Connecting Waterpeople
Grupo Mejoras
Xylem Vue
Asociación de Ciencias Ambientales
Open Intelligence
Badger Meter Spain
Vodafone Business
Honeywell
J. Huesa Water Technology
Moval Agroingeniería
Barmatec
Sacyr Agua
FENACORE
Baseform
AMPHOS 21
Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
Kamstrup
IAPsolutions
VEGA Instrumentos
Cámara de Granada
Fundación CONAMA
Lama Sistemas de Filtrado
Ingeteam
ISEO Ultimate Access Technologies
Bentley Systems
SIGMADAF
Amiblu
ISMedioambiente
Rädlinger primus line GmbH
Almar Water Solutions
ACCIONA
Xylem Water Solutions España
Itron España
Aganova
Gomez Group Metering
Veolia
ICEX España Exportación e Inversiones
Molecor
Catalan Water Partnership
SCRATS
Schneider Electric
AECID
Terranova
Netmore
Minsait
LACROIX
GS Inima Environment
Arup
Aigües de Manresa
ONGAWA
KISTERS
Saint Gobain PAM
Hidroconta
AGENDA 21500
Autodesk Water
ADECAGUA
Aqualia
POSEIDON Water Services
TecnoConverting
OVARRO
Centro Nacional de Tecnología de Regadíos (CENTER)
ATLANTIUM
Red Control
Fundación Botín
FACSA
Filtralite
Laboratorios Tecnológicos de Levante
AVK Válvulas
CAF
Adasa Sistemas
Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades
ANFAGUA
HRS Heat Exchangers
TEDAGUA
Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia
Global Omnium
Ens d'Abastament d'Aigua Ter-Llobregat (ATL)
ESAMUR

Se encuentra usted aquí

¿A qué se debe la forma hexagonal de los copos de nieve?

  • ¿ qué se debe forma hexagonal copos nieve?
    Cristales con formas hexagonales achatadas (Kenneth Libbrecht-SnowCrystals.com ©)
  • Cuando hay mucha humedad, los cristales que forman un copo de nieve adoptan formas fascinantes.  En atmósferas secas, su apariencia es más sencilla, con prismas hexagonales.
  • Lo que intriga a los científicos es por qué estos prismas se transforman en columnas o en cuerpos chatos cuando bajan los grados. Un equipo de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid ha dado un paso más para descifrar el enigma.

Sobre la Entidad

UCM
Universidad Complutense de Madrid.

Las caprichosas y geométricas formas de los cristales que forman un copo de nieve se originan en condiciones de alta humedad. En atmósferas secas, los cristales adoptan una apariencia mucho más austera, con prismas hexagonales.

“Esta aparente sencillez esconde una complejidad asombrosa frente a los cambios de temperatura”, explica Luis González MacDowell, responsable del grupo de investigación de Interfaces Moleculares de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

Según bajan los grados, los prismas hexagonales achatados se alargan y adoptan forma de columna, un comportamiento que se repite varias veces. La clave parece estar en una fina capa de agua líquida que aparece sobre la superficie del hielo cuando este entra en contacto con la atmósfera. Los científicos han simulado por ordenador esta superficie a escala molecular.

“En nuestro análisis descubrimos que cuando se mira esta capa (de apenas un nanómetro) con mucho detalle, se comporta como si estuviese emparedada entre dos superficies de hielo-agua y agua-vapor”, explica González MacDowell, autor principal del estudio que se publica en Physical Review Letters.

La clave parece estar en una fina capa de agua líquida que aparece sobre la superficie del hielo cuando este entra en contacto con la atmósfera

Estas dos superficies (hielo-agua y agua-vapor) se comportan de manera distinta a alta y a baja temperatura. “Esta transformación es parecida a las transiciones de fase topológicas de Kosterlitz-Thoules que han recibido el Premio Nobel de Física este año”, compara Eduardo Sanz, investigador del equipo y coautor del trabajo.

Así, en condiciones muy frías, por debajo de -25 ºC o -20 ºC, los prismas hexagonales son más largos que anchos y presentan forma de columnas. Si se eleva la temperatura, entre -20 ºC y -10 ºC, los cristales pierden su altura y se transforman en prismas chatos. Cuando aumenta más allá de los -10 ºC, se vuelven a convertir en columnas, y vuelvan a achatarse si el mercurio sube a alrededor de los cero grados.

Cristales con formas  de columnas. / Kenneth Libbrecht-SnowCrystals.com ©.

Más cerca de resolver el enigma

Lo que se sabía hasta ahora es que el prisma adopta forma de columna cuando las bases crecen más rápido, mientras que toma una forma achatada si son los lados (la cara prismática) los más veloces.

Esta explicación es incompleta puesto que no indica por qué las velocidades de crecimiento de las diferentes caras del prisma cambian con la temperatura. Eso es lo que hemos investigado nosotros”, señala Pablo Llombart, investigador del equipo y coautor del trabajo.

El estudio revela que dos grados por debajo del punto de fusión del hielo (a los 0 ºC), las fluctuaciones de los lados del prisma son pequeñas, como las de una superficie lisa. Por encima de esa temperatura se hacen muy grandes y aumentan a medida que crece el cristal, como en las superficies rugosas.

“Al convertirse en una superficie rugosa, su velocidad de crecimiento aumenta de forma abrupta, lo que indica la propensión de los cristales a crecer en forma de prismas hexagonales chatos, como se observa en la naturaleza”, explica Jorge Benet, investigación del equipo y coautor del estudio.

En su opinión, este hallazgo “es un pequeño paso, pero aún quedan unos cuantos más para llegar a entender por completo el misterio de los hábitos cristalinos del hielo atmosférico. Mucho campo abierto para seguir explorando este fascinante problema”.

Suscríbete al newsletter

Los datos proporcionados serán tratados por iAgua Conocimiento, SL con la finalidad del envío de emails con información actualizada y ocasionalmente sobre productos y/o servicios de interés. Para ello necesitamos que marques la siguiente casilla para otorgar tu consentimiento. Recuerda que en cualquier momento puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación y eliminación de estos datos. Puedes consultar toda la información adicional y detallada sobre Protección de Datos.

La redacción recomienda

20/11/2020 · Digitalización

Pedro Martínez (UCM): "El reconocimiento de patrones es útil en la gestión de recursos hídricos"