Diputación de Córdoba y Confederación del Guadalquivir luchan contra el mejillón cebra

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  • Mejillón cebra
  • La Diputación de Córdoba y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir suscriben un convenio para el control de esta especia invasora

La Diputación de Córdoba y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) van a suscribir un acuerdo con el fin de "instrumentar la colaboración, cooperación y la coordinación necesaria" para "la puesta en marcha y desarrollo", durante tres años, de "un Programa de Medidas Preventivas y de Control de la Especie Invasora 'Dreissenapolymorpha' (mejillón cebra) en el bajo Genil, en embalses próximos y en diversas infraestructuras hidráulicas en el ámbito de la cuenca del Guadalquivir".

Según recoge el texto del acuerdo, al que ha accedido Europa Press y cuya firma ya aprobó el Pleno de la Diputación, esta estrategia se hace necesaria ya que "en los últimos años viene detectándose en la cuenca del Guadalquivir una creciente presencia" del mejillón cebra, "convirtiéndose en una especie de indiscutible peligro para las infraestructuras de suministro de agua" y, por eso, desde la CHG "se considera prioritaria la realización de acciones para el control de dicha especie, dado que su invasión puede dar lugar a nefastas consecuencias de carácter ambiental y económico".

En ese sentido, ya en el año 2012 la CHG se puso en contacto con la Empresa Provincial de Aguas de Córdoba (Emproacsa), dependiente de la Diputación, para advertir de la posible presencia de dicha especie en el embalse de Iznájar, con objeto de preservar la captación y suministro de agua potable en el Sur de la provincia de Córdoba.

Para dar respuesta a dicha problemática, la Diputación, a través de Emproacsa, viene desarrollando en los últimos tiempos el proyecto 'Medidas preventivas para el aseguramiento del abastecimiento y la calidad del agua suministrada en la provincia de Córdoba: control de la especie invasora 'Dreissenapolymorpha' (mejillón cebra) en las captaciones de agua del embalse de Iznájar', dada la máxima prioridad que desde la institución provincial se le otorga a la lucha contra esta especie invasora, para preservar sus infraestructuras hidráulicas.

Por eso, Diputación y CHG han decidido unir sus fuerzas en la lucha contra el mejillón cebra y crearán un equipo de trabajo conjunto para llevar a cabo acciones tales como el "establecimiento de puntos de control de la especie", para lo cual se llevarán a cabo "análisis físico-químicos y biológicos" y la "caracterización térmica de los embalses", sobre "la mayor extensión territorial posible".

En concreto, se incluye el bajo Genil, en el tramo comprendido desde el embalse de Iznájar hasta la desembocadura en el Guadalquivir" y los embalses donde Emproacsa capta agua: Iznájar, Martín Gonzalo, Sierra Boyera y Puente Nuevo, además de embalses próximos, tales comom Malpasilllo, Cordobilla, El Judío, Peñaflor, Vadomojón, Guadalnuño, Retortillo, Bembézar, derivación de El Retortillo, derivación de Bembézar, José Torán, La Breña II, Arenoso, San Rafael de Navallana, Guadalmellato y Víboras, y también en el Canal Genil-Cabra y en el Canal del bajo Guadalquivir.

Para ello, ambas partes se comprometen a aportar los medios materiales, técnicos, humanos y económicos que sean precisos para la materialización de las acciones previstas. Así, la CHG aportará las instalaciones e infraestructuras de las que dispone para el desarrollo de las acciones de estudio y seguimiento descritas", además de "los recursos humanos y técnicos que, por su especial cualificación en materia hidrológica y de obra pública, demande el estudio.

La GHG también aportará "un importe total de 45.000 euros (impuestos no incluidos), durante cada año de vigencia del convenio de colaboración, para sufragar los gastos de los recursos" referidos a este programa de acciones, con cargo a su presupuesto.

En cuanto a la Diputación, a través de Emproacsa, aportará los laboratorios de que dispone en Córdoba y en concreto el laboratorio específico para el control del mejillón cebra, el laboratorio físico-químico, el laboratorio microbiológico, el laboratorio de cromatografía, el laboratorio de absorción atómica y el laboratorio de aguas residuales.

También aportará la institución provincial los recursos humanos y técnicos necesarios para el análisis y seguimiento de todas las acciones, que por su especial cualificación en la materia se encuentren al frente de los citados laboratorios, así como los soportes necesarios para el almacenamiento de los datos obtenidos.

Historia y consecuencias de una invasión

El mejillón cebra, según un informe técnico de Emproacsa, es un molusco bivalvo de agua dulce de unos dos o tres centímetros de longitud, procedente del mar Caspio. Se trata de "un organismo invasor dañino, capaz de originar cambios ecológicos drásticos en los ecosistemas donde se instala".

El proceso de dispersión de esta especie, según dicho informe, al que ha accedido Europa Press, "ocurre debido a la interconexión de cuencas fluviales, el trasiego de embarcaciones u objetos con individuos fijados, a causa de la transmisión por parte de organismos vivos, etcétera". En la actualidad está presente y continua invadiendo aguas continentales (ríos, lagos, lagunas y embalses) de América del Norte y Europa debido a actividades y presiones humanas sobre las masas de agua.

En España, se detectó por primera vez en el año 2001 en el tramo bajo del Ebro y hoy en día se encuentra distribuido por toda la cuenca del Ebro, del río Júcar y el Segura. Además, en 2009 se descubrió en el pantano granadino de los Bermejales y, en agosto de 2012 se hallaron ejemplares adultos en el embalse de Iznájar, en el Sur de la provincia cordobesa.

Uno de los grandes problemas que causa esta especie invasora, además de las implicaciones a nivel ecológico, "es que afecta gravemente a las tuberías, rejas, conducciones y equipos de bombeo de los sistemas de abastecimiento y riego, al obstruirlas, debido a su rápida proliferación".

Este hecho, según subraya el informe técnico de Emproacsa, "puede ocasionar la pérdida de eficiencia en captaciones, conducciones y bombeos, la anulación de equipos de monitorización y medida automáticos, incluso la interrupción del servicio de abastecimiento, además de un mayor gasto para el mantenimiento de estas instalaciones".

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