José Valín cree que parar las obras de Castrovido fue un error

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  • Valín ha defendido la conveniencia de la presa en un país además con una meteorología "tremendamente irregular" que hace preciso regular los ríos.

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), José Valín, se ha mostrado convencido de que parar las obras del pantano de Castrovido, en la provincia de Burgos, por consideraciones medioambientales, fue un "error importante" y ha defendido al respecto que los embalses tienen también una utilidad medioambiental.

"Yo personalmente creo que fue un error", ha manifestado Valín, quien, en una entrevista a la agencia Europa Press, ha reconocido que, evidentemente, una presa genera un impacto ambiental en el lugar en el que se ubica si bien ha añadido que también tiene una serie de utilidades "muy amplias" dentro de las que ha destacado la propia utilidad medioambiental de mantenimiento de un cauce ecológico razonable.

Valín ha defendido la conveniencia de la presa de Castrovido -las obras se reiniciaron el pasado ejercicio tras "paradas de muchos años" y previsiblemente concluirán en 2018--, en un país además con una meteorología "tremendamente irregular" que hace preciso regular los ríos para asegurar dos cosas, evitar grandes daños por avenidas y disponer de caudales para usos y demandas además de garantizar que circule un caudal ecológico "medianamente razonable" en las épocas de estiaje.

Como ejemplo de esta necesidad, ha explicado que si no hubiera habido presas en el Carrión y en el Pisuerga este último río no hubiera llevado más de 1,5 metros cúbicos por segundo de agua en 2012, "un año muy seco", frente a los 2.400 metros cúbicos por segundo de 2001. "Es decir, que en un plazo de diez años el caudal de un río entre el mínimo y el máximo puede haber una diferencia de 1.500 veces", ha precisado.

En este sentido, se ha mostrado convencido de que las presas son "los elementos medioambientales más importantes de los ríos" en la Península Ibérica ya que evitan además que los ríos se puedan convertir en cloacas por falta de caudal por mucho que se depuren las aguas.

Influencia del cambio climático en los caudales

Respecto a la posibilidad de tener que construir más embalses en la cuenca del Duero, ha defendido de forma tajante la necesidad de considerar "claramente" y a largo plazo la influencia del cambio climático en el régimen de lluvias a través de un análisis detenido ya que, los estudios de la CHD, auguran una disminución del 6 por ciento del caudal de la cuenca hasta 2026, que se sumarían al 18 por ciento que ha caído ya en la comparativa de la media de caudales de los últimos 30 años con la del periodo de los años 40-80.

"No solamente hay una disminución de caudales y de lluvias medias sino que además hay una irregularidad meteorológica bastante acusada", ha advertido José Valín, quien ha admitido a este respecto que el Duero tiene "muy poca regulación" en volumen de agua embalsada en comparación con otras cuencas como el Tajo, el Guadiana o el Guadalquivir.

Así, ha explicado también que aguas arriba de Zamora el Duero tiene 2.770 hectómetros cúbicos de volumen mientras que el Guadalquivir aguas arriba de Sevilla dispone de cerca de 8.000 hectómetros cúbicos lo que significa que cuando se llenan los embalses de la primera cuenca ese agua se consume en el año mientras que en el segundo caso hay capacidad para unos dos años y medio.

"El Guadalquivir si viene un año seco puede aguantar mucho mejor, nosotros no, nosotros no tenemos reservas de un año para otro", ha admitido Valín quien ha reconocido que hay que plantear ese estudio con detalle forma "muy clara, muy clara".

Valín ha manifestado que esta ere precisamente una de las deficiencias que encontró al llegar a la Presidencia de la CHD, por lo que decidió incluir en el Plan Hidrológico del Duero para 2015 siete embalses de tamaño pequeño y mediano, tres en el río Carrión, dos en el Órbigo y dos en el Eresma, a los que ha sumado un octavo en el Cega previsto inicialmente para su planteamiento en 2026 y que José Valín pretende adelantar ahora para 2015 "a la vista del comportamiento del río en los últimos años".

Según sus cálculos, los siete embalses aprobados en 2014 y que están ya en planificación estarían dispuestos para su licitación en torno a 2016 mientras que el del Cega que se plantea ahora para 2015 podría estar listo para licitar en el periodo 2017/2018.

"Otra cuestión es que haya luego dinero, pero eso dependerá de las circunstancias", ha considerado José Valín quien ha apostado por adelantar estos trámites desde el convencimiento de que si no se trabaja ahora en estas cosas "cuando haya dinero no estarían hechos los trabajos previos".

Por último, ha aseverado "claramente" que en el Plan Hidrológico del Duero hay un plan de regulación de los ríos del margen izquierda para el Cega y el Eresma para evitar las avenidas.

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