La reducción de la vulnerabilidad y el uso eficiente del agua, básicos para adaptarse al cambio climático en México

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Sobre la Entidad

Conagua
Comisión Nacional del Agua de México. Creada el 16 de enero de 1989 con la misión de administrar y preservar las aguas nacionales para lograr su uso sustentable.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) contribuye a la adaptación al cambio climático mediante estrategias de visión de largo plazo alineadas a la ruta a 10, 20 y 40 años que define la Estrategia Nacional de Cambio Climático, especialmente en materia de disponibilidad de agua, reducción de la vulnerabilidad de la población ante fenómenos hidrometeorológicos extremos y gestión integrada de los recursos hídricos.

Conagua fortalece los programas nacionales y ha creado otros Contra la Sequía y Contra Contingencias Hidráulicas.

Acorde con los pilares establecidos en esa política nacional, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 3 de junio pasado y que sustenta los ejes estratégicos para que México esté mejor preparado para afrontar los impactos del cambio climático, la Conagua fortalece los programas nacionales y ha creado otros para contribuir a la conservación del ciclo hidrológico y mejorar la disponibilidad de agua en cantidad y calidad, entre esos, los programas Contra la Sequía y Contra Contingencias Hidráulicas.

Entre 118 medidas de adaptación y mitigación que la Conagua tiene identificadas, se pueden señalar la creación de reservas de agua y la construcción de infraestructura para uso doméstico y público urbano para abastecer a la población con agua superficial y reducir el aprovechamiento de los acuíferos con el beneficio de favorecer su recuperación.

Asimismo, la construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales municipales asociadas a la cogeneración de energía, con la captura y el aprovechamiento de los Gases de Efecto Invernadero o con el uso de celdas fotovoltáicas, para la operación de la infraestructura con menor necesidad de energía.

En ese mismo sentido, la Conagua impulsa otras estrategias específicas, como las reservas de agua para el medio ambiente que, con la aplicación de la Norma de Caudal Ecológico publicada en 2012 en el Diario Oficial de la Federación, garantiza, entre otras cosas, la continuidad del ciclo del agua y, con ella, el adecuado funcionamiento de los ecosistemas.

Para fomentar la producción de alimentos y, con ello, impulsar la seguridad alimentaria ante las amenazas climáticas, en el agro mexicano se tecnifica el riego agrícola y se promueve la reconversión de cultivos, que consiste en el desarrollo de siembras acordes a la disponibilidad regional de agua. Así, se incrementa la productividad y se aprovechan los recursos hídricos sustentablemente.

Otro de los puntos de la Estrategia Nacional del Cambio Climático que son fundamentales para la Conagua es el uso eficiente del recurso hídrico en las actividades productivas. Por ello, permanentemente se implementan programas como el de Cultura del Agua, se fomenta el uso de tecnologías ahorradoras en el sector industrial y en los organismos operadores, instancias responsables de brindar los servicios de agua a la población y que contribuyen a llegar a una gestión integrada de los recursos hídricos.

Para reducir la vulnerabilidad ante los impactos del cambio climático en la población, que cada vez se ve más expuesta a sequías severas o lluvias torrenciales, la Conagua apoya la identificación de zonas, asentamientos y grupos sociales en riesgo, el reforzamiento de los bordos de los ríos, la liberación de zonas federales inundables que han sido ocupadas y el desarrollo de estrategias preventivas específicas que incluyen la construcción de infraestructura de protección, como presas para el control de los escurrimientos.

Además, se fortalece la gestión del recurso hídrico en época de sequías y el desarrollo de programas de medidas preventivas y de mitigación contra la sequía en los consejos de cuenca, entre otras acciones de protección a los centros población.

De manera permanente, se mantiene el esquema de fortalecimiento de la medición, la interpretación y la divulgación de las variables que describen el ciclo hidrológico, para generar información más certera y oportuna a la sociedad. Con ello, se logran mejores resultados de las alertas tempranas, los planes locales de evacuación y, en general, el manejo de riesgos ocasionados por eventos hidrometeorológicos extremos, que son cada vez más frecuentes e intensos debido al cambio climático. 

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