El cambio climático está llevando a que un país históricamente rico en agua, Alemania, afronte cada vez más problemas de escasez de agua en determinadas regiones. Con el objetivo de evitar el uso desmesurado de este recurso, el Ministerio Federal de Medio Ambiente ha presentado el borrador de su ...
El cambio climático está llevando a que un país históricamente rico en agua, Alemania, afronte cada vez más problemas de escasez de agua en determinadas regiones.
Con el objetivo de evitar el uso desmesurado de este recurso, el Ministerio Federal de Medio Ambiente ha presentado el borrador de su estrategia nacional del agua (Nationale Wasserstrategie).
Razones que hacen necesaria una estrategia
Según el borrador presentado por el Ministerio, del cual Handelsblatt se hace eco, Alemania experimenta unos veranos cada vez más calurosos y secos, las lluvias fuertes son más frecuentes y las nevadas se han reducido; también el nivel freático y la humedad del suelo están cayendo.
La disponibilidad del agua se está viendo afectada: vías fluviales no navegables y recursos hídricos contaminados por nutrientes como el nitrato y fósforo. Todo ello se refleja en un suministro de agua potable complejo y costoso, que hace necesario “cambiar la forma en la que tratamos el agua”.
Objetivos de la Estrategia Nacional del Agua de Alemania
La estrategia tiene cinco puntos clave:
- Garantizar la calidad, potabilidad y asequibilidad del agua de aquí a 30 años en cualquier momento y en cualquier lugar del país.
- Conseguir unas aguas subterráneas, lagos y ríos más limpios.
- Distribuir los costes de eliminación de aguas residuales de forma justa y social.
- Una gestión del agua adaptada al cambio climático y la demografía.
¿En qué consiste?
El programa del Ministerio consta de 57 medidas que es aplicarán paulatinamente hasta 2030. El siguiente paso sería hacer del borrador una estrategia nacional coordinada.
En primer lugar, es necesario predecir los lugares en los que habrá disponibilidad y escasez de agua en un futuro, para lo que la recopilación de datos resulta imprescindible.
También se prevén crear incentivos y adoptar unas tarifas de agua inteligentes, que se ajusten al ciclo y a la demanda de este recurso y, en cooperación con los estados federales, se seleccionarán grupos prioritarios para el uso de agua en caso de escasez regional.
Por último, se quiere optimizar el suministro de agua y plantear un desarrollo urbano que permita hacer frente a la estacionalidad, así como una red de tuberías para equiparar las diferencias regionales (diseñada conjuntamente entre el gobierno y los estados federales).




