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La adopción de Smart Water Tools mediante filosofía Agile

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  • adopción Smart Water Tools mediante filosofía Agile
    Reunión de planificación y presentación de nuevas funcionalidades de WatEner con Stadtwerke Karlsruhe.
  • La transformación digital de una empresa necesita ser cuidadosamente pensada y planificada, ya que afecta transversalmente a los procesos de la organización y por supuesto, a los equipos de trabajo. Este cambio de procesos en un entorno diferente afecta a las personas y requiere una atención especial que conocemos como "gestión del cambio".
Un contenido de:Jorge Helmbrecht
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Grupo INCLAM
Grupo internacional, dentro del Mercado Alternativo Bursátil, que se dedica al sector de la ingeniería del agua y el cambio climático. Gracias a su expansión dispone de delegaciones en Latinoamérica y Caribe, España, África Subsahariana y Asia.

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El sector del agua no es ajeno a este reto, y también debe centrarse en él, ayudando a las personas y a las empresas a redefinir procesos y estructuras organizativas para afrontar la transformación digital. En el artículo "El cambio no es la tecnología" ya lo definió claramente Xavier Marcet: "la transformación digital va de personas y pasa por la tecnología". Cambiar una organización es una tarea compleja, y puede ser un proceso lento y difícil de abordar más aún cuando su cometido es algo tan preciado y vital como dar agua potable a la población, donde no hay cabida para errores.

Por otra parte, el entorno global actual de nuestra sociedad está dominado por los continuos cambios y por la rápida velocidad a la que estos se producen; es decir, por una gran volatilidad. La incertidumbre es otro factor clave, ligado a la habitual imprevisibilidad de situaciones futuras. Si a este contexto agregamos los conceptos de complejidad, donde los problemas son multivariables con frecuente desconexión entre causas y efectos, y ambigüedad, con distorsión de la realidad y polisemia, podemos completar el acrónimo inglés V.U.C.A. que sintetiza el paradigma actual al que nos enfrentamos.


Prof. Dr. Matthias Maier, jefe de la división de abastecimiento de Stadtwerke Karlsruhe analizando el módulo "Current Status Network Tool" de WatEner.

Ante esta situación, cabe hacernos la pregunta: ¿cómo podemos abordar un cambio complejo como la transformación digital para que nos permita implementar con éxito y seguridad las tecnologías existentes con el objetivo de ser más eficientes y trabajar de forma colaborativa? Para cualquier proceso de cambio estratégico debe haber un plan detallado que describa el análisis de requisitos y objetivos, el diseño de los pasos a seguir (metodología), cómo se llevará a cabo la implementación, cómo se comprobará el éxito de los cambios realizados (testing) y cómo se mantendrá y monitorizará la nueva estructura. De forma simplificada, si consideramos este proceso de transformación digital e implementación de herramientas inteligentes como si fuera un proyecto, se pueden utilizar diversas metodologías empleando las teorías de gestión de proyectos como la de Project Management Body of Knowledge (PMBOK) del Project Management Institute (PMI), o bien algunas basadas en el desarrollo de software, como la clásica de "desarrollo en cascada", u otras más novedosas como la metodología Agile. Esta última ha extralimitado su origen del desarrollo de software hacia la organización de empresas, transformándose en lo que se conoce como "filosofía agile".

La filosofía ágil usa procesos iterativos con entregas incrementales que permiten una respuesta flexible y rápida ante los cambios

Mucho se ha escrito sobre estas metodologías y prácticas para proyectos, sus beneficios y dificultades, ventajas y desventajas comparativas, e incluso sobre su interrelación, pero... ¿qué método podemos escoger para la implementación de soluciones inteligentes en nuestro sector del agua que minimicen los riesgos asociados a la gestión del cambio? Nuestra experiencia implantando la plataforma WatEner® y herramientas de smart water en diferentes países nos indica que lo más apropiado es un acoplamiento de estas metodologías, combinando una visión global y a largo plazo con métodos de planificación más clásicos (por ejemplo, un Plan de Transformación Digital o PTD) con un enfoque más local y con resultados a corto plazo, como el que ofrece la metodología Agile. Es necesario que exista un PTD que aporte un marco estratégico y defina los objetivos de la transformación, los principios rectores y las líneas de acción e hitos a cumplir en el camino, y por supuesto que asigne recursos, presupuesto y responsabilidades claras dentro de la organización.


Jorge Helmbrecht y Jose María Boutín, General Manager y Sales Manager de WatEner.

Sin embargo, un enfoque local y con resultados a corto plazo, como el que propone la filosofía Agile, puede facilitar una adopción tecnológica que minimice riesgos, incertidumbre y, sobre todo, rechazo al cambio. El camino hacia la filosofía Agile, como comenta el experto Tiago Garcez, debe definirse desde el empirismo y la colaboración; el empirismo porque es lo único que asegura la mejora continua, y la colaboración porque es la mejor manera de lidiar con los problemas complejos. La filosofía ágil usa procesos iterativos con entregas incrementales que permiten una respuesta flexible y rápida ante los cambios y una comunicación abierta entre el equipo de trabajo y el cliente. La declaración pública de los principios de esta metodología se encuentra en el Manifiesto Agile, y se basa en valorar a los individuos e interacciones por encima de los procesos y herramientas y al software funcionando por encima de la documentación extensiva, así como priorizar la colaboración con el cliente más allá de la negociación contractual y la respuesta rápida ante los cambios.

En WatEner hemos logrado implementar y desplegar nuestra plataforma comenzando por retos concretos, y ampliando luego las prestaciones

En el terreno de las soluciones smart como WatEner®, es recomendable comenzar la implementación global resolviendo paulatinamente diversos retos puntuales y acotados tanto temporal como espacialmente (por ejemplo, encontrar zonas con fugas, detectar anomalías, conocer el balance hídrico con precisión, predecir consumos o mejorar el calendario de bombeo, entre otros). Este método ágil facilita la interacción entre equipos de trabajo de WatEner y del cliente, y permite definir hitos claros y ciclos cortos de trabajo que proporcionan resultados verificables a corto plazo. De esta forma se puede controlar de cerca la repercusión del cambio sobre los procesos y cómo afecta a las personas y, especialmente, a los usuarios de la tecnología.

  • La implementación con enfoque local debe necesariamente resolver de forma ágil algunos retos que son comunes a un proceso más amplio de transformación digital y que suelen estar planteados o definidos en el PTD. En este proceso deben contestarse diversas preguntas, como por ejemplo: ¿dónde deben estar alojados los datos y los sistemas informáticos (servidores locales, en la nube o algo mixto)? ¿Cómo se pueden compartir los datos, qué clase de datos y con qué grado de agregación espacio-temporal? ¿Quién es el responsable de generar, almacenar, corregir, validar, compartir y proteger cada tipo de datos? ¿Cuáles datos se consideran parte de los activos de la empresa y quién es el propietario, el afectado y el interesado en dichos datos? Es precisamente en la experiencia real donde se pone de manifiesto la divergencia entre un PTD a medio-largo plazo y la práctica cotidiana, donde intervienen tanto aspectos funcionales como no funcionales (usabilidad, disponibilidad, fiabilidad, seguridad, escalabilidad, etc.) que pueden hacer fracasar un cambio tecnológico. La filosofía ágil permite adaptarse rápidamente a las necesidades cambiantes y, sobre todo, a la reacción y evolución de las personas.

Se recomienda evitar soluciones altamente especializadas en compartimentos estancos en favor de tecnologías con visión holística

Como resultado notable de esta filosofía, en WatEner hemos logrado implementar y desplegar nuestra plataforma, comenzando por retos concretos, acotables y medibles, y ampliando luego las prestaciones a diferentes objetivos, áreas y niveles de la organización. Hemos conseguido que los propios trabajadores y operarios de la empresa abastecedora que utilizan la herramienta sean colaboradores y "socios externos" que ayudan a mejorar la solución, a buscar nuevos desafíos y desarrollos de futuro y, en definitiva, a facilitar la gestión del cambio en beneficio de una mayor eficiencia.


Funcionamiento en tiempo real del modelo hidráulico utilizando WatEner para uno de nuestros clientes.

La clave para una adopción tecnológica exitosa es lograr la combinación entre respetar los principios, lineamientos y objetivos del PTD, y resolver retos concretos de forma rápida y medible involucrando continuamente al cliente y adaptándose a sus necesidades. Por consiguiente, es imprescindible implementar tecnologías que sean flexibles y escalables: flexibles para que se adapten a los requisitos disponibles y a necesidades cambiantes (metodología agile), y escalables para que puedan crecer en paralelo a la evolución tecnológica de la red y expandirse para cubrir retos más ambiciosos (objetivo del PTD). Se recomienda evitar las soluciones altamente especializadas en compartimentos estancos (que fomentan la complejidad y el aislamiento digital) en favor de tecnologías con visión holística, que cumplan con estándares abiertos y de interoperabilidad y que faciliten su futuro crecimiento y ampliación hacia otros sectores, o al menos su comunicación con otras herramientas ya existentes.

Para cualquier proceso decambio estratégico debe haber un plan detallado que describa el análisis de requisitos y objetivos

Como conclusión, el camino para la adopción de Smart Water Tools debe contener la combinación de métodos clásicos de gestión y planificación con prácticas y principios ágiles de desarrollo y adopción. Es decir, es recomendable comenzar la transformación siguiendo los lineamientos y objetivos generales, pero partiendo de soluciones a problemas concretos cuyo proceso nos enseñe paso a paso, nos permita adaptarnos continuamente y nos facilite rectificar a tiempo. Si tuviéramos que definir esta filosofía en una frase simbólica, podríamos utilizar la famosa expresión atribuida a Patrick Geddes: "Think global, Act local".

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