Villalobos: "Las diputaciones tenemos que coordinar para regular la prestación del servicio del agua en clave pública"

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El presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, ha instado a municipalistas y responsables de las diputaciones españolas a "dar el salto del papel reduccionista que nos asigna la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, de ser los guardianes del coste efectivo del servicio de suministro y depuración de aguas, en los pueblos de nuestra provincia" y "desde posiciones de progreso, gestionar con proposiciones de calado, centrándonos en las personas, no en el coste".

Villalobos, que ha inaugurado las V Jornadas sobre Ciclo Integral del Agua, organizadas por la Universidad Internacional de Andalucía, en su sede del Campus Antonio Machado de la ciudad jiennense de Baeza, ha pronunciado una ponencia sobre el papel de las diputaciones provinciales en materia de coordinación de los servicios del ciclo integral del agua, en municipios menores de 20 mil habitantes, y se ha mostrado preocupado "porque estamos hablando, ni más ni menos, que del futuro del agua en este país, en los próximos treinta años".

Según Villalobos, "no considero que el papel de las diputaciones en esta materia pase por vigilar los costes y hacernos cargo del servicio, en aquellos casos en que sea más caro que en la media. Mi propuesta nos lleva a cumplir ratios y exigirnos una gestión eficiente, pero manteniendo a las personas como centro de las políticas hídricas y apoyándonos en dos premisas, como pilares del nuevo modelo municipalista para la gestión del agua: regulación y concertación".

Un cambio de enfoque 

"No se trata de que las diputaciones coordinemos para cuadrar las cuentas. Tenemos que coordinar para regular la prestación del servicio en clave pública y garantizar el agua a nuestros vecinos. Además, tenemos que coordinar desde la horizontalidad política y el permanente diálogo con los ayuntamientos", ha explicado el presidente provincial, quien ha añadido que no le parece admisible la pregunta sobre cuánto cuesta la prestación de un servicio.

"Lo importante es cómo y bajo qué estándares ofrecemos este servicio a unos ciudadanos, que no deben ser discriminados en la calidad del agua por el hecho de vivir en un territorio u otro. Por eso, la cuestión que nos importa a los municipalistas es cómo debemos prestar el servicio para garantizar la cantidad y calidad del suministro, así como los precios sostenibles", ha dicho Villalobos.

Nueva normativa más concreta

El presidente de la Diputación de Sevilla considera que la normativa sobre agua, en los ámbitos nacional y autonómico, se queda en asuntos generales y ello genera enormes desigualdades, frente a las que la Institución que preside lleva trabajando años, con la creación de instrumentos, como el Consorcio Provincial de Agua, "que es un embrión de lo que podríamos entender como un regulador del recurso desde el ámbito público".

Villalobos reivindica la oportunidad y la conveniencia "de que las diputaciones sean piezas fundamentales a la hora de enfocar la cuestión, desde un prisma distinto a la premisa de que el recurso llegue a todas partes, y acometer de lleno una regulación que baje hasta las aplicaciones concretas, sorteando los posibles intereses creados".

En este sentido, Villalobos aboga por "la responsabilidad compartida en la regulación". "Se trata de hacer descansar en la malla pública de las instituciones la regulación de todo lo relacionado con el hecho de abastecer y depurar las aguas de nuestros municipios, de abajo a arriba, con el objetivo de evitar la posibilidad de que poderes fácticos puedan presionar a un órgano único a la hora de armar un negocio en torno al agua, que solo responda a intereses economicistas".

Diputaciones como reguladoras

Ha querido precisar, no obstante, el presidente provincial "que no estoy aquí abjurando de la intervención privada en la gestión del agua en nuestro país". "La empresa privada tiene que participar mediante contratos de servicios, sin cuestionar la gestión pública. Es decir, la gestión privada en el agua tiene que estar siempre bajo la supervisión directa y permanente de lo público".

Villalobos ha insistido en que "por delante de las cuentas de resultados está la renovación de la infraestructura y la búsqueda permanente de la excelencia del servicio, premisas irrenunciables cuando se trata de agua, sobre todo ahora que se terminan, este año, los fondos europeos que sufragan las mejoras de las redes de abastecimiento y que
corremos el peligro de que esos gastos recaigan sobre los usuarios o que se pongan de manifiesto las carencias en el paso de no mucho tiempo".

"Mi propuesta es colocar a las diputaciones como reguladoras que acuerdan con los municipios el modelo, que consensúan la manera más solidaria, integradora, incluyente y de calidad a la hora de garantizar el derecho al agua y de prestar el servicio, en el diseño futuro de este recurso en España", ha concluido Villalobos. 

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