América Latina y el Caribe requieren una nueva gestión del agua

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  • Es necesario identificar nuevos modelos de gestión del agua (Wikipedia).
  • Urge una gestión integral del agua que se utiliza en la agricultura de las Américas, reto sobre el que autoridades agrícolas discutieron en México, en la reunión del Comité Ejecutivo del IICA.

(IICA) La producción agrícola, el crecimiento poblacional, la industria y la generación de energía, entre otras actividades, competirán más entre sí por el uso del agua en los próximos años en América Latina y el Caribe, por lo que se requiere identificar nuevos modelos de gestión de este recurso, reconocieron en México las delegaciones de 20 naciones convocadas por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

La agricultura, que deberá producir alimentos para una población cada vez más numerosa, utiliza cerca del 70% del agua extraída, por lo que está urgida de nuevos paradigmas productivos en un entorno no solo de mayor competencia, sino de menor disponibilidad del líquido y de mayor conciencia social sobre su responsable utilización.

El 17 y 18 de junio, el Comité Ejecutivo del IICA se reunió en la capital mexicana y conoció avances de una propuesta técnica que se presentará a la Junta Interamericana de Agricultura (JIA) –máximo órgano de gobierno del Instituto–, en su sesión de setiembre en Argentina. En esa cita se procurará construir una agenda hemisférica para mejorar el uso sostenible del agua en la agricultura.

“El documento lo construye el IICA junto con sus países miembros. En Argentina, será la base de las discusiones de los Ministros de Agricultura, quienes darán instrucciones al Instituto para apoyar las acciones de esta agenda”, expresó el Director General del IICA, Víctor M. Villalobos.

Es necesaria una mayor productividad del sector agrícola.

“El incremento de la demanda por alimentos, fibras y energía se duplicará durante los próximos 40 años, como consecuencia del crecimiento de la población, del mejoramiento de las condiciones económicas y de cambios en los estilos de vida”, dice la propuesta, llamada Agua, alimento para la tierra, precisamente el lema de la próxima JIA.

Ante este panorama, es necesaria una mayor productividad del sector agrícola. “De manera práctica, esto se traduce en producir más en la misma cantidad de superficie, con menos insumos, particularmente agua, y de manera sostenible”, se agrega.

La agricultura puede ser clave para hacer frente a la demanda por el recurso hídrico en el escenario de competencia que se proyecta. “Se debe mejorar la forma en que se utiliza el agua en esta actividad, de modo que se puedan liberar volúmenes del líquido para que se usen en otros sectores o se pueda reutilizar el agua liberada por ellos. Estos cambios en la demanda causarán aumentos en el costo del recurso y, por lo tanto, se deberán encontrar respuestas a las interrogantes de cómo y quién deberá asumirlos”, expresa la propuesta preparada por el IICA y profesionales del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina.

La reunión del Comité Ejecutivo del IICA en México ha sido auspiciada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) de este país.

Números para un triple propósito

La agricultura de las Américas tiene un triple propósito: asegurar el abasto de alimentos, contribuir a la sustentabilidad de los recursos naturales e impulsar el desarrollo incluyente de los países. Si bien pareciera que la disponibilidad promedio del agua que utiliza para producir es suficiente, el hemisferio tiene realidades variables.

Por ejemplo, en Haití la disponibilidad es inferior a 1.700 metros cúbicos per cápita anuales, en tanto que en Surinam es superior a los 300.000 metros cúbicos. En Centroamérica, con 23.000 metros cúbicos anuales por habitante, la distribución del agua está sujeta a variaciones geográficas y estacionales que resultan en periodos de escasez y otros de gran abundancia.

Pero este es solo uno de los desafíos. “La creciente contaminación del agua superficial hace que muchos centros urbanos dependan del agua subterránea, para cuyo suministro cuentan con sistemas poco confiables. Uno de los grandes retos es contar con un esquema que integre la gestión del agua subterránea con la superficial”, dice la propuesta.

“La agricultura de un país está constituida por múltiples formas de producir y tipos de agricultura, para las cuales el derecho de acceso al uso del agua debería ser común, equitativo y universal. Esto plantea particularidades que deben atenderse mediante políticas públicas que aseguren una gestión participativa del recurso, que involucren a los usuarios”, añade.

Aval de las delegaciones

Bryce Quick, director de operaciones del Servicio Agrícola Exterior de Estados Unidos, agradeció la propuesta del IICA e indicó que será el punto de partida de las negociaciones sobre agua y agricultura que tengan lugar en la JIA.

Otros delegados consideraron importante incluir temas específicos: Carlos Anzueto, viceministro de Agricultura de Guatemala, y Andrés Bernal, jefe de la Oficina Asesora Jurídica del Ministerio de Agricultura de Colombia, pidieron contemplar el rol del Estado en la promoción de los sistemas de riego, en especial de los de pequeña y mediana escala.

Luciano Vidal, miembro de la delegación de México ante el Comité Ejecutivo del IICA, solicitó promover la investigación sobre aguas subterráneas, pues el costo de extracción afecta cada vez más a la producción agrícola de su país. “El uso eficiente del agua también permitirá fortalecer el combate contra el hambre”, agregó.

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