"Para el periodo 2021-2027 se espera movilizar más de 2.400 M€ para modernización de regadíos"
En un contexto donde la gestión del agua y la modernización del regadío son esenciales para la sostenibilidad del sector agroalimentario, Begoña García Bernal ha sido nombrada recientemente Secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). Con una extensa trayectoria en la gestión del agua y el desarrollo rural, García Bernal llega a este nuevo cargo con el objetivo de potenciar el sector agroalimentario español.
La creación de esta Secretaría de Estado refleja la apuesta del gobierno por un sector vital para la economía y la seguridad alimentaria del país. En esta entrevista, García Bernal subraya la importancia del regadío en la economía nacional, destacando las políticas e inversiones destinadas a su modernización y digitalización. Además, analiza temas cruciales como el cambio climático, el uso de energías renovables y los recursos no convencionales, enfatizando el compromiso del Ministerio con la sostenibilidad y la eficiencia en el uso del agua.
A través de una gestión basada en la innovación y la eficiencia, García Bernal busca enfrentar los desafíos actuales y garantizar un futuro próspero y sostenible para la agricultura española, donde el regadío desempeña un papel fundamental.
Pregunta: Nos gustaría comenzar la entrevista por su trayectoria profesional. En septiembre de 2015, Guillermo Fernández Vara le nombra en su vuelta a la presidencia de la Junta de Extremadura, Consejera de Medio Ambiente y Rural, Población y Territorio. Por aquel entonces, ¿cuál era el estado de la agricultura y del uso del agua y qué retos presentaba?
Respuesta: Si algo caracterizaba la Extremadura que Guillermo Fernández Vara encontró al llegar a la Junta de Extremadura, es que era una tierra que necesitaba el uso eficiente del agua. Es por ello que durante las dos legislaturas hicimos una apuesta en firme por la modernización de regadíos y por los nuevos regadíos, como fueron el de Monterrubio, de Tierra de Barros y Villanueva del Fresno. No había nada hecho y el regadío era su futuro.
Gracias al regadío, se pudo vertebrar el territorio, fijar la población al medio rural y que no se cerrara ningún pueblo en Extremadura durante esos años. El regadío genera empleo directo e indirecto en las industrias asociadas. Además, es motor de desarrollo: genera tres veces más empleo que el secano y, en general, empleo con mayor cualificación por el uso de nuevas tecnologías. También genera una renta cuatro veces superior a la agricultura de secano, por lo que juega un papel imprescindible en el mantenimiento de la renta de los agricultores y agricultoras, y previene la erosión y desertificación.
P.- Tras esa primera legislatura, en julio de 2019 vuelve a ser nombrada Consejera de Agricultura, Desarrollo Rural, Población y Territorio de la Junta de Extremadura hasta junio de 2023. ¿Cuál cree que es su legado más importante para la agricultura de regadío en Extremadura?
R.- No soy una persona de legados. Siempre, en toda mi vida política, me gusta hablar de hechos, de realidades; no de promesas y palabras vacías. ¿Qué dice la realidad? Pues que en las dos legislaturas en las que tuve el honor de ser consejera sacamos ayudas a las comunidades de regantes por importe de 84 millones de euros y pusimos en marcha, aproximadamente, 4.950 hectáreas de nuevos regadíos entre Villanueva del Fresno (250 ha), Monterrubio (1.200 ha) y la Zona Regable Centro de Extremadura (3.500 ha). Y estos datos son indiscutibles.
P.- En diciembre de 2023, sale de su región y se sube al escenario de la política nacional en Madrid para asumir un cargo de nueva creación en el Ministerio de Luis Planas. ¿Cuál es la motivación de esta nueva Secretaría de Estado de Agricultura y Alimentación?
R.- La apuesta que ha decidido hacer el ministro Luis Planas con la creación de esta Secretaría de Estado de Agricultura y Alimentación, que tengo el honor de liderar, busca un objetivo muy claro: poner en valor al sector agroalimentario de nuestro país, un sector no solo prioritario, sino estratégico para el Gobierno de España. Esa es mi misión.
Al final, cuando surge esta oportunidad, las bases sobre las que se asienta la Secretaría de Estado ya son muy sólidas: el trabajo incesante que se ha llevado a cabo desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación durante todos estos años. Mis competencias se centran, sobre todo y especialmente, en el desarrollo rural, pero hablar de desarrollo rural es hacerlo también de regadío, de incorporación de las mujeres al sector agroalimentario, de relevo generacional y de innovación y digitalización. En eso, en trabajar por el sector agro, me van a poder encontrar siempre.
P.- La pandemia y la incertidumbre del panorama internacional han elevado la consideración de la soberanía alimentaria y la importancia clave del regadío para alcanzarla. ¿Qué datos maneja su Ministerio para apoyar esta afirmación?
R.- Según las previsiones de la FAO, a nivel mundial se tendrá que aumentar la producción de alimentos en un 55% en las próximas tres décadas, si queremos que una población creciente que puede llegar a los nueve mil millones de personas en 2050 tenga alimentos en cantidad y calidad suficientes. Responder a esta necesidad es lo que mueve nuestra agenda. No podemos olvidar que la alimentación humana pasa por el regadío y eso solo será posible con una agricultura sostenible basada en el regadío de precisión.
El regadío es una de las herramientas clave en nuestro país para lograr la seguridad alimentaria. Una hectárea de regadío produce seis veces más que una de secano. En nuestro país, con un regadío muy tecnificado, se obtiene el 65% de la producción final agrícola (unos 20.000 M€ de los 30.000 M€ totales) con el 22,4 % de la superficie de cultivo y, además, es el soporte de la agroindustria, que representa el 20% de la industria nacional. Son cifras muy relevantes que dan la dimensión de la importancia del regadío en este aspecto.
Regamos para alimentarnos y lo estamos haciendo de una forma mucho más sostenible. Sin regadío, la producción estaría sujeta a una variabilidad muy grande en términos de valor, dependiendo de las condiciones climáticas. El regadío sostenible no deja de ser, al fin y al cabo, una herramienta fundamental de adaptación al cambio climático por parte de nuestra agricultura.
P.- ¿Qué instrumentos y con qué volumen de inversión cuenta el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para la mejora y ampliación del regadío?
R.- La política de regadíos del Gobierno de España, que se articula a través de mi secretaría de Estado, se sustenta en tres pilares fundamentales: las inversiones en infraestructuras de regadío, las inversiones en innovación y la formación de los regantes.
"La apuesta con la creación de esta Secretaría de Estado busca un objetivo muy claro: poner en valor al sector agroalimentario de nuestro país"
Actualmente, tenemos diferentes tipos de inversiones en marcha, que son el plan más ambicioso de modernización de regadíos de los últimos cincuenta años en nuestro país. Dentro de estas inversiones, las más importantes son las incluidas en el ‘Plan para la mejora de la eficiencia y la sostenibilidad en regadíos’, incluido en el Plan de Recuperación, transformación y Resiliencia (PRTR), dotado inicialmente con 563 millones de euros. Suponía el 54% del total (1.051 M€) del Componente 3 del Plan de Recuperación que gestiona el MAPA, con el objetivo de la modernización de al menos 100.000 hectáreas de regadíos en términos de ahorro de agua y/o eficiencia energética.
Posteriormente, el MAPA logró que en la Adenda se designara una dotación adicional para la modernización de regadíos de 410 M€, como subvención a la inclusión de nuevas actuaciones y en forma de créditos reembolsables para financiar nuevas actuaciones. Como parte están financiadas con fondos EU-Next Generation, quiero hacer un especial hincapié en las obras que utilizan recursos no convencionales (aguas regeneradas y desalinizadas), las que generan mayor ahorro hídrico o energético, las que implantan energías renovables y las que incluyan nuevas tecnologías. El resultado son 96 actuaciones, con un presupuesto total de 1.335 M€.
"La alimentación humana pasa por el regadío y eso solo será posible con una agricultura sostenible basada en el regadío de precisión"
A junio de 2024, se encuentra movilizado el 70% de las inversiones del Plan de modernización de regadíos. Del total de 96 proyectos previstos dentro de este plan, ya se han movilizado 76 actuaciones, con 4 inversiones finalizadas, 38 en fase de ejecución, 31 en licitación y 3 pendientes de encargo o licitación. Estas actuaciones suponen un volumen de inversión superior a los 1.000 millones de euros. El resto de las actuaciones previstas en este plan se encuentran en fase de tramitación y estarán finalizadas antes del año 2026.
"El regadío es una herramienta clave en España para la seguridad alimentaria. Una hectárea de regadío produce seis veces más que una de secano"
No son las únicas herramientas, pero no me quiero alargar demasiado: también están las ayudas directas que financia también la Política Agraria Común (PAC), la política de desarrollo rural, cofinanciada con el fondo europeo FEADER; los fondos nacionales del Programa Nacional de Desarrollo Rural 2014-2022 o, también, el nuevo Plan Estratégico nacional de la PAC 2023-2027. Aparte, además, están las dotaciones FEADER que programen las CC. AA. en sus intervenciones regionales de desarrollo rural para regadíos en el marco del PEPAC y los más de 5.000 millones de euros que tiene previsto destinar el MITECO a infraestructuras en alta en regadíos en el marco de los nuevos planes hidrológicos de demarcación de tercer ciclo, que fueron aprobados por real decreto en enero de 2023.
En paralelo, desde el MAPA, de manera tradicional contamos con fondos propios para la ejecución de obras de transformación de regadíos en zonas con dificultades de desarrollo en el medio rural y financiamos las obras de modernización y consolidación de regadíos, que realizamos en colaboración con SEIASA a través del convenio «clásico» MAPA-SEIASA.
En suma, se espera movilizar en el periodo 2021 a 2027, una cifra histórica de más de 2.400 millones de euros para modernización de regadíos, lo que supondrá la modernización de al menos 694.000 hectáreas.
Y sobre los otros dos instrumentos de la política de regadíos (innovación y formación), no menos importantes, el MAPA lleva apostando por ellos desde hace ya más de veinte años.
P.- Un año más la sequía ha afectado a la disponibilidad del agua en España y con los cada vez más presentes efectos del cambio climático hay previsión de que esto pase de forma recurrente. ¿Con qué instrumentos cuenta el Ministerio para afrontar esta situación? ¿Qué papel juegan los recursos de agua no convencionales como la reutilización y la desalación?
R.- El ministerio, a través de la Comisión Permanente para Adversidades Climáticas y Medioambientales (COPAC), realiza un seguimiento semanal de las situaciones meteorológicas extremas para paliar, lo antes posible, los efectos negativos sobre el sector agrario. Como complemento a las medidas del seguro agrario, hemos puesto en marcha diversas herramientas. De carácter fiscal, la exención del pago del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de naturaleza rústica; la exención en el IRPF y en el impuesto sobre sociedades de las ayudas que se perciban por los ecorregímenes de la PAC que reducen la base imponible en más de 1.100 millones de euros.
En la declaración del IRPF del año 2024, se ha aprobado una reducción general del rendimiento neto del 5%, y siguen vigentes para este ejercicio las reducciones en este impuesto, del 35% de los gastos en gasóleo y del 15% en fertilizantes, a los que se podrán añadir las reducciones de los índices de rendimiento que, de manera puntual, se realizan todos los años y que, este año 2023, ha supuesto una rebaja estimada en base imponible de 1.750 millones de euros.
En el ámbito de la financiación, el 9 de abril de 2024 se publicó en el BOE la ampliación en seis millones de euros de la línea de ayudas destinadas a la obtención de avales de la Sociedad Anónima Estatal de Caución Agraria (SAECA), que permite garantizar la financiación de préstamos a titulares de explotaciones agrarias y a operadores económicos del sector pesquero o de industrias agroalimentarias.
Con esta ampliación, el MAPA eleva hasta 85 millones de euros el crédito habilitado para facilitar la financiación al sector agroalimentario a través de la línea ICO-MAPA-SAECA (25 millones para la subvención de avales y 60 millones para la amortización del capital principal). En total se han suscrito más de 10.300 operaciones de crédito. Así, el presupuesto a esta línea de avales alcanza los 25.082.036 euros, y se estima que el importe máximo de los créditos avalados asciende a unos 550 millones de euros.
Otras medidas que se han arbitrado para mitigar la situación de los agricultores han sido: la bonificación al consumo de gasóleo agrario; la prórroga hasta el 30 de junio de 2024 de la flexibilización de la contratación de potencia en el suministro de energía; la concesión de exenciones y reducciones del canon de regulación y de la tarifa de utilización del agua a los usuarios que han sufrido reducciones en las dotaciones por efecto de la sequía en las demarcaciones hidrográficas del Guadiana, del Guadalquivir, del Segura y del Ebro para el periodo impositivo de 2024; la reducción del coste de agua desalinizada de desaladoras de mar de titularidad de la AGE; o la obras de ejecución inmediata de infraestructuras hidráulicas en las cuencas del Guadalquivir, Guadiana y Segura.
"El regadío sostenible no deja de ser una herramienta fundamental de adaptación al cambio climático por parte de nuestra agricultura"
Respecto a las aguas no convencionales, fomentar su uso en la agricultura resulta de especial interés para España, ya que contribuye a varias de las políticas estratégicas del Gobierno: apoyo a la transición ecológica, la lucha contra con el cambio climático, el reto demográfico, la economía circular, la política agroalimentaria y el desarrollo rural sostenible. El agua es vida y tenemos que mirar por cada gota, porque hacerlo es mirar por cada persona. Las aguas no convencionales son una oportunidad de oro. Nuestro país se sitúa a la cabeza de Europa en producción de agua desalada y es el cuarto país del mundo en capacidad instalada, con una producción diaria de cerca de cinco millones de metros cúbicos.
Ahora mismo, en España, se producen alrededor de cinco millones de metros cúbicos al día de agua desalada para abastecimiento, riego y uso industrial. Más del 21% del agua desalada en el país va destinado a la agricultura, lo cual demuestra su viabilidad técnica y económica. España es, a nivel mundial, un ejemplo de regadío con agua desalada.
P.- La agricultura en general, y el regadío en particular, han sido señalados en varias ocasiones como origen de la contaminación de masas de agua. ¿Cuál es su visión y qué acciones está tomando el Ministerio para solventarlo?
El gran reto del regadío es el avance constante hacia la sostenibilidad medioambiental, hacia la eficiencia en el uso de los recursos y, por supuesto, hacia la tecnificación de este tipo de agricultura, que supondrá no solo la mejora ambiental de esta actividad sino también la mejora de la productividad y rentabilidad del sector agrario. ¿Cómo lo tenemos que hacer? Mediante buenas prácticas agrarias y tecnología.
Es necesario un regadío de precisión y digitalizado que garantice el ahorro de agua y energía, y aplique fertilizantes y fitosanitarios de la manera más precisa posible sin perjudicar a la productividad. Así podemos conseguir, mediante tecnología e innovación, que cada gota de agua tenga el máximo rendimiento y el menor impacto posible en el medio ambiente. Por eso estamos impulsando el uso de las nuevas tecnologías por parte de los regantes.
"Actualmente, tenemos en marcha el plan más ambicioso de modernización de regadíos de los últimos cincuenta años en nuestro país"
P.- La reducción del consumo de energías y la apuesta por fuentes renovables es otro de los retos del uso de agua para la agricultura. ¿Cómo apoya el Ministerio la apuesta por la eficiencia y la implementación de energías renovables?
R.- La transición energética hacia una economía baja en carbono es una realidad innegable y sobre la que tenemos que proyectar todos nuestros esfuerzos. Tal como establece la ley europea del clima, para el año 2050 aspiramos a tener una economía climáticamente neutra en la UE.
"El gran reto del regadío es el avance hacia la sostenibilidad medioambiental, la eficiencia en el uso de los recursos y la tecnificación"
Para ello, debemos trabajar en diferentes iniciativas desde el sector agroalimentario. Debemos ver a este sector como parte de la solución al proceso de transformación energética de nuestra economía e incentivar y favorecer la producción de energías renovables vinculadas al sector agrario, pero asegurando también la producción de alimentos, que es la razón de sí de este sector. En este contexto, el agrofotovoltaismo ofrece ventajas que debemos aprovechar en el futuro.
En cuanto a los regadíos, también me gustaría destacar el esfuerzo que estamos realizando desde el MAPA para promover el empleo de fuentes de energía renovables en nuestros regadíos. De hecho, también gran parte de las actuaciones en regadíos que estamos ejecutando y vamos a ejecutar en el marco del PRTR están destinadas a sustituir el uso de energía tradicional por energías renovables, suponiendo un total de 756.202.687,31 € en 55 actuaciones. Es el 57%.
P.- Una de las tendencias más importantes de los últimos años en el regadío es su digitalización. El Gobierno ha sido consciente de ello contemplando a los regantes en el PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua. ¿Cuál es su balance sobre su implementación y qué resultados esperan obtener? ¿Cuál ha sido la acogida por parte de los regantes?
R.- Desde la Secretaría de Estado de Medio Ambiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico se está impulsando un proyecto estratégico de recuperación centrado en la digitalización de todo el ciclo del agua. Se trata de uno de los doce PERTE que ha aprobado el Gobierno de España y que se nutre, principalmente, de los fondos MRR del PRTR, así como de otros fondos europeos y nacionales. Es, además, complementario al PERTE Agroalimentario y a las inversiones en modernización de regadíos que estamos realizando del MAPA.
P.- Un consenso del sector del regadío es la necesidad de mitigar la falta de información sobre la apuesta por la eficiencia en el uso del agua y la energía y la I+D y luchar contra los mitos sobre el uso de los recursos. ¿Cómo se está afrontando desde el Ministerio?
R.- Desde el Ministerio de Agricultura hemos puesto en marcha un amplio abanico de medidas con el objetivo de favorecer la transformación digital de las comunidades de regantes de nuestro país.
"La transición energética hacia una economía baja en carbono es una realidad sobre la que tenemos que proyectar nuestros esfuerzos"
Me gustaría destacar tres medidas que ocupan un lugar destacado dentro de ese conjunto que antes citaba. En primer lugar, nombrar la línea Agroinnpulso, dirigida a impulsar la transformación digital de las empresas del sector agroalimentario y del medio rural.
Por otro lado, destacar un proyecto muy especial para todo el equipo del Ministerio, como es el centro de innovación digital La Vega Innova. Entre sus paredes se están germinando y haciéndose realidad proyectos innovadores para el sector agroalimentario. Asimismo, a través de La Vega Innova se quiere aumentar la competitividad y la transformación a través del desarrollo de soluciones digitales inteligentes.
Por último, contamos con una herramienta crucial para nuestro mundo rural como es el Programa de Desarrollo Rural de la Política Agraria Comunitaria, que para el periodo 2023 – 2024 ha reforzado su dotación económica para apoyar la ejecución de proyectos innovadores vinculados al sector agroalimentario y al medio rural por importe de 84 millones de euros.
P.- Para concluir, nos gustaría mirar hacia el futuro. ¿Cómo cree que será la gestión del agua en la agricultura dentro de diez años y qué papel habrá jugado el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Pesca en ese camino?
R.- La gestión del agua en la agricultura en nuestro país es de las más tecnificadas a nivel mundial. Además, España es líder en innovación y tecnología, y ello es consecuencia, en gran parte, de las situaciones tan complicadas que vivimos cada vez más a menudo como consecuencia del cambio climático.
Nuestro compromiso es una realidad. Por eso, colaboramos con los centros de investigación, la universidad y las empresas del sector, así como con las agricultoras y agricultores, para que, juntas y juntos, el sector agro español avance en cuanto a innovación, digitalización y eficiencia del agua. Trabajamos porque nuestro sector agro sea más sostenible, justo e igualitario.