Connecting Waterpeople

Los expertos reclaman una visión ecosistémica e integradora de las cuencas compartidas por España y Portugal

57
0
(0)

Sobre la Entidad

FNCA
La Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA) está formada por un grupo de personas de España y Portugal que promovemos un cambio en la política de gestión de aguas para conseguir actuaciones más racionales y sostenibles.
57

Expertos reunidos en el VIII Congreso Ibérico del Agua, que se celebra en Lisboa del 5 al 7 de diciembre, han abogado en la primera sesión por una visión del agua dentro del conjunto de un ecosistema en los planes hidrológicos de cuenca, y no sólo como un mero recurso. Además, han reclamado una gestión compartida de cuencas entre España y Portugal más coordinada y con una visión integradora del conjunto de toda la cuenca.

Nuria Hernández-Mora, presidenta de la Fundación Nueva Cultura del Agua, abogó en su intervención por llevar a cabo una gestión de las cuencas compartidas entre España y Portugal de manera coordinada para alcanzar la buena salud de nuestras aguas. Lamentó que no se haga una gestión ecosistémica del agua, y que se mire solo como un recurso a explotar. Además, Hernández-Mora apuntó que España hace una gestión del agua de espaldas a Portugal.

El 60% del agua de los ríos es compartida por dos o más países europeos

Por su parte, Juan José Durán, del Instituto Geológico y Minero de España, apostó en su discurso durante la inauguración del congreso por crear una nueva cultura ibérica del agua, que englobe a las cuencas compartidas en todo su conjunto.

Más cooperación entre España y Portugal

Por su parte, el Secretario de Estado de Medio Ambiente de Portugal, Paulo Lemos, destacó que la cooperación es fundamental entre ambos países en las cuencas compartidas. “Queremos más cooperación con España en el diseño de los planes hidrológicos de cuenca”, reclamó. Asimismo, Lemos indicó que la eficiencia es fundamental en la gestión del agua, porque sigue habiendo un 37% de pérdidas en la red de distribución en Portugal.

Por su parte, el director de la Agencia Europea de Medio Ambiente, Hans Bruyninckx, apuntó en su intervención en directo a través de videoconferencia que en Europa el 60% del agua de los ríos es compartida por dos o más países europeos, y el caso del Danubio es especial, ya que discurre por 14 países, lo que implica la necesidad de una gestión coordinada y compartida entre estados.

Bruyninckx lamentó que a pesar de los avances en los niveles de contaminantes en ríos, Europa está muy lejos de alcanzar los objetivos ecológicos y la máxima calidad del agua. Hasta 2010 se había enviado información a la Comisión Europea de más de 100 ríos, y el 58% de ellos necesitará medidas para satisfacer la calidad de acuerdo con los estándares marcados en la Directiva marco de agua.

Por su parte, Susana Neto, de la Universidade Nova de Lisboa y la university of Western Australia, señaló que está aumentando el uso de agua para riego y producción de alimentos a nivel mundial, lo que puede suponer un riesgo porque disminuye la disponibilidad para beber e higiene. Además, apostó por la gobernanza del agua con todos los actores implicados en la gestión: territorial, institucional y política, con un diálogo horizontal y vertical. 

Finalmente, en la primera sesión, Catarina de Alburquerque, relatora de la ONU sobre el Derecho Humano al Agua, señaló que menos mal que el agua está saliendo del ámbito exclusivo de los ingenieros y se están integrando otros aspectos como por ejemplo los derechos humanos. En la actualidad, llamó la atención sobre cifras demoledoras como que hay entre 2.000 y 3.000 millones de personas que no tienen acceso a agua de calidad, y que cada vez hay más desigualdades en el acceso al agua entre pobres y ricos. “Donde hay poder hay agua, y los que no tienen poder no tienen acceso a agua”, afirmó.

El agua debe ser accesible a todos desde el punto de vista físico y económico

Para Alburquerque “el agua debe ser accesible a todos desde el punto de vista físico y económico”, pero “el acceso humano al agua no es el acceso ilimitado al agua, sino tener uso suficiente al agua para aspectos personales, no para llenar piscinas ni lavar coches”. Y dejó una cuestión en el aire: “Cuando se riega un campo de golf o se da agua a un hotel en verano, hay que preguntarse quién se está quedando sin agua de calidad”.

La relatora de la ONU sobre el Derecho Humano al Agua apuntó que con la crisis actual, hay familias en Portugal que se están desconectando de la red de distribución de agua y están extrayendo agua de pozos subterráneos.

La Fundación Nueva Cultura del Agua organiza desde 1998 estos congresos dedicados a la gestión y planificación del agua con el objetivo de contribuir a crear una nueva cultura del agua para mejorar nuestra relación con los ecosistemas y lograr que la gestión sea más democrática y su uso más equitativo.

Comentarios