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Joan Girona: “Destinar más recursos a la investigación no es una necesidad, es una urgencia”

  • Joan Girona: “Destinar más recursos investigación no es necesidad, es urgencia”

Sobre la Entidad

IRTA
El IRTA es un instituto de investigación de la Generalitat de Catalunya, adscrito al Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural.

Uno de los problemas que ha puesto de manifiesto la pandemia de COVID-19 es la escasa atención que se presta por parte de las administraciones y organismos de gobierno a la investigación. Si ya en las circunstancias anteriores al coronavirus era una situación lacerante para la ciencia, la nueva normalidad exige una especial atención a este sector, que será el que gracias a su labor contribuya a frenar la expansión del viurs.

Sin embargo, no es solo la investigación médica la que debe impulsarse; todos los ámbitos precisan atención. Entre ellos, el sector del agua. Es por ello que iniciamos el ciclo de entrevistas "El Agua es Ciencia" en iAgua: para poner cara y dar voz a un colectivo que quiere ocupar el lugar que se merece dentro de la industria en particular y del mundo científico en general.

Hoy hablamos con Joan Girona, investigador del programa Uso eficiente del agua en agricultura del IRTA.

Pregunta: En primer lugar, ¿cuál cree que es el papel de la investigación en el desarrollo de la sociedad?

Respuesta: En un mundo donde los retos son cada vez más complicados, básicamente porque ocupamos este planeta un número extremadamente alto de personas (y que sigue continuamente aumentado), que queremos vivir cada vez mejor, con recursos limitados e incertidumbres como la Covid-19 acechando en la esquina, resulta evidente que la única salida es hacer las cosas cada vez mejor (ser más eficientes, buscar los medios para hacerlo de una forma posible, práctica y que permita su realización). Para hacerlo mejor es necesario conocer cómo funciona el sistema que lo gobierna y buscar nuevas formas y estrategias para realizarlas que permitan conseguir objetivos no alcanzados o desconocidos hasta la actualidad. En este sentido, creo que la investigación juega un papel básico, estratégico y, a mi entender, imprescindible para que nuestro planeta, y en consecuencia cada uno de nosotros, pueda seguir subsistiendo. Quien no lo entienda así y no sea consecuente con esta visión, está perdiendo el “tiempo” en una carrera hacia la subsistencia de la sociedad.

P.- ¿Cuáles son los principales retos y dificultades a los que se enfrenta la investigación y los investigadores en general, y la referida al agua en particular?

R.- En el contexto de lo que hemos comentado, los retos de la investigación, desde un punto de vista genérico, son el de proveer conocimientos y tecnologías que permitan alcanzar los objetivos de sostenibilidad y mejora del sistema. Entrando en lo específico, serían innumerables los retos a los que se enfrenta la investigación dado que en cada uno de los infinitos aspectos presentes en la sociedad el avance y mejora es un objetivo ineludible, básicamente porque queremos mejorar nuestro bienestar, aunque a nivel del planeta es ya un inmenso reto mantener el nivel actual, especialmente porque los recursos naturales se están agotando en la forma en que los utilizamos y somos más personas que requerimos de ellos. Muy probablemente me quede muy corto con esta visión, y para ampliarlo un poco más deberíamos pensar en los retos sanitarios y de salud o en los propios retos de los comportamientos sociales y culturales.

Los retos de la investigación, desde un punto de vista genérico, son el de proveer conocimientos y tecnologías que permitan alcanzar los objetivos de sostenibilidad y mejora del sistema

Me pregunta sobre las principales dificultades con las que se encuentra la investigación y los investigadores, y en este aspecto creo que puedo ser muy rotundo: el principal problema es la falta de sensibilidad de la sociedad sobre el papel que juega la investigación en el futuro de nuestra sociedad. Falta de sensibilidad que se manifiesta en una muy reducida aportación económica (administraciones, empresas, etc.) y en una gestión nefasta, que se traduce en que es más importante para las administraciones (genéricamente hablando) conocer y auditar en qué se gasta cada céntimo de euro, que en la adecuada valorización de los resultados. Es evidente que hay que ser muy riguroso en la gestión de fondos públicos (y en los privados también), pero su gestión debe mejorar hacia valorizar los resultados y facilitar que éstos sean importantes. De todas formas, no podemos mejorar la gestión si no hay un convencimiento en la sociedad de la importancia de la investigación.

En el ámbito del sector agua siempre he tenido la impresión de que tratamos con un recurso considerado estratégico pero que no hemos pasado de esto, de la idea de que es importante, pero no se ha trasladado en acciones concretas, y me refiero a acciones significativas. Por lo demás, nos movemos en el mismo terreno que la investigación en general.

P.- ¿Qué cree que aporta la investigación al sector del agua?

R.- En el sector agua la investigación debería aportar, y creo que aporta, desde ampliar el conocimiento del papel del agua en el equilibrio ambiental a nivel local (p.e. Cuencas Hidrográficas) o global (p.e. Mediterráneo), y lo que hay que hacer para mantener estos equilibrios estables, hasta cómo ser más eficiente en el uso del agua en todos aquellos procesos o usos en los que se necesita. A la vez que desarrollar estrategias, tecnologías y procedimientos que permitan alcanzar los objetivos propuestos, tanto a nivel de equilibrio ambiental como en sus usos. En este repaso, y en una escala más general, cabe mencionar todo lo referido a la evolución del clima y, por ende, el cambio climático. Todo este conocimiento sobre cómo el clima está cambiando y las condiciones que se deberían cumplir para no empeorar la situación actual es de extrema importancia cuando nos referimos a los aspectos de gestión de agua.

La investigación en España no goza de la valorización social que debería, y en consecuencia los investigadores sufren esta singularidad

Para centrarnos en algún aspecto más próximo a mi actividad, la investigación en el mundo del regadío aporta conocimiento de cómo se deben hidratar las plantas y, en consecuencia, cómo se comportan fisiológicamente las plantaciones para que produzcan más alimentos por unidad de agua aplicada, o en cómo se debería gestionar el agua de riego en zonas con reducidas disponibilidades hídricas, o en un período de sequía.

Otro ámbito en el que se aporta conocimiento, es en cómo se gestiona a nivel más agronómico, desarrollando mecanismos y procedimientos que permitan su control y automatización (teledetección, sensórica, Clouds, …) así como la gestión del transporte, almacenamiento y suministro de agua a nivel de Comunidad de Regantes para adaptarse a los requerimientos reales de los cultivos.

P.- ¿Cómo describiría las condiciones de trabajo de los investigadores en España (en general y los que se dedican al sector del agua)?

R.- La investigación en España no goza de la valorización social que debería, y en consecuencia los investigadores sufren esta singularidad. Somos capaces de poner en los altares de la gloria a investigadores muy concretos y en situaciones complicadas, pero en general el investigador/a está muy poco valorado/a, y con una carrera muy dura para acceder a un puesto de trabajo no siempre lo suficientemente remunerado. Adicionalmente tienen que dedicar una gran parte de su tiempo a buscar recursos económicos (y a justificar su uso) para sufragar esta actividad. Los investigadores del sector agua están más o menos en las mismas tesituras, aunque con un agravante añadido que hace su actividad un poco más complicada ya que la demanda de información (o problemas a resolver por la investigación del sector agua) no está muy bien definida.

P.- ¿Por qué es necesario destinar más recursos a la investigación en este sentido?

R.- La investigación, en sí misma, no es una actividad con retorno económico inmediato, y menos si se dirige a resolver problemas genéricos. En este sentido, la asignación de recursos a la investigación requiere de una visión a medio – largo plazo, que tanto administraciones como empresas deberían tener presente. La investigación nos aporta soluciones, alternativas o avisos a cosas que pueden estar pasando ahora o a cosas que no tenemos presentes, pero que cuando se activen, si no tenemos una línea de investigación activa y potente será imposible afrontar. La asignación de recursos es normalmente proporcional a lo que nos ocupe/preocupe nuestro futuro, pero lo que tenemos claro es que el futuro es muy incierto, con grandes problemas, (muchos de ellos ni tan solo los conocemos), y que si no empezamos hoy a investigar (aquí no vale el que investiguen los demás que nosotros ya copiaremos) mañana nos quedaremos muy descolgados de todos. Destinar más recursos a la investigación no es una necesidad, es una urgencia, a la vez que buscar un sistema de gestión realmente eficiente. España dedica un 1,2% de su PIB a I+D, Alemania y otros países de la UE cerca del 3%, y existen informes que evidencian que el desempleo es inversamente proporcional a estos porcentajes. No creo que sea necesario exhibir más argumentos para reclamar el aumento de inversión en investigación.

P.- ¿Qué papel cree que debería tener la ciencia en el modelo de país que tiene España, en especial en el proceso de reconstrucción tras la pandemia?

R.- España tiene una importante singularidad proveniente de sus características de diversidad y de variabilidad climática, con unos productos y servicios de una excelente calidad, pero que en muchos casos no están lo suficientemente valorados ni lo podemos producir en las cantidades suficientes por unidad de recurso utilizado. Con un mayor conocimiento y tecnologías adecuadas podríamos ser muchísimo más competitivos, lo que en estos momentos (y sobre todo cuando finalice la pandemia) será necesario para poner los productos en el mercado.

En cuanto a atraerlos a la investigación relacionada con el mundo del agua, quizá el tema del agua debería explicarse mejor en las escuelas y universidades

De nuevo Alemania apuesta por la I+D para salir de esta crisis, invirtiendo aún más en investigación, mientras en España se congelan las líneas de investigación. Además, en un país donde una pata económica muy importante es el turismo, actividad muy afectada por la pandemia, es evidente que para salir de los afectos económicos de la pandemia habrá que inventarse nuevas actividades económicas que suplan la caída del turismo, y si aquí no hay nuevas ideas, propuestas, tecnologías, conocimiento (en definitiva, todo lo que aporta la investigación) no podremos avanzar.

P.- ¿Qué herramientas cree que podrían animar a las nuevas generaciones a interesarse por la investigación en materia hídrica?

R.- Primero, hacer que la investigación (como concepto genérico), sea atractivo para los jóvenes evitando, por ejemplo, que investigadores muy formados y capaces estén dando vueltas por diferentes centros buscando un asentamiento definitivo. En cuanto a atraerlos a la investigación relacionada con el mundo del agua, quizá el tema del agua debería explicarse mejor en las escuelas y universidades, y que en consecuencia los alumnos salieran de ellas con una idea o visión clara de la funcionalidad del agua y los problemas a los que se enfrenta la humanidad. Evidentemente, muchos de los puntos ya comentados anteriormente (p.e. que la administración tuviese una visión y discurso claro de la que hay que innovar o conocer en el mundo del agua) ayudaría mucho.

P.- ¿Cuál es su opinión sobre la iniciativa en redes sociales #SinCienciaNoHayFuturo?

R.- Me alegro que exista esta iniciativa, porque si no estuviese tendría que inventarse.

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