Roberto Ramírez de la Parra: "La nación debe seguir siendo la propietaria de las tierras y aguas"

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Sobre la Entidad

Conagua
Comisión Nacional del Agua de México. Creada el 16 de enero de 1989 con la misión de administrar y preservar las aguas nacionales para lograr su uso sustentable.
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  • Roberto Ramírez Parra: " nación debe seguir siendo propietaria tierras y aguas"
  • En la construcción de la nueva normativa se debe abrir el diálogo sobre todos los temas con el fin de lograr una amplia regulación y reducir los vacíos legales.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) fortalece los esquemas institucionales de la autoridad del agua y refrenda al Estado como el único administrador de las aguas nacionales, aseveró Roberto Ramírez de la Parra, Director General de la dependencia, al inaugurar el foro ¿Por qué México necesita una nueva Ley General de Aguas?, organizado por el Consejo Consultivo del Agua. 

Al referirse al proceso de cabildeo de diversas iniciativas de ley sobre las aguas nacionales, el titular de la Conagua subrayó que la nación es y debe seguir siendo la propietaria de las tierras y aguas, tal y como se ordena en el artículo 27 constitucional, por lo que ningún ordenamiento jurídico debe estar encaminado —ni lo ha estado— a la privatización del recurso. 

Consideró que en el nuevo instrumento jurídico en materia hídrica se deben determinar claramente las responsabilidades de los tres órdenes de Gobierno, de manera que las autoridades y la sociedad tengan claridad sobre las responsabilidades de cada uno, lo cual fortalecerá la gestión del agua. 

Señaló que en el proceso de construcción de la nueva normativa se debe considerar como punto fundamental la reglamentación del derecho humano al agua y sus alcances —lo cual constituye el reto más grande—, y abrir el diálogo sobre todos los temas con el fin de lograr una amplia regulación para cada uno de los supuestos que puedan presentarse en la gestión del agua. 

Roberto Ramírez de la Parra puntualizó en que regular no significa necesariamente la aprobación, sino permitir o negar claramente las condiciones, los límites y los alcances de todas las circunstancias hídricas. Con ello, afirmó, se subsanarán los vacíos actuales, resultado de una ley que ya está rebasada por la realidad y las necesidades de todos los sectores de usuarios. 

Debido a que argumentar y proponer sobre el tema debe hacerse bajo una visión de gran responsabilidad ética y moral, convocó a los interesados en la nueva reglamentación en materia hídrica, a participar con entusiasmo, propuestas y la mayor entrega posible para lograr una aportación enriquecedora en la construcción de la nueva ley general de aguas.

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