La industria textil se suma al proyecto de reducción de huella hídrica emprendido por El Corte Inglés y la Fundación Botín

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Sobre la Entidad

Fundación Botín
La Fundación Botín es una fundación familiar creada en 1964 por Marcelino Botín Sanz de Sautuola y Carmen Yllera, su mujer, para "paliar las necesidades y promover el desarrollo social" de Cantabria.
  • ¿Cuántos litros llevamos encima? Infografía sobre la Huella Hídrica
  • Un estudio elaborado por la Fundación Botín y Aitex ha evaluado la huella hídrica de tejidos fabricados por Tavex, Tejidos Royo y Textil Santanderina, tres de los principales proveedores de El Corte Inglés.
  • Las principales diferencias en los resultados provienen de las fibras utilizadas, ya que la fase de obtención de la fibra supone entre el 94 y el 99% de la Huella Hídrica total.
  • La huella hídrica, por ejemplo de un pantalón, puede oscilar entre los 688 litros si para su fabricación se ha utilizado fibra lyocell y los 3.117 litros en el caso de confeccionarse con algodón.

La industria textil ha comenzado a sumarse a la iniciativa emprendida por El Corte Inglés y la Fundación Botín para evaluar la huella hídrica de la producción de tejidos, con el fin de buscar fórmulas que la reduzcan. Este menor consumo de agua se puede conseguir desde el inicio de la producción de la materia prima a emplear para la fabricación de las fibras, hasta el empleo de unas tecnologías más eficientes en los procesos de tintura y acabado de los tejidos. La fase de obtención de la fibra supone entre un 94,2% y un 99,5% de la huella hídrica final.

La fase de obtención de la fibra supone entre un 94,2% y un 99,5% de la huella hídrica final.

El Corte Inglés y la Fundación Botín, que lleva más de 15 años investigando cuestiones relacionadas con el agua, han establecido un sistema de medición del consumo de agua en los procesos de elaboración y producción de tejidos, para constituir una metodología estandarizada de aplicación en la industria textil y así optimizar el uso de este recurso natural. Mediante este sistema -en el que también ha participado Aitex (Instituto Tecnológico Textil, con sede en Alicante)- se ha elaborado un estudio en el que se ha evaluado la huella hídrica de una selección de artículos producidos en tres de las principales empresas proveedoras de tejidos para El Corte Inglés. Las empresas estudiadas han sido Tejidos Royo, Tavex y Textil Santanderina, que han aportado los inventarios de procesos y consumos, así como los datos de vertido.

Como materia prima se escogió el algodón producido en el valle del Guadalquivir, estudiando las diferencias entre años, comarcas y métodos de riego. Se estudiaron también tejidos de fibra Lyocell, que se fabrica a partir de pasta de celulosa, así como la inclusión de fibras artificiales poliamida y poliéster en los tejidos de algodón. Entre los tejidos estudiados se evaluaron materiales denim y no denim, con diferentes características finales, así como diferentes tonalidades de azul índigo y procesos de tintura.

La huella hídrica es un indicador que evalúa los consumos directos e indirectos de agua de un producto, así como su impacto sobre la calidad del agua

La huella hídrica es un indicador que evalúa los consumos directos e indirectos de agua de un producto, así como su impacto sobre la calidad del agua. La huella hídrica verde se refiere a los consumos asociados a la humedad del suelo y las precipitaciones. La huella azul evalúa el consumo tomado de ríos, lagos y acuíferos, y el agua gris da una medida del impacto sobre la calidad del agua, comparando la carga contaminante con los estándares ambientales correspondientes.

En los resultados obtenidos, la huella hídrica de un pantalón osciló entre los 688 litros en el caso de estar elaborada con fibra lyocell y los 3.117 litros en el caso de estar confeccionado con algodón. La fase de obtención de la fibra supone entre un 94.2% y un 99.5% de la huella final. La variabilidad en el resultado final introducida por el origen de la fibra es mayor que la variabilidad en la huella del proceso industrial.

Los tejidos provenientes de algodón presentan una mayor huella hídrica azul y gris, frente a los tejidos que emplean la fibra natural Lyocell, fabricada a partir de celulosa, que presentan una elevada huella hídrica verde. La inclusión de un 30% de fibra artificial (poliamida o poliéster), llevó a una disminución del 44%, 43% y 32% en la huella verde, azul y gris, respectivamente.

El principal consumo de agua en los procesos en el sector textil está asociado a las etapas de tintura y acabado del tejido. Técnicas específicas permiten lograr disminuciones significativas del consumo de agua azul. Por ejemplo, la compañía textil Tavex, que produce anualmente unos 180 millones de metros de tela vaquera, ha puesto en marcha el proyecto Acquasave en sus factorías de Europa y América del Sur para reducir el consumo de agua durante la fabricación del tejido denim. De este modo, la empresa está ahorrando en Europa 300.000 litros de agua al día sólo con el proceso de tintura del hilo.

Por su parte, Textil Santanderina utiliza procesos de tintura que además de mejorar las prestaciones del tejido son altamente ecológicos, como el proceso Econtrol® que reduce el consumo de agua y de productos químicos en un 15%. También el proceso Sandye ® que utiliza colorantes biodegradables, reduce en un 90% el consumo de agua y en un 40% el consumo de energía necesario para la producción y proceso de lavado posterior en lavanderías. Además, se emplea el proceso Picnic /Aquarel, que no requiere proceso de lavado posterior a la tintura. Recientemente ha desarrollado un nuevo proceso de tintura índigo sobretencel® BLUE MARINE más sencillo, que consume menos agua, menos energía y menos productos químicos.

La Fundación Botín trabaja desde 1998 en diversos aspectos relacionados con la gestión y el uso del agua, a través de su Observatorio del Agua que dirige el profesor Ramón Llamas

En cuanto a Tejidos Royo, es candidata final a ser declarada empresa sostenible del año 2012 por el reconocido organismo internacional Oeko-tex. Esta nominación ha sido posible por la implantación de procesos industriales en tintura y acabado con bajo consumo de agua y menor impacto ambiental, como es la tintura con espuma, que permite reducir hasta en un 67% el consumo de agua y productos auxiliares empleados respecto a un proceso de tintura convencional.

El proyecto emprendido por El Corte Inglés y la Fundación Botín se enmarca dentro de una política medioambiental que pretende promover el consumo responsable y sostenible de los recursos, y la adecuada gestión de los residuos. En este sentido, El Corte Inglés redujo entre 2010 y 2011 un 8,25% las emisiones de gases de efecto invernadero y un 10,60% el consumo de agua, gracias a la mejora de las instalaciones y a los cursos de formación y sensibilización dirigidos al personal y a los clientes.


La Fundación Botín trabaja desde 1998 en diversos aspectos relacionados con la gestión y el uso del agua, a través de su Observatorio del Agua que dirige el profesor Ramón Llamas. Centrado en su primera etapa en las aguas subterráneas, con un trabajo que es referencia internacional para los países semiáridos, desde 2008 en que constituyó el Observatorio del Agua desarrolla media docena de proyectos de muy diversa índole y ámbito internacional. Durante 2013, se espera terminar el proyecto estrella sobre “Seguridad hídrica y alimentaria en América Latina”.

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