Aqualia
Connecting Waterpeople
Lee iAgua Magazine 34

Nicaragua: A cuatro meses de los huracanes Eta e Iota, medio millón de personas sigue sin agua

  • Nicaragua: cuatro meses huracanes Eta e Iota, medio millón personas sigue agua
    Un residente de Puerto Cabezas en Nicaragua limpia los escombros de su casa después del paso del Huracán Eta. (Imagen: © WFP/Photolibrary)
  • Los meteoros Eta e Iota azotaron Centroamérica a principios de noviembre. Pese al tiempo transcurrido, en la costa norte del Caribe nicaragüense todavía hay unas 500.000 personas que dependen del agua de lluvia para su consumo y saneamiento y 1,8 millones más precisan ayuda humanitaria, informa la agencia para la niñez. Con la llegada de la temporada seca, es urgente acelerar los trabajos para mejorar el acceso al agua y la comida.

Sobre la Entidad

ONU
ONU
La Organización de las Naciones Unidas es una organización internacional formada por 193 países independientes. 

El paso de huracanes Eta e Iota por Centroamérica en noviembre de 2020 impactó a siete países. Nicaragua fue uno de los más afectados con un nivel de destrucción que aún hoy, a cuatro meses del siniestro, coloca en riesgo a medio millón de personas que habitan en la costa norte del Caribe y que carecen de agua, dijo este viernes la directora regional para América Latina del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Al terminar una visita de seis días las comunidades damnificadas, Jean Gough aseguró que el gobierno nicaragüenses y sus socios humanitarios han logrado avances importantes en la respuesta a las necesidades inmediatas de la población y en la reconstrucción de la infraestructura dañada, que incluye escuelas, viviendas e instalaciones de agua.

UNICEF/Tadeo Gómez. Una mujer y su nieta en El Muelle, Bilwi, Puerto Cabezas, una de las zonas afectadas por el huracán Eta en Nicaragua

Temporada seca

Sin embargo, la población de la zona depende por el momento del agua de la lluvia para satisfacer sus necesidades básicas y la temporada seca está llegando, por lo que es muy urgente acelerar los trabajos para mejorar el acceso a agua potable, alimentos, educación, salud y medios de subsistencia en todo el país, especialmente en las zonas más remotas.

Gough expresó conmoción frente a la devastación “inimaginable” que observó en las comunidades de Kiwastara, Andre, Wawa Bar y Karatá.

“Los barcos se alejaron a cientos de metros de la orilla, los árboles se quebraron como cerillas y los techos volaron por las destructivas corrientes marinas, los vientos y las tormentas”, apuntó.

Advirtió que en vista de que en los próximos meses, las familias afectadas por los huracanes ya no podrán depender de la lluvia como fuente de agua potable, “el acceso limitado al agua segura puede exponer a los niños y niñas a mayores riesgos de diarrea y desnutrición en las próximas semanas”.

Alrededor de 1,8 millones de personas, incluidos 720.000 niños, todavía necesitan ayuda humanitaria, especialmente entre las comunidades indígenas. Las niñas, los niños y los adolescentes se encuentran entre los más afectados y los más invisibles, con efectos inmediatos y de largo plazo derivados de la emergencia climática. Más de 260 escuelas perdieron sus tejados y resultaron parcialmente dañadas o totalmente destruidas. 

UNICEF desplegó un operativo de asistencia humanitaria a las familias afectadas en las costas sur y norte de Nicaragua inmediatamente después del desastre.

El trabajo de la agencia se centró en la provisión de agua y saneamiento, nutrición, educación, protección y apoyo psicosocial, especialmente a los grupos más vulnerables.


NASA. Una imagen de Satélite de la NASA muestra al huracán Iota tocando tierra en Centroamérica.

Ni los primeros ni los últimos

La directora regional recordó que Eta e Iota no fueron los primeros huracanes en asolar la costa caribeña de Nicaragua y que tampoco serán los últimos, por lo que instó a incrementar la preparación de la población de la zona frente a eventos climáticos extremos antes de la nueva temporada de ciclones.

“Uno de nuestros mayores desafíos ahora es buscar soluciones innovadoras, escalables y sostenibles para reducir rápidamente los riesgos y construir resiliencia en el hogar y en la escuela para todos los niños y niñas”, recalcó.

Gough consideró “injusto” que los niños de las comunidades más pobres “sean los que menos responsabilidad tienen en el cambio climático pero carguen con la mayor parte de su impacto”.

UNICEF hizo un llamamiento de emergencia por 17 millones de dólares para la asistencia humanitaria de 430.000 personas pero hasta ahora sólo ha recibido el 47% de los fondos solicitados. La agencia insistió en la necesidad de mayor apoyo internacional para continuar su labor en Nicaragua.

Entrega de ayudas

Entre la ayuda distribuida por UNICEF tras los huracanes se cuentan:

  • 000 kits de higiene
  • Instalación y limpieza de 300 pozos y tanques de agua potable  
  • Construcción y rehabilitación de 476 letrinas en comunidades y escuelas
  • Suministro de 6.150 kits de limpieza con jabón y baldes en las escuelas
  • 000 mochilas escolares a los niños y niñas afectados para que puedan regresar a las escuelas
  • Habilitación de doce espacios temporales de aprendizaje para 7.500 niños y niñas 

Te puede interesar

Redacción iAgua

La redacción recomienda