Día Mundial del Agua: La cooperación internacional en cifras

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Una demanda en aumento 85% de la población mundial vive en la mitad más seca del planeta.

800 millones de personas no tienen acceso al agua potable y cerca de 2500 millones no poseen servicios de saneamiento adecuado.

De 6 a 8 millones de personas mueren anualmente a causa de catástrofes y enfermedades ligadas al agua.

Diversos estudios muestran que si nada cambia serán necesarios 3,5 planetas para cubrir las necesidades de una población mundial cuyo estilo de vida fuera comparable al de los europeos o norteamericanos.

En los próximos 40 años, la población mundial aumentará en dos o tres mil millones de personas. Este fenómeno vendrá acompañado de una evolución de los hábitos alimentarios que se traducirá en un incremento de 70% en la demanda de alimentos de aquí a 2050. Más de la mitad de la población es urbana. En ocasiones, las zonas urbanas, donde el acceso al agua y a las instalaciones sanitarias es mejor que en las zonas rurales, tendrán problemas para hacer frente a este aumento demográfico. (OMS/UNICEF, 2010).

La demanda de alimentos aumentará en 50% de aquí a 2030 (70% para 2050), en tanto que las necesidades de energía hidroeléctrica y otras energías renovables aumentarán el 60% (WWAP, 2009). Ambas problemáticas están relacionadas: la creciente producción agrícola hará que aumente el consumo de agua y de energía, lo que provocará una demanda de agua mayor.

La disponibilidad de agua va a disminuir en numerosas regiones y, sin embargo, el consumo mundial de agua para fines agrícolas aumentará un 19% de aquí a 2050. Sin progresos tecnológicos o intervención política, la demanda aumentará más todavía.

El riego y la producción de alimentos son las actividades que más agua precisan. La agricultura consume casi el 70% del agua, una cantidad que en las economías emergentes alcanza el 90%.

El consumo creciente de productos cárnicos es desde hace 30 años lo que más impacto tiene en el consumo de agua, un fenómeno que se prolongará durante toda la primera mitad del siglo XXI, según la FAO. Son necesarios 3.500 litros de agua para producir un kilo de arroz, en tanto que para producir un kilo de carne de vacuno se precisan 15.000 litros de agua. (Hoekstra y Chapagain, 2008).

Casi el 66% de la superficie de África es árida o semiárida. De los 800 millones de habitantes del África subsahariana, casi 300 millones disponen de escasos recursos hídricos, es decir, menos de 1.000 metros cúbicos por habitante (NEPAD, 2006).

Al menos doce países de la región árabe y de Asia Occidental sufren graves carencias de agua, con menos de 500 m3 de agua procedente de fuentes renovables por habitante.

El impacto del cambio climático El IPCC prevé que la escasez de agua aumentará en Europa Central y Oriental y que en la década de 2070, el número de personas afectadas por este fenómeno pasará de 28 a 44 millones. Los flujos de verano disminuirían en un 80% en el sur de Europa y ciertas regiones de Europa central y oriental (Alcamo et al., 2007)

La adaptación a los efectos de un aumento de 2 ° C de la temperatura global podría costar entre 70 y 100.000 millones de dólares por año entre 2020 y 2050 (Banco Mundial, 2010).

Entre 13,7 mil millones de dólares (en el escenario más seco) y 19,2 millones (escenario más húmedo) se dedicarán a la esfera del agua, incluido el suministro y la gestión de las inundaciones.

Un recurso sin fronteras

El agua no se limita a las fronteras políticas: se estima que 148 Estados se encuentran en parte en las cuencas internacionales (OSU, n.d, 2008, datos) y 21 países se encuentran totalmente dentro de dichas cuencas.

Hay 276 cuencas transfronterizas en el mundo (64 en África, 60 en Asia, 68 en Europa, 46 en América del Norte y 38 de América del Sur).

De estas 276 cuencas hídricas transfronterizas, un total 185, es decir casi dos tercios, son compartidas por dos países. 256 son compartidas por dos, tres o cuatro países (92,7%) y 20 con cinco o más países (7,2%). La cuenca del Danubio es la que cuenta con el mayor número de los países ribereños: hay 18 en total.

46% de la superficie de la Tierra está cubierta por cuencas fluviales transfronterizas.

145 países tienen al menos una cuenca hidrográfica transfronteriza.

La Federación de Rusia comparte 30 cuencas, Chile y los Estados Unidos comparten 19 cada uno, Argentina y China 18, Canadá 15, Guinea 14, Guatemala 13 y Francia 10.
África cuenta con cerca de un tercio de las cuencas hídricas transfronterizas del mundo, es decir, con una superficie superior a 100 000km2. Prácticamente todos los países de África subsahariana y Egipto comparten al menos una cuenca transfronteriza. Según las estimaciones, hay entre 63 (PNUMA, 2010) y 80 (CEPA) de los ríos o lagos transfronterizos en el continente africano.

Las naciones más ricas tienden a mantener o aumentar su consumo de recursos naturales (WWF, 2010), pero exportan su huella ecológica a los países productores y a los pobres en general. Por ejemplo, el 62% de la huella de agua del Reino Unido proviene del agua virtual incluida en sus instalaciones y productos agrícolas importados de otros países, y el 38% proviene de sus recursos hídricos nacionales (Chapagain y Orr, 2008 ).

Arabia Saudita, uno de los mayores productores de granos de Oriente Medio, anunció que iba a disminuir su producción de granos en un 12% al año para reducir la explotación no sostenible de las aguas subterráneas. Para preservar la seguridad hídrica, el país ha ofrecido incentivos para alentar la renta de grandes extensiones de tierra africana para la producción agrícola. Al invertir en África para producir sus cultivos básicos, Arabia Saudita ahorra cientos de millones de litros de agua al año, y reduce la tasa de agotamiento de los acuíferos fósiles.

Los países industrializados consumen una cantidad considerable de agua virtual a través de los productos alimenticios y de importación. Cada habitante de América del Norte y Europa (excepto los países de la antigua Unión Soviética) consume al menos 3m3 por día de agua virtual en los alimentosimportados, frente a 1,4 m3 por día en Asia y 1,1 m3 por día en África (Zimmer y Renault, sf).

La contaminación tampoco conoce fronteras. A escala mundial, el 85 % de las aguas utilizadas no son ni colectadas ni tratadas, de este porcentaje entre 83% a 90% se encuentra en los países en desarrollo.

Casi la totalidad de países árabes enfrentan escasez de agua. Se estima que el 66% del agua dulce disponible en la región árabe tiene su origen fuera de la región.

Contrastes de la cooperación internacional

En numerosas oportunidades las aguas transfronterizas dieron lugar a acuerdos de cooperación. Entre 1820 y 2007 se firmaron cerca de 450 acuerdos sobre aguas internacionales (OSU, 2007)

Más de 90 acuerdos internacionales sobre el agua fueron redactados para permitir una mejor gestión de las cuencas hidrográficas en África (PNUMA, 2010). Pero el 60% de las 276 cuencas fluviales internacionales en el mundo todavía carece de cualquier tipo de estructura de gestión cooperativa (De Stefano et al., 2010).

En 2011, ONU-Agua realizó un estudio para determinar los avances en el manejo sostenible de los recursos hídricos utilizando enfoques integrados. Los primeros resultados del análisis de datos de más de 125 países muestran que los enfoques integrados han sido ampliamente adoptados con un impacto significativo en la gestión del agua a nivel nacional: el 64% de ellos han desarrollado planes de gestión integrada de recursos hídricos (GIRH) y el 34%
muestra un avance de la implementación. Sin embargo, desde el estudio de 2008, el progreso se ha visto enlentecido en los países con un Índice de Desarrollo Humano (IDH) bajo o intermedio.

Fuente: Informe mundial de las Naciones Unidas sobre el desarrollo de los recursos hídricos (marzo de 2012). 

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