Los gemelos digitales están transformando la gestión del riego tanto en fincas individuales como en comunidades de regantes. En la última jornada de la pasada edición de Nuevo Regadío Forum, Jaume Casadesus, del IRTA, compartió su expertise en esta tecnología, que ofrece aplicaciones prácticas para mejorar la eficiencia y precisión en la administración del agua en la agricultura: «La digitalización siempre conlleva una simplificación de la realidad; la versión digital está conectada a la realidad a través de la recolección de datos con sensores y teledetección, así como datos meteorológicos», explicó. Según Casadesús, los gemelos digitales son modelos virtuales que replican las condiciones de parcelas agrícolas específicas. Estos modelos no solo capturan la realidad física de los campos, sino que también integran datos en tiempo real a través de sensores distribuidos en el terreno, permitiendo una gestión del riego sumamente precisa y adaptable: «En un gemelo digital se simula en tiempo real lo que creemos que está ocurriendo en el campo, alimentado por distintas entradas de datos y optimizando todos los procesos», comentó.

Durante su intervención, Casadesús destacó cómo esta tecnología no solo maximiza el uso eficiente del agua, sino que también optimiza la relación entre el consumo de agua y la producción agrícola, reduciendo las huellas ambientales asociadas. En este sentido, el software IrriDesk se presenta como una herramienta integral que adapta el ciclo de riego a las necesidades reales de las plantas, basándose en datos científicos y ajustes automáticos que responden a las variaciones climáticas y del suelo.

Casadesús también mencionó dos aplicaciones principales de los gemelos digitales: la gestión del riego a nivel de fincas individuales y la supervisión a nivel regional. Explicó que el gemelo digital para manejo de riego en fincas permite a los agricultores supervisar que no haya incidencias en la campaña de riego y modificar los parámetros de entrada si es necesario. En contraste, el gemelo digital para supervisión regional se basa en información geográfica para simular cada parcela y actualizar datos meteorológicos diariamente. Esta dualidad asegura que la tecnología sea efectiva tanto en pequeñas parcelas como en grandes áreas agrícolas, ofreciendo soluciones escalables adaptadas a diversos contextos y necesidades.

Para finalizar, Casadesús compartió algunos logros recientes, incluyendo un proyecto que utiliza inteligencia artificial para clasificar cultivos a partir de imágenes satelitales, lo que permite anticipar las necesidades hídricas y planificar de manera más eficaz la distribución y uso del agua.
