Aqualia
Connecting Waterpeople

Manuel Pulido: "El sector debe ser consciente de los impactos inevitables del cambio climático"

4
569
  • Manuel Pulido: " sector debe ser consciente impactos inevitables cambio climático"

Sobre la Entidad

IIAMA
El IIAMA-UPV se creó en 2001 para impulsar la investigación orientada a la transferencia de tecnología y colaboración con empresas y organismos públicos, promover la docencia y asesoramiento en temas de agua.
Minsait
· 569
4

El Instituto Universitario de Investigación de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente (IIAMA) se creó en 2001 para impulsar la investigación orientada a la transferencia de tecnología y colaboración con empresas y organismos públicos, y para promover la docencia y el asesoramiento en temas de agua. Actualmente cuenta con más de 50 líneas de Investigación, abarcando prácticamente todo el ciclo hidrológico del agua, y siendo en muchas de ellas punteras a nivel nacional e internacional.  Hablamos con Manuel Pulido, director del Instituto del Agua y Medio Ambiente en la UPV, para conocer un poco más acerca del Instituto.

Pregunta: Hablemos primero del IIAMA, ¿a qué retos en materia de agua se enfrentan los centros de investigación hoy en día?

Respuesta: Personalmente esta cuestión la plantearía de otro modo, porque al fin y al cabo los centros de investigación trabajamos para resolver problemas, por lo que preguntaría: ¿cuáles son los grandes retos en materia de agua a los que se enfrenta la sociedad actual?

Indudablemente el impacto del cambio climático sobre los recursos hídricos es el eje central, pero también hay variables transversales como es el crecimiento demográfico en las zonas urbanas y los respectivos cambios en los usos del suelo. Todo ello redunda en un incremento de la presión sobre la cantidad y calidad del agua.

Por ello, es necesario un cambio en las políticas y estrategias de gestión para promover soluciones innovadoras. En este punto, los centros de investigación tenemos un papel fundamental en el desarrollo de líneas de investigación que permitan ofrecer soluciones innovadoras, eficientes y sostenibles a las demandas sociales.

Asimismo, debemos recuperar líneas de investigación que no han sido suficientemente exploradas y que actualmente podrían ser útiles. Un buen ejemplo es el uso conjunto de aguas superficiales y subterráneas, que pueden articularse como una solución innovadora a los problemas de escasez y que en el caso particular de España es una práctica ancestral que se remonta a la época musulmana.

También debemos proseguir en el desarrollo de soluciones de gestión del agua basadas en la naturaleza como sistemas de drenaje urbano sostenible, humedales artificiales, zonas verdes para amortiguamiento de avenidas o para recarga de acuíferos, o prácticas agrícolas y forestales sostenibles. Son soluciones ambientalmente sostenibles y que pueden generar importantes beneficios económicos, sociales y ambientales además de incrementar la resiliencia.

En definitiva, debemos compatibilizar la seguridad hídrica, definida como la garantía de agua de suficiente calidad y cantidad para los diversos usos, con la protección y la sostenibilidad ambiental, frente al cambio acelerado impulsado por factores como el crecimiento demográfico y el desarrollo urbano, la demanda creciente de energía y alimentos, y el cambio climático.

Para dar respuesta a este reto se requiere de una gestión integral, eficiente y sostenible de los recursos disponibles.

Debemos recuperar líneas de investigación que no han sido suficientemente exploradas y que actualmente podrían ser útiles

P.- IIAMA destaca por su gran esfuerzo en materia de comunicación. ¿Cuáles son las claves de su éxito en este ámbito?

R.- El IIAMA considera la comunicación como una herramienta muy importante que nos permite conectar mejor con nuestro entorno, fomentar la identidad corporativa del instituto, aumentar la proyección internacional y establecer posibilidades de sinergias con otros organismos y empresas.

Creemos firmemente que la investigación debe trascender a la sociedad y por ello, se debe hacer un esfuerzo decidido en comunicar los resultados.

En base a esta creencia, hace ya casi 4 años contratamos a un periodista que se encarga de gestionar la comunicación del instituto y que nos ha ayudado a obtener durante tres años consecutivos, el premio iAgua a mejor centro de investigación.

Esta estrategia adoptada por el anterior equipo de Dirección y refrendada por el actual, ha permitido que los resultados de la actividad investigadora del IIAMA tengan una mayor interrelación con los medios, con la sociedad y con la divulgación.

Esta apuesta va en consonancia con el cambio de paradigma existente en el ámbito de la investigación, en el que los criterios de valoración para la concesión de proyectos competitivos -de índole europeo, nacional o regional-, tienen en cuenta aspectos como la transferencia y la difusión y divulgación de la investigación.

P.- En estos momentos se encuentra en el ecuador de su mandato como Director del IIAMA, ¿qué balance hace desde que asumió el cargo?

R.- El balance está siendo muy positivo. En todo puesto de responsabilidad existe un proceso de aprendizaje, pero la reflexión y la buena coordinación con el equipo de Dirección que me acompaña –Ramón Barat e Inmaculada Romero como subdirectores y Carlos García como gestor-, nos está ayudando a mejorar la imagen y resultados del IIAMA.

Sin embargo, tenemos margen de mejora y por ello nuestro objetivo futuro, pasa por incrementar la participación en proyectos internacionales y promover redes de participación junto a empresas y administración pública.

P.- ¿De qué forma afecta el cambio climático a la gestión de los recursos hídricos?

R.- El cambio climático no es un problema particular sino un desafío global que incide en nuestro día a día en múltiples ámbitos.

Concretamente, el impacto del cambio climático en nuestra región del Mediterráneo va a suponer una reducción importante en la disponibilidad de recursos y a su vez un aumento de fenómenos extremos, avenidas y sequías, con problemas crecientes de escasez y conflictos por el recurso, contaminación de las masas de agua y deterioro ambiental.

España, por su situación geográfica y sus características socioeconómicas, es uno de los países de Europa donde se prevé una mayor afección. De hecho, tenemos aproximadamente un 30% del territorio en zonas áridas o semiáridas, con un frágil equilibrio entre recursos y demandas. Además, en parte de este territorio el agua es utilizada de forma intensiva para el regadío, con consumos de agua muy elevados en comparación a otros usos y sectores económicos.

P.- ¿A qué retos se enfrenta el sector en este sentido?

R.- El sector debe ser consciente de los impactos inevitables del cambio climático y estudiar soluciones y medidas de adaptación, tanto en sectores productivos como la agricultura, industria o abastecimiento urbano, como en la vertiente ambiental y social.

Personalmente, pienso que estamos ante un cambio de época que se debe afrontar como una oportunidad para desarrollar políticas de gestión de nuestros recursos, en general, y del agua en particular, más eficientes, equitativas y sostenibles.

El cambio climático no es un problema particular sino un desafío global que incide en nuestro día a día en múltiples ámbitos

P.- ¿Qué medidas de adaptación se deben implementar para combatir el fenómeno climático?

R.- La respuesta al cambio climático requiere implementar de forma urgente medidas efectivas de mitigación reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero; y al mismo tiempo,, como he comentado anteriormente.

Es fundamental que las decisiones se adopten teniendo en cuenta la mejor información climática disponible, con el fin de minimizar riesgos y costes y aprovechar oportunidades. Por ello, ante la incertidumbre creciente en las demandas y en los recursos disponibles, debemos desarrollar métodos sistemáticos con base científica.

Aunque muchos estudios recientes han cuantificado los efectos potenciales del cambio climático y global en los sistemas de recursos hídricos, la comunidad científica se enfrenta ahora el reto de desarrollar métodos para evaluar y seleccionar estrategias de adaptación en condiciones de incertidumbre. La estacionalidad “ha muerto”: ¡La adaptación debe ser flexible y basada en un marco integrado de gestión de los recursos hídricos!

En esta línea, para la búsqueda de soluciones frente a los fenómenos extremos tenemos que articular herramientas y modelos que nos permitan anticiparnos a los impactos y apoyen la toma de decisiones, tanto en tiempo real, como en la planificación y gestión a más largo plazo. Es esencial incorporar las técnicas disponibles de previsión o pronóstico del futuro, tanto a nivel meteorológico e hidrológico, como de comportamiento de la demanda.

Todo ello no es posible sin un buen conocimiento de la cuenca o sistema de recursos hídricos, por lo que es necesario una adecuada monitorización del sistema (la teledetección ofrece en estos momentos opciones muy interesantes) y la ayuda de modelos de simulación. De hecho, cada vez más toma auge el desarrollo de modelos de comportamiento de los distintos agentes para entender la respuesta ante situaciones de estrés del sistema.

P.- ¿Qué proyectos concretos se están llevando a cabo desde el IIAMA en esta línea?

R.- Por un lado, se está trabajando en el estudio del impacto del cambio climático en los recursos hídricos mediante modelos avanzados hidrológicos y de gestión de cuencas. Se analiza el impacto del cambio climático en las variaciones de los fenómenos extremos, sequías y avenidas, así como en el consumo y generación de energía en la cuenca (nexo agua-energía).

Por otra parte, se trabaja en diversos proyectos (con la administración, de I+D+i nacionales, europeos o internacionales fuera de Europa) en el desarrollo de técnicas, métodos y herramientas para adaptación del cambio climático, tanto en el ciclo urbano (ej. nuevos desarrollos en sistemas de drenaje urbano) como en la agricultura (ej. optimización de los sistemas de riego en agua y energía; estudio del efecto de la modernización de regadíos), y a nivel de cuenca.

El cambio climático va a suponer una intensificación de los fenómenos extremos como sequías y avenidas. En este sentido estamos trabajando en el desarrollo de métodos y modelos de predicción y su incorporación a la gestión de recursos hídricos, en la gestión integral de riesgos de sequías y de inundaciones, y en la seguridad de presas, así como de otras infraestructuras.

La disponibilidad de recursos no convencionales -procedentes de la depuración de aguas residuales urbanas o de la desalación en su caso-, ha incrementado el horizonte de posibilidades de políticas de oferta frente al cambio climático. En este sentido, el IIAMA trabaja en el desarrollo, prueba e implementación de un enfoque interdisciplinar innovador para la selección y evaluación de tecnologías y soluciones eco-eficientes para tratar las aguas residuales y promover el uso de aguas regeneradas en la agricultura.  En relación al tratamiento de las aguas residuales, el futuro pasa por concebir la EDAR como una planta de recuperación de recursos y no sólo de eliminación, por lo que también participamos en proyectos que evalúan la calidad microbiológica de dichas aguas, fundamental para la salud de los ciudadanos.

En materia forestal lideramos proyectos que abogan por una gestión forestal basada en la ecohidrología, y que sitúa el agua en el centro de la gestión forestal y como mecanismo de adaptación y mitigación a los efectos del cambio global.

Asimismo, desarrollamos métodos numéricos para la caracterización de los reservorios subterráneos, fundamentalmente acuíferos, pero también yacimientos petrolíferos, y la modelación de los procesos que permiten conocer el estado de los mismos, tanto desde el punto de vista de la cantidad como de la calidad de los mismos.

Por último, desarrollamos proyecto de evaluación del impacto ambiental sobre ecosistemas de aguas continentales (costeras y de transición, naturales y muy modificadas), que establecen las condiciones de referencia para la aplicación de la Directiva Marco del Agua Europea y determinan el estado o potencial ecológico de las masas de agua. 

La redacción recomienda