Varios expertos cualificados formaron parte de la octava y última sesión de Smart Water Summit 2020, que tuvo lugar el pasado 1 de octubre, y que versó sobre ciberseguridad.
La ciberseguridad es ya una de las prioridades del sector del agua. Entidades y profesionales dedican cada vez más atención y recursos a preparar las respuestas necesarias a una de las principales amenazas de las infraestructuras y sistemas críticos de abastecimiento y saneamiento. ¿Cómo protegernos frente a un riesgo creciente? ¿Cómo implementar políticas estratégicas que permitan a las organizaciones adoptar la cultura de la ciberseguridad?
Víctor Fidalgo, técnico Especialista en Ciberseguridad de INCIBE, explicó la labor INCIBE, (Instituto Nacional de Ciberseguridad), que se puede resumir en cinco ámbitos: fomento la confianza digital; soporte y respuesta a incidentes; detección y promoción del talento en ciberseguridad; impulso de la industria del sector y la innovación; y desarrollo de nuevas tecnologías. “En 2019, INCIBE gestionó 107.397 incidentes, de los cuáles 72.858 procedieron de ciudadanos y empresas, 796 de operaciones estratégicos y 33.743 de la RedIRIS”. Asimismo, Víctor expuso cómo INCIBE lleva casi un año gestionando las vulnerabilidades descubiertas a nivel nacional y coordinando su difusión a nivel mundial como CNA (CVE Numbering Authorities) de referencia nacional. “Como organismo hemos ido transversalmente, combinado la coordinación de vulnerabilidades para los sistemas de control industrial, tecnologías de la información e internet de las cosas”.
Para finalizar, Víctor habló de un caso de éxito en un sector crítico, es extrapolable también al sector del agua, que consiste en la creación de un Cluster de ciberseguridad en el que han aglutinado todas las medidas y buenas prácticas en este ámbito.