudades y aplicar este conocimiento de forma que los ciudadanos puedan disfrutar de las ventajas de un entorno inteligente. ¿Qué soluciones está ofreciendo ya Suez en este ámbito? ¿Encaja en este objetivo la apertura de Dinapsis en Benidorm?

R.- Nuestra compañía tiene una clara vocación de servicio al ciudadano y de contribución en la construcción de ciudades capaces de combatir los retos de futuro, como lo es hoy el cambio climático. Todo ello con el enfoque holístico de la resiliencia urbana que permite a los gestores y operadores tener claro el mapa de riesgos de la ciudad y así escoger las mejores inversiones para lidiar con futuras eventualidades a la vez que se aprovechan, con visión territorial, los recursos disponibles.

En este contexto hemos creado Dinapsis, ubicado en Benidorm, el primer centro de innovación vinculado a la gestión sostenible del agua y el territorio, que cuenta con tres espacios diferenciados: un Hub Operativo, con capacidad de gestionar, en tiempo real, los servicios y activos del ciclo integral del agua; el Lab de Innovación, un espacio cercano, abierto y colaborativo centrado en la temática de smart tourism, donde descubrir e investigar nuevas necesidades a ser cubiertas, así como la mejor manera de resolverlas; y un gran Escaparate Tecnológico, el espejo en el que se proyectan todas las iniciativas innovadoras que ayudan a difundir la excelencia de la ciudad y la provincia, y que se convierten en el reflejo de su futuro. Dinapsis es el primero de otros centros que vendrán, cada uno de los cuales tendrá un Lab con un foco temático distinto. Dinapsis permite, a través de un espacio físico, mostrar, compartir y experimentar la realidad que conforma la tecnología, es decir, explicita la virtualidad. 

P.- Este cambio de paradigma supone también la emergencia de la ciberseguridad como una de las amenazas principales de la gestión de las infraestructuras y los servicios del agua. ¿Estamos preparados para afrontarla?

R.- Dedicamos mucho esfuerzo en este ámbito, tanto de nuevo talento como económico, ya que es una necesidad creciente. Desde 2011 trabajamos intensamente de manera continua en la implantación efectiva, en nuestras plantas e infraestructuras, de sistemas de ciberseguridad basados en estándares internacionales. Asimismo, desarrollamos modelos de resiliencia y continuidad que aplicamos a procesos críticos de negocio relacionados con la producción, distribución y depuración de agua. Por otro lado, colaboramos con el Centro Nacional de Protección de las Infraestructuras Críticas (CNPIC) coordinando todo el sector del agua a nivel estatal. Precisamente, este año hemos recibido el premio SIC de la Ciberseguridad como reconocimiento al trabajo que venimos realizando desde hace años en materia de ciberseguridad y continuidad, especialmente en lo que se refiere a la dimensión industrial.

P.- Los más pesimistas sobre el impacto de esta Revolución advierten sobre la pérdida de empleos que traerá aparejada y su impacto en la desigualdad. ¿Cuál es su visión al respecto?

R.- Aunque pueda aparecer una obviedad, considero que habrá un nuevo equilibrio. Es decir, todas las profesiones se verán afectadas en mayor o menor medida por la digitalización: unas desaparecerán, otras se modificarán y también se crearán nuevas, tal como ya sucedió durante la revolución industrial y la consecuente despoblación de los campos. En el informe que antes he mencionado de “El trabajo del futuro”, elaborado por Google y el Observatorio para el Análisis y el Desarrollo Económico de Internet (ADEI), se destaca que la economía española podría aumentar el número de empleados en más de 2 millones de personas, en un contexto de transformación digital. Este aumento se descompondría en un incremento de 3,2 millones de empleos adaptados a la digitalización; un aumento de 0,6 millones de los puestos de trabajo que requieren un alto componente “humano”, poco susceptibles de ser desplazados por máquinas inteligentes; y la desaparición de 1,4 millones de empleos en aquellas ocupaciones fácilmente reemplazables por robots. En 2030, la tasa estructural de desempleo podría situarse en el entorno del 7%.

P.- La formación y la capacitación continua de los trabajadores se antoja un elemento fundamental en esta transición digital. ¿Qué papel juega aquí la Escuela del Agua?

R.- En el sector del agua, la complejidad tanto técnica como de gestión requiere de unos profesionales con una preparación experta y especializada. Un conocimiento integral, que englobe diversas perspectivas y disciplinas. La Escuela del Agua ofrece una formación completa y, además, la oportunidad de captar talento. Para ello, trabajamos constantemente en la aplicación de metodologías que aprovechan las nuevas tecnologías; generamos nuevos contenidos que incorporan el proceso de transformación digital; y desde hace más de 10 años apostamos por una tipología de programas muy extensa que va desde formación para operadores de campo hasta directores generales.

Obviamente la Escuela del Agua también está viviendo esa transformación digital. Una de las últimas novedades es la primera edición de dos MOOCs (Massive Open Online Course). Se recibieron 896 solicitudes de 26 países diferentes.  Debido al nivel de interés y demanda de estos dos primeros MOOCs, la Escuela ya planifica la apertura de nuevas ediciones para enero del 2018.

Por otro lado, como he avanzado antes, seguimos con nuestro Máster en “Tecnología y Gestión del Agua”, que iniciamos en 2004 de manera presencial y solo para profesionales del grupo y que ahora ya impartimos en modalidad semipresencial a perfiles técnicos y gerenciales tanto internos como externos. En 2015 la Escuela del Agua puso en marcha la modalidad 100% online de este programa, en colaboración con la Universitat Politècnica de Catalunya - UPC y la Universitat Oberta de Catalunya – UOC, que nos permite escalar el acceso a un conocimiento muy especializado posibilitando formar a profesionales en Colombia, Chile, Perú, Ecuador y Uruguay.

Nos sentimos orgullosos de ser el referente en la formación del sector. Tenemos alumnos tanto de empresas públicas como privadas; creo que no hay mejor indicador de actividad.

P.- Los llamados millenials están accediendo o consolidándose en el mercado de trabajo. ¿Llegan a empresas como SUEZ con la formación adecuada para ser la punta de lanza de esta metamorfosis empresarial? ¿Qué destrezas se están primando en la gestión del talento que hace el departamento de recursos humanos?

R.- Esta pregunta da probablemente para un monográfico y diría que es incluso atrevido, por mi parte, intentar dar una respuesta. Hoy día, las Direcciones de Recursos Humanos, a mi entender, siguen teniendo el mismo reto de siempre: atraer, desarrollar y retener talento. Eso sí, las nuevas generaciones –denominadas millenials- demandan una nueva cultura organizativa, una nueva manera de entender las relaciones laborales. Esto significa que la empresa debe adaptarse a los nuevos tiempos, ofreciendo una mayor flexibilidad, una capacidad de trabajo en equipo llevado al máximo, oportunidad de aprender y desaprender o un nuevo estilo de liderazgo más participativo, entre otros. En definitiva, buscan lo mismo que cuando nosotros nos incorporamos al mundo laboral, pero en un nuevo contexto; un proyecto atractivo. Eso sí, no olvidemos que la experiencia solo se alcanza trabajando, es decir cuando te equivocas y tienes que buscar soluciones. Para crecer y desarrollarse profesionalmente hay que hacer y equivocarse.

P.- Hablemos de comunicación. ¿Cómo ha impactado la irrupción de las redes sociales en el día a día de profesionales y empresas? ¿Qué retos se plantea SUEZ en este ámbito?

R.- Ya hemos ido hablando de digitalización y es, en este ámbito, en el que también enmarcamos las redes sociales. En nuestro caso, hace más de 5 años que desplegamos nuestras cuentas corporativas y elaboramos las primeras pautas de uso para compartir entre los profesionales de la compañía. Desde entonces hemos seguido evolucionando con el objetivo de dotarnos de canales que completan el conjunto de herramientas que tenemos a disposición para conversar con nuestros grupos de interés y que nos permiten mantener una comunicación ágil y cercana con nuestros interlocutores. Las redes sociales han venido para quedarse así que no hay marcha atrás. Desde luego es una buena noticia y, de cara al futuro, seguiremos avanzando en el campo digital.

P.- Para finalizar, señor Cermerón. Le propongo un viaje a ese futuro disruptivo que nos espera a la vuelta de la esquina. ¿Cómo le gustaría que fuera Suez en 2030?

R.- Una organización donde los motores de combustible fósil hayan pasado a la historia, como ya hemos hecho con la flota urbana de vehículos eléctricos para minimizar las emisiones. Una organización en el que lo físico y lo digital no se distingue, como sucede actualmente en el Dinapsis de Benidorm. Una compañía, autosuficiente energéticamente, es decir, donde toda la energía que se consume es generada internamente y en cualquier caso con origen renovable, como ya sucede en Granada. Una organización donde la propuesta de valor se centre en la gestión inteligente del territorio y donde el 100% del agua reutilizada y valorizada es un elemento más, dentro de la ecuación de la economía circular.

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