Alarma en el río Riaza: Las especies autóctonas, amenazadas

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    Censo piscícola en el río Riaza © WWF

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WWF ha llevado a cabo un muestreo de peces en distintos tramos del río Riaza, cerca de Montejo de la Vega (Segovia), en colaboración con la Universidad de Castilla La Mancha y una decena de voluntarios. El resultado desvela que el 58% de los ejemplares muestreados son de especies introducidas, un elevado porcentaje que está provocando desplazamiento de las autóctonas, como la lamprehuela, la bermejuela y la boga del Duero. WWF exige a la Junta de Castilla y León que cumpla su obligación de garantizar la conservación de las especies autóctonas en este tramo del Riaza, como dicta la Directiva hábitats de la Unión Europea.

WWF destaca que la principal amenaza a la que se enfrentan estas especies piscícolas del río Riaza, en Segovia, es la alteración del régimen natural de caudales del tramo medio del Riaza, debido a la gestión que se realiza de la presa de Linares. Pero también la presión que ejercen las especies exóticas invasoras que compiten con las especies autóctonas o depredan sobre ellas; la contaminación difusa procedente de la agricultura o de las aguas urbanas de algunos municipios vertidas directamente al río sin depuración; y la pérdida y fragmentación del bosque de ribera que en algunas zonas ha sido sustituido por cultivos o plantaciones dificultan la supervivencia de los peces.

De los ejemplares registrados durante los muestreos, un 58% fueron de especies introducidas, frente a un 42% de especies autóctonas. De estas últimas, la mayor parte de los ejemplares correspondieron a trucha común (20%) y al barbo común (11%). Otras especies que anteriormente era frecuente encontrar en este río se registraron en menor proporción, como la bermejuela (7%), la boga del Duero (3%), el bordallo (1%). Además, tampoco se han detectado otras especies frecuentes históricamente en este tramo del Riaza, como la lamprehuela, cada vez más escasa. De hecho, su población ha sufrido a escala global un descenso muy acusado que ha supuesto su inclusión en la lista de especies en peligro de extinción de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

La principal amenaza a la que se enfrentan estas especies piscícolas del río Riaza, en Segovia, es la alteración del régimen natural de caudales del tramo medio del Riaza

Falta de aplicación de los planes de gestión de la red Natura

El río Riaza atraviesa el Parque Natural de las Hoces de Riaza, que forma parte de la red Natura 2000. De su buen estado dependen multitud de especies que habitan en este espacio natural. Las administraciones españolas tienen la obligación de garantizar la conservación de las especies autóctonas de este tramo del Riaza, y también es necesario llevar a cabo un seguimiento de sus poblaciones, al menos cada tres años, para conocer su estado de conservación.

Aunque la Junta de Castilla León aprobó en septiembre de 2015 el plan de gestión de la ZEC “Hoces del río Riaza” y reconoce que las especies piscícolas incluidas se encuentran en una situación “desfavorable”, hasta la fecha no se han puesto en marcha las medidas para la recuperación de sus poblaciones, ya que no existe una asignación de fondos para implementar el plan.

Según Laura Moreno, técnico del programa de especies de WWF España: ‘Desde WWF exigimos a la Junta de Castilla y León que se comprometa a asignar fondos para aplicar los planes de gestión de la Red Natura’. Y añade: En concreto, vemos imprescindible poner en marcha las medidas destinadas a recuperar la funcionalidad del cauce y su dinámica natural de crecidas y fuertes estiajes, así como la recuperación de unos caudales más naturales que respeten los requerimientos ecológicos de los peces. También consideramos urgente controlar las especies invasoras, depurar las aguas de los núcleos que vierten directamente al río, restaurar el bosque de ribera y mejorar las prácticas agrarias para reducir la contaminación difusa’.

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