Aqualia
Connecting Waterpeople
Newsletters temáticos de iAgua
Tratamiento, Digitalización, Cambio Climático, Agro, Data, LATAM, México. ¡Elige el tuyo y suscríbete!

Rafael Mujeriego: "La reutilización del agua es una realidad inevitable en estos momentos"

1
502
  • Rafael Mujeriego: " reutilización agua es realidad inevitable estos momentos"

Sobre la Entidad

International Desalination Association (IDA)
La IDA es la organización líder global dedicada a la desalación y la reutilización del agua.
Minsait
· 502
1

Personalidades

Con motivo de la celebración de la Conferencia Internacional sobre Reutilización y Reciclaje que la IDA organizará el próximo mes de junio en Valencia, donde también se presentará iAgua Magazine 19, iAgua ha puesto en marcha un ciclo de entrevistas a los participantes en el evento.

En esta ocasión, hablamos con Rafael Mujeriego, Catedrático jubilado de Ingeniería Ambiental de la UPC y presidente de la Asociación Española de Reutilización Sostenible del Agua (ASERSA). Mujeriego participa como ponente en la sesión de apertura del evento el lunes 25 de junio.

Pregunta - Profesor Mujeriego, en primer lugar, nos gustaría conocer en detalle su trayectoria profesional.

Respuesta - Mi relación con la reutilización del agua data de 1985, con ocasión de un proyecto de colaboración que el Consorci de la Costa Brava estableció con la UPC, cuando éste se propuso organizar el que sería el primer simposio especializado sobre la reutilización del agua en España, que se celebró en Castell Platja d’Aro. La organización del simposio nos permitió entrar en contacto con las instituciones sanitarias y de recursos hídricos de California, iniciando así unos contactos académicos y profesionales que después pasarían a ser de amistad personal y que se han mantenido y ampliado desde entonces, incluyendo también representantes de otras instituciones como la USEPA, el Orange County Water District (OCWD), la WateReuse Association y de estados como Florida, Arizona, Colorado y Texas, diversos estados comunitarios y no comunitarios.

En 2002-03 disfruté del privilegio de una estancia sabática en el OCWD, durante la fase final de diseño del que en 2008 pasaría a ser el mayor proyecto del mundo de reutilización potable indirecta del agua, que permite producir actualmente 380.000 m3/día de agua regenerada de gran calidad que se infiltra en el gran acuífero del condado. Todas esas excelentes actividades cristalizaron en la presidencia del primer simposio internacional de la IWA sobre reutilización del agua en 1991, en Castell Platja d’Aro, la presidencia del grupo especializado en reutilización de la IWA entre 1995 y 2000, el nombramiento del 2010 Person of the Year Award otorgado por la WateReuse Association en 2010 y la presidencia de la 8ª conferencia internacional sobre reutilización del agua celebrada en Barcelona en septiembre de 2011.

La aplicación más vanguardista, el suministro de agua regenerada de gran calidad para el consumo humano, es todavía muy restringida

Durante todos estos años he venido colaborando con entidades públicas y privadas españolas, impulsando la regeneración y la reutilización del agua como estrategia básica de la gestión integrada de los recursos hídricos, y desde 2008 como presidente de la Asociación Española de Reutilización Sostenible del Agua, creada tras la aprobación del RD 1620/2007, con objeto de promover e impulsar a reutilización del agua. Mi experiencia en desalinización es más restringida y está limitada principalmente a la utilización de los procesos de ósmosis inversa en la regeneración avanzada del agua para su reutilización potable. Durante todos esos años, mi visión de la reutilización del agua ha sido considerarla como una muestra elocuente de lo que ahora llamamos la “economía circular”, aunque solo haya sido recientemente cuando esta expresión ha alcanzado su máxima acogida entre gestores ambientales y la sociedad en general.

P.- ¿Qué tipo de tecnologías se están utilizando para desalar o reutilizar el agua en las ciudades?

R. - La reutilización de efluentes urbanos depurados ha seguido generalmente una progresión genérica desde el espacio rural hasta el espacio urbano. Las tecnologías adoptadas para regenerar el agua han seguido una evolución muy similar a las utilizadas para la potabilización de aguas superficiales:  el objetivo prioritario y básico es asegurar la desinfección del agua regenerada, centrándose después en reducir su contenido de compuestos orgánicos e inorgánicos, especialmente los sintéticos, como forma de proteger la salud pública y el medio ambiente. La utilización más tradicional y sin duda pionera ha sido la reutilización para riego agrícola.

Tras años de confirmación de su capacidad para producir un agua regenerada de calidad suficiente para proteger la salud pública y el medio ambiente, y ante la necesidad de ofrecer recursos adicionales para los sectores industriales y urbanos, la regeneración del agua se ha ido incorporando a la actividad industrial, primero para torres de refrigeración y luego para agua de calderas e incluso agua de producto, y también en el ámbito urbano, para riego de jardinería, baldeo de calles, lucha contra incendios e incluso para suministro de usos no potables en edificios, como el riego de jardines y el suministro de cisternas de inodoros. La aplicación más vanguardista, el suministro de agua regenerada de gran calidad para el consumo humano, es todavía muy restringida (Namibia, California) y comporta generalmente su mezcla y dilución con aguas superficiales en embalses o aguas subterráneas en acuíferos. Las estaciones de regeneración avanzada utilizadas para ello son muy similares a las que ya disponemos para potabilizar aguas superficiales convencionales en tramos de ríos sometidos a intensas afecciones antrópicas, principalmente en forma de vertidos en puntos aguas arriba de las tomas para abastecimiento.

El éxito de un proyecto de reutilización comporta necesariamente un proceso de documentación y comunicación con los usuarios y el público en general

P.- Uno de los problemas que enfrenta el agua reutilizada es la creencia de su falta de calidad. ¿Qué argumentos podrían desmontar este mito?

R. - La calidad del agua regenerada en España, al igual que en otros países en que se dispone de normativa aplicable, viene claramente establecida mediante una serie de parámetros de calidad, sus correspondientes frecuencias de cumplimiento y los protocolos para atender cualquier posible desviación de esos límites.

La información disponible en países pioneros en reutilización del agua, tanto para riego agrícola y de jardinería (California, Florida y España) como para reutilización potable indirecta (California) y directa (Namibia), indica la ausencia de afecciones sobre la salud pública de los consumidores o de los trabajadores en contacto con el agua (jardineros, agricultores). El agua regenerada producida bajo el amparo de esas normas de calidad y de seguimiento sistemático ofrece una protección sanitaria y medioambiental equivalente a la de las aguas de abastecimiento y riego convencionales. El proceso de determinación y confirmación de las normas de calidad aplicables a todos esos usos continúa avanzando, ante la preocupación que despierta la presencia de numerosos compuestos naturales y especialmente sintéticos, como los productos farmacéuticos y de higiene personal.

No obstante, es cierto que la población, especialmente en países con un cierto desarrollo económico y social, percibe la utilización de un agua regenerada, obtenida a partir de un efluente depurado, como una actividad de riesgo y manifiesta una prevención lógica, e incluso un rechazo frontal. Todo ello pone de manifiesto la necesidad de ofrecer a la población una información y una demostración experimental rigurosas y transparentes sobre la capacidad de estas prácticas para ofrecer unas garantías de calidad equivalentes o superiores a las de las fuentes convencionales de agua.

Conseguir esa percepción favorable requiere una estrecha colaboración entre los reguladores, los gestores, los proyectistas, los explotadores, los usuarios y los comunicadores

Conseguir una percepción pública favorable es sin duda uno de los grandes retos de la reutilización de las aguas regeneradas, que va mucho más allá de demostrar la eficacia y la fiabilidad de las tecnologías disponibles y utilizadas en los procesos de regeneración del agua. Conseguir esa percepción favorable requiere una estrecha colaboración entre los reguladores, los gestores, los proyectistas, los explotadores, los usuarios y los comunicadores en relación con todo lo que comporta la regeneración y la reutilización del agua.

P. - España ha atravesado una situación de sequía muy preocupante, que se repetirá con seguridad en el futuro debido a los efectos del cambio climático. ¿Qué papel deberían jugar en su opinión los recursos hídricos provenientes de la reutilización y la desalación?

R. - La regeneración y la desalinización del agua son dos de las estrategias capaces de aportar recursos adicionales y mejorar sustancialmente la gestión de la cantidad y la calidad de los recursos disponibles.

Para satisfacer los consumos de agua de un territorio con los recursos disponibles en el mismo disponemos de seis estrategias básicas, que incluyen desde la protección de las fuentes de agua (los planes de saneamiento), el ahorro y el uso eficiente (nuestras zonas urbanas han hecho grandes progresos, con consumos domésticos próximos a 100 L/hab.d), la regulación y el almacenamiento de recursos (embalses y acuíferos), el intercambio y la transferencia de agua entres usuarios (mancomunidades, trasvases), la regeneración y la reutilización del agua, y la desalinización de agua salobres y salinas. Conviene indicar que la regeneración y la reutilización solo permiten generar recursos adicionales, complementarios a los convencionales, cuando se aplican a efluentes que de otro modo se perderían del ciclo hidrológico, bien sea por que se vierten al mar o se evaporan a la atmósfera.

No obstante, la regeneración y la reutilización en zonas del interior, aunque no aportan recursos netos adicionales, sí permiten una mejor gestión de los recursos disponibles, mediante el uso del agua para aplicaciones consecutivas (en serie), en lugar de aplicaciones independientes (en paralelo). De ese modo, un mismo volumen de agua permite satisfacer consecutivamente un mayor número de usuarios, que pueden tener diferentes requisitos de calidad.

P.- En esta línea y con cada vez mayor estrés hídrico en el mundo, ¿cuál es su visión del uso de agua reutilizada en las próximas décadas?

R. - El seguimiento de la reutilización implantada en zonas de climas semiáridos y con una especial irregularidad meteorológica e hidrológica (poca fiabilidad), como nuestras costas mediterráneas y el sur de California, indica que la reutilización del agua es una realidad inevitable en estos momentos o en los próximos años.

La experiencia disponible en los numerosos lugares del mundo en que se viene practicando la reutilización planificada del agua indica claramente que es una estrategia con una capacidad demostrada de mejorar la gestión de los recursos (una forma elocuente de la “economía circular”) en cantidad y calidad en cualquier lugar del territorio, y muy especialmente de aportar recursos adicionales, no convencionales, en zonas costeras donde los efluentes depurados se han venido vertiendo al mar o al océano.

La creciente adopción de esta estrategia práctica de la economía circular dependerá sin duda tanto de la necesidad de disponer de esos recursos adicionales, mucho más fiables en el tiempo que los ofrecidos por las fuentes convencionales (incluso en zonas con recursos suficientes), como de la oportunidad de implantar los procesos de regeneración idóneos para satisfacer los requisitos de calidad aplicables al agua regenerada.

La regeneración y la desalinización del agua son dos de las estrategias capaces de aportar recursos adicionales y mejorar sustancialmente la gestión de la cantidad y la calidad de los recursos disponibles

La existencia generalizada de estaciones de depuración de aguas residuales en las comunidades españolas ofrece sin duda una excelente oportunidad para incorporar a continuación un proceso de regeneración capaz de producir un agua de la calidad deseada. En los casos en que la necesidad de recursos se plantee en territorios que todavía no disponen de depuración de efluentes (saneamiento), la reutilización también puede implantarse como una estrategia con un doble objetivo inicial: asegurar simultáneamente la depuración y la regeneración de los efluentes, pudiendo satisfacer así dos grandes objetivos del desarrollo sostenible: la protección de la salud pública y el medio ambiente, suprimiendo los vertidos de aguas residuales, y la oferta de recursos hídricos de calidad y de gran fiabilidad para atender una gran variedad de usos.  

P.- ¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta la comunicación al ciudadano sobre el uso de agua reutilizada? ¿Cómo lo percibe el consumidor?

R. - La aceptación del agua regenerada por parte de los usuarios y el público en general ha de superar fundamentalmente la aversión que estos suelen experimentar ante el posible contacto (y en último caso su ingestión) de un agua que previamente fue agua residual, cargada de sustancias peligrosas y agentes microbianos infecciosos. Esa aversión es especialmente marcada en países desarrollados, donde los efectos beneficiosos de la higiene del agua han sido más patentes, desde que en 1854 se comprobó el efecto que la contaminación del agua del río Támesis tenía sobre la epidemia de cólera sufrida entre los habitantes de Londres que utilizaban esas mismas aguas como fuente de abastecimiento.

Al margen de los grandes progresos realizados por la depuración de aguas residuales, el fenómeno de la reutilización incidental (no planificada) sigue produciéndose en los cauces de todos los ríos del mundo: los vertidos aguas arriba son diluidos y transportados hasta puntos aguas abajo, donde los caudales circulantes son nuevamente captados para su potabilización y distribución. Es en ese momento en el que las estaciones de potabilización actuales realizan su tarea de purificación, asegurando la protección sanitaria de los usuarios.

La presentación al público de esa dinámica hidrológica natural, junto con la demostración experimental de lo que las nuevas tecnologías de purificación de agua pueden hacer e incluso la adición de sistemas naturales de regulación, conservación y dilución planificada (embalses, acuíferos) han de servir para que el público entienda y llegue a aceptar estas nuevas estrategias de gestión de los recursos hídricos. Esos objetivos ya se han alcanzado en España para usos no potables (sin ingestión del agua regenerada) como el riego, el uso industrial y los usos urbanos, y están en proceso de consolidación en los usos potables, mediante la recarga de acuíferos o el incremento de caudales circulantes en ríos dedicados al abastecimiento de agua de consumo humano.      

P.- ¿Cómo contribuye el agua procedente de la reutilización a cubrir las necesidades de la agricultura en España?

R. - La reutilización de agua regenerada para uso agrícola y de jardinería es la más frecuente y la que utiliza mayores caudales de agua regenerada en España. Es una tendencia casi universal, al menos en las primeras etapas de la reutilización. Nuestras zonas insulares y mediterráneas ofrecen un ejemplo emblemático de esa tendencia. Así, por ejemplo, los caudales regenerados y los porcentajes de reutilización en la cuenca del Segura son unos de los mayores de nuestro territorio, con unos 110 hm3/año de agua regenerada de la que se reutiliza un 95 % (planificada e incidental).

La experiencia disponible en los lugares en que se practica la reutilización planificada del agua indica que es una estrategia con capacidad demostrada de mejorar la gestión de los recursos

Para disponer de una visión más completa, habremos de mejorar significativamente el registro y la documentación de la reutilización que se realiza en España, publicando esa información de una forma mucho más puntual y precisa de la que se viene haciendo hasta ahora. Llegados a este punto, conviene resaltar que la reutilización del agua comporta casi necesariamente la implantación (o construcción) de una doble red de conducción y distribución del agua, desde la estación de regeneración hasta el punto de uso. El coste de esa infraestructura, junto con el coste propio de la regeneración constituyen uno de los factores más importantes a tener en cuenta cuando se trata de implantar un proyecto de reutilización. Esta circunstancia plantea con frecuencia un reto importante para los usuarios potenciales, considerando que nuestro sistema nacional de gestión de los recursos hídricos considera al agua como un recurso público, con coste nulo, y que los costes derivados de su disponibilidad (canon de regulación para recursos convencionales) se ha mantenido estable y mucho menor que el requerido por los nuevos proyectos de reutilización.

Por otra parte, esa misma circunstancia está llevando en lugares como el sur de California a plantearse un cambio en la estrategia inversora: dedicar los recursos económicos a purificar el agua hasta niveles superiores a los del agua de consumo humano actual, de modo que sea posible incorporar los nuevos caudales de agua purificada en los sistemas de regulación (embalses, acuíferos) y de distribución ya disponibles para las aguas convencionales, evitando así inversiones complementarias en esos conceptos.

P.- ¿Cuáles cree que son los procesos de tratamiento para la regeneración y reutilización de aguas más prometedores hoy en día?

R. - Las tecnologías utilizadas actualmente y que previsiblemente se utilizarán en un futuro próximo son las mismas que se utilizan para la potabilización de aguas superficiales y la desalinización de aguas de mar.

A los procesos básicos de eliminación de materia en suspensión (turbiedad), siguen los de remoción de compuestos químicos inorgánicos y orgánicos, principalmente mediante filtración con membranas de ósmosis inversa, y la oxidación y la desinfección de los efluentes. Los estudios más novedosos en este momento se centran en la utilización de carbono activado como forma de retener los compuestos orgánicos, en competencia con la ósmosis inversa que requiere más energía, pero asegura también la retención de sales inorgánicas.

La reutilización del agua responde básicamente a la necesidad de nuevos recursos, en unas circunstancias muy dependientes de las condiciones meteorológicas, hidrológicas, económicas, sociales y de capacidad técnica y de gestión del territorio considerado. Más allá de la necesidad de disponer de unas normas de calidad aplicables al uso que se piense dedicar un agua regenerada, una de las tareas esenciales de los promotores de un proyecto de regeneración de agua es establecer el sistema de procesos técnicos capaz de producir un agua regenerada que satisfaga esos niveles de calidad, de forma fiable y sistemática, con el menor consumo energético y con unos costes asumibles por los usuarios.

La reutilización del agua comporta casi necesariamente la implantación (o construcción) de una doble red de conducción y distribución del agua

Disponemos de numerosas opciones de tratamiento para conseguir esos objetivos y habrá sin duda muchos otros en fase de desarrollo y que se desarrollaran en un futuro próximo, tanto promovidos por la dinámica propia de la regeneración como de la potabilización de fuentes convencionales de agua, con la que guarda una estrecha relación. La globalización actual de los conocimientos, las experiencias y las tecnologías de la regeneración y la reutilización hace que nuestras propias experiencias puedan completarse de forma muy efectiva con las obtenidas por otros proyectos similares en otras partes del mundo. De ahí la importancia de documentar de forma precisa y puntual nuestras actividades, como forma de dejar constancia de nuestras aportaciones al conocimiento y la experiencia globales. Por último, el éxito de un proyecto de reutilización comporta necesariamente un proceso de documentación y comunicación con los usuarios y el público en general, de modo a conseguir su “complicidad”, su aceptación de las soluciones que se les propone, especialmente considerando la naturaleza singular de esta iniciativa: convertir un agua residual depurada en un nuevo recurso de gran calidad, incluso para el consumo humano, preservando la salud pública y protegiendo el medio ambiente.

P.- Por último, ¿qué espera obtener de su participación en la Conferencia Internacional sobre Reutilización y Reciclaje de Agua que se celebrará en Valencia?

R. - La participación en una conferencia internacional como la organizada por IDA en Valencia durante el próximo mes de junio ofrece un marco excepcional para conocer las realizaciones que se están llevando a cabo en muchas otras partes del mundo y sobre todo de debatir personalmente con sus gestores las experiencias recogidas durante todas las fases de los proyectos, considerando todos los matices aplicables y que caracterizan cada uno de ellos: el régimen climatológico e hidrológico aplicables, los procesos de desarrollo normativo seguido y las normas de calidad y de seguimiento adoptadas para los diferentes usos considerados, las soluciones técnicas implantadas para satisfacer esos requisitos normativos, las estrategias de gestión aplicadas para asegurar la sostenibilidad económica, energética, social y ambiental de los proyectos, los programas de información, de documentación y de participación de la ciudadanía que se han seguido en la elaboración y la explotación sistemática de esos proyectos.

Se trata en definitiva de avanzar coordinadamente en el conocimiento y la promoción del papel que la regeneración y la reutilización del agua están aportando a la gestión integrada de los recursos hídricos, y en concreto a su misión de atender los usos de agua con los recursos hídricos disponibles en zonas de con fiabilidad limitada y expuestas a la irregularidad asociada con el cambio climático.

La redacción recomienda

20/07/2018 · Vídeos · 199 2

Conferencia Internacional de la IDA sobre Reutilización y Reciclaje: Making Every Drop Count