Se inicia la consulta pública de los mapas de peligrosidad y riesgo de inundación de la demarcación del Ebro

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Sobre la Entidad

Confederación Hidrográfica del Ebro
La Confederación Hidrográcica del Ebro es el Organismo de gestión del agua en la Cuenca del Ebro. Adscrito al Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA). La CHE se creó como el primer organismo de cuenca del mundo
  • La consulta se abrió el pasado 10 de enero a través de la web www.chebro.es y forma parte de la segunda fase de trabajos para implantar la Directiva Europea de evaluación y gestión de riesgos de inundación.
  • Se puede consultar cartografía de inundación de 3.300 de cauces, aunque solo era obligatorio para los 1.344 kilómetros de 375 tramos considerados con riesgo alto significativo y sobre los que en la tercera fase se definirá un plan de gestión entre las administraciones.

La Confederación Hidrográfica del Ebro, organismo autónomo adscrito al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), ha abierto durante tres meses la consulta pública de los mapas de peligrosidad y riesgo de inundación de la Demarcación del Ebro que se puede realizar a través de la web. El periodo oficial de consulta se inició el pasado 10 de enero, cuando estaban disponibles todos los mapas realizados, pero el Organismo inició ya el pasado mes de junio el proceso para analizar on-line los mapas que iba concluyendo. A partir de ahora los interesados podrán remitir al Organismo sus comentarios o sugerencias sobre esta cartografía que es un instrumento para la gestión del riesgo de inundación.

Estos trabajos conforman la segunda fase de la implantación de la Directiva Europea relativa a la “Evaluación y la gestión de los riesgos de inundación” que obliga a los países miembros a definir primero las áreas con un riesgo de inundación significativo; a elaborar en esas áreas mapas de peligrosidad y riesgo y en una tercera fase, a redactar planes de gestión y medidas coordinados entre las administraciones con competencias en ordenación del territorio y protección civil, que se prevé para el año 2015. Además, los mapas pasarán a formar parte del Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables.

Estos trabajos conforman la segunda fase de la implantación de la Directiva Europea relativa a la “Evaluación y la gestión de los riesgos de inundación”

Hay que recordar que en el caso de la Demarcación del Ebro se aprobó en junio de 2012 la propuesta definitiva de zonas con riesgo de inundación, donde se identificaron, de forma consensuada con las Comunidades Autónomas, 375 tramos como Áreas de Riesgo Potencial Significativo de Inundación.

Sobre estos tramos se ha trabajado para definir una cartografía que incluye mapas de peligrosidad y mapas de riesgos. Los primeros, los de peligrosidad incluyen láminas de inundación y mapas de calado, contemplando tres escenarios: la alta probabilidad de inundación (periodo de retorno menor o igual a 10 años); la probabilidad media de inundación (periodo de retorno entre 10 y 100 años) y la baja probabilidad de inundación o escenario de eventos extremos (periodo de retorno igual a 500 años). Además, estos mapas representarán la delimitación de los cauces públicos y zonas de servidumbre y policía; la zona de flujo preferente y en su caso, la delimitación de la zona de dominio público marítimo-terrestre.

Por su parte, los mapas de riesgo incluyen el número indicativo de habitantes que pueden verse afectados; la actividad económica de la zona que puede verse afectada; las instalaciones industriales que pueden ocasionar contaminación accidental en caso de inundación, como las estaciones depuradoras; la zonas protegidas para la captación de agua destinadas a uso humano o masas de agua de uso recreativo y zonas para la protección de hábitats y especies.

Las inundaciones constituyen un riesgo natural y en la lucha contra sus efectos se han puesto en marcha soluciones estructurales, como obras de defensa y no estructurales. En este grupo se enmarcarían los mapas de riesgo, junto a los planes de Protección Civil, la implantación de sistemas de alerta temprana, como el Sistema Automático de Información Hidrológica de la CHE y las medidas de ordenación territorial. La Directiva tiene como objetivo reducir las consecuencias de las inundaciones sobre la salud humana, el medio ambiente, el patrimonio cultural y la actividad económica.

Mapas

Los mapas se han elaborado sobre las 46 Áreas de Riesgo Potencial Significativo que fueron identificadas en la primera fase de trabajos, lo que supone una cartografía sobre 1.344 kilómetros de cauce con nivel de riesgo alto significativo, agrupados en 375 tramos. Pero en total se ha trabajado sobre más de 3.300 kilómetros de cauce, ya que se han incluido en los estudios y en algunos casos en la cartografía, tramos con un riesgo algo inferior (el denominado riesgo alto importante) para dar continuidad. A esto se ha sumado que, a raíz de los distintos episodios de inundación entre octubre de 2012 y 2013, se han incluido tramos en los que se han registrado daños y no se habían identificado en la fase anterior.

Su consulta se realiza en el visor cartográfico del SITEbro (Sistema de Información Territorial del Ebro), principal puerta de acceso desde la web de la Confederación a toda la información geográfica que es competencia del Organismo.

Los mapas se han realizado aplicando una tecnología avanzada (se han definido con un modelo digital de terreno y se han utilizado vuelos LIDAR -Laser Imaging Detection and Ranging), pero también se han hecho comparativas con un vuelo histórico de referencia, el vuelo realizado sobre la Cuenca entre 1956 y 1957.

Sobre ellos se ha trabajo para obtener mapas de peligrosidad con datos hidrológicos, hidráulicos y geomorfológicos y mapas de riesgo con datos de estimación de población afectada (obtenida con cálculos sobre la información facilitada por el Instituto Nacional de Estadística), la estimación de actividad económica afectada (con clasificación del suelo desde urbano concentrado, hasta forestal, pasando por dedicado a infraestructura o agrícola) y la estimación de daños medioambientales.

Por su parte, para seleccionar las zonas con riesgo significativo se aplicó una metodología que tiene en cuenta tanto la peligrosidad (tomando como referencia las inundaciones históricas, la información de las Comunidades Autónomas y Protección Civil y los estudios de la Confederación), como la vulnerabilidad de las áreas (según el uso del suelo), mediante el empleo de cartografías y mapas de todo tipo. 

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