El Govern ha constituido oficialmente el Observatorio de la Inundabilidad, un órgano colegiado que servirá para mejorar el conocimiento técnico, la coordinación institucional y la toma de decisiones ante un fenómeno que afecta cada vez más al territorio catalán a consecuencia de la emergencia climática. La sesión constitutiva la ha presidido la consejera de Territorio, Transición Ecológica y Vivienda, Silvia Paneque, y ha contado con la participación de los principales organismos y expertos del sector. «No es posible el riesgo cero y aún lo es menos en unas circunstancias de cambio acelerado del calentamiento global. Pero si bien es cierto esto, tenemos el deber como Gobierno y como país a hacer que este riesgo, como mínimo, tenga criterios para hacerlo evaluable y que tengamos la capacidad de reducirlo al máximo con la tecnología y con los conocimientos que tenemos en estos momentos», afirmado Paneque.
La consellera ha destacado que la puesta en marcha del Observatorio «refuerza el compromiso del Govern con la gestión del riesgo de inundaciones y con la seguridad de las personas y los bienes», subrayando que «la colaboración entre administración, ciencia y territorio es esencial para hacer frente a los retos que el cambio climático nos plantea».
En su intervención, Paneque también se refirió a las inundaciones causadas por las lluvias torrenciales del pasado fin de semana en las Terres de l'Ebre. «Uno se da cuenta de la fuerza que puede tener el agua cuando ve, por ejemplo en la C-12, cómo se necesitan dos grúas industriales para mover en días lo que el agua movió en 20 minutos, y tomar conciencia de los daños y del dolor y la destrucción de estos fenómenos», ha explicado la consejera, que también ha encontrado. En este sentido, tal y como avanzó ayer, Paneque ha explicado que “se está trabajando en un plan director para actuar de forma estructural en los barrancos, con una inversión de 37,5 millones de euros”.
Servirá para mejorar el conocimiento técnico, la coordinación institucional y la toma de decisiones ante un fenómeno que afecta cada vez más al territorio catalán a consecuencia de la emergencia climática
Para la consejera, «este Observatorio nace con una vocación de servicio público». Paneque ha insistido en que necesitamos una ciudadanía informada, formada y responsable. «Este observatorio debe contribuir a la transmisión de conocimiento e información que llegue a los ciudadanos y ciudadanas y, por tanto, a la creación de una sociedad responsable», ha asegurado la consellera.
Investigación y conocimiento
En la sesión de hoy se ha nombrado a la catedrática Carme Llasat presidenta del Observatorio. Llasat es doctora en Física de la Atmósfera por la Universidad de Barcelona, donde ejerce como profesora catedrática en el Departamento de Física Aplicada, y es una de las máximas autoridades científicas internacionales en el análisis de fenómenos meteorológicos extremos. Ha publicado más de 300 artículos y ha participado en unos ochenta proyectos de investigación.
Paneque ha asegurado que el liderazgo de Llasat «representa la confianza del Gobierno en la investigación y el conocimiento como pilares para la toma de decisiones informadas y eficientes», y ha añadido que su trayectoria «es una garantía para impulsar políticas basadas en la evidencia científica y en la cooperación entre instituciones».
El Observatorio de la Inundabilidad está adscrito a la Dirección General de Transición Hídrica e integrado por un máximo de 25 miembros procedentes de diferentes organismos de la Generalitat —como la Agencia Catalana del Agua (ACA), Protección Civil, el Servicio Meteorológico de Cataluña (SMC) y Urbanismo—, así como de expertos independientes y representantes.
Planificación integral del riesgo
Entre sus funciones, evaluará y realizará el seguimiento de las medidas previstas en los programas de gestión del riesgo de inundación, analizará los datos y estudios disponibles, y formulará propuestas técnicas y estratégicas para mejorar la prevención y la respuesta ante episodios de inundaciones. También impulsará estudios actualizados que integren las vertientes científica, territorial y social, teniendo en cuenta el impacto del cambio climático, especialmente en el área mediterránea.
Este nuevo órgano también tendrá que plantear soluciones a medio y largo plazo, combinando medidas estructurales y no estructurales, y promoviendo estrategias basadas en la naturaleza para reducir la vulnerabilidad del territorio y aumentar la resiliencia frente a fenómenos meteorológicos extremos.
La constitución del Observatorio da continuidad al acuerdo de Gobierno de noviembre de 2024, adoptado a raíz de los efectos de la DANA del 29 de octubre sobre la Comunidad Valenciana, y responde al marco de la Directiva Europea de Inundaciones, que establece la necesidad de una planificación integral del riesgo.