SEDAPAL viene culminando los trabajos de limpieza de los 6 km del cauce del río Rímac anteriores a la Planta La Atarjea, que permitirá aprovechar mejor el mayor volumen de agua que llega en la época de avenidas (lluvias en la sierra central), y lograr su infiltración y de esta manera recargar la napa freática, que constituye también una reserva de agua subterráneas para la población de Lima y Callao ante cualquier contingencia.
"La contaminación del río Rímac es cada vez más intensa en cuanto al contenido de compuestos orgánicos, químicos, materia orgánica, y todo ello hace que el proceso de tratamiento se dificulte y además que se requiera de mayor cantidad de insumos químicos, demandando mayor presupuesto. En el 2015, el presupuesto se ha duplicado respecto al de este año", precisó la Ing. Yolanda Andía, Gerente de Producción y Distribución Primaria de SEDAPAL.
La contaminación del río Rímac es cada vez más intensa
Sin embargo, no sólo es el arrojo de deshechos a las aguas las que afectan al río Hablador, sino también la invasión de sus riberas, por lo que SEDAPAL, con apoyo de maquinaria pesada proporcionada por el Ministerio de Vivienda, viene culminando los trabajos de descolmatación de 6 km del cauce, habiendo removido 280 mil metros cúbicos de canto rodado.
Estos trabajos permiten reducir la contaminación e incrementar la napa freática para recargar los 30 pozos que se encuentran ubicados en ambas márgenes del río. Ello se consigue al recuperar la capacidad operativa de las pantallas de infiltración que se ubican en el lecho del río y que son utilizadas para efectuar la recarga artificial del subsuelo en esta época.
Se recargará sistema de almacenamiento en sierra central
La Ing. Andía explicó que los trabajos en el río Rímac culminarán en los próximos días porque ya empieza la temporada de avenidas, que es cuando llega el agua de las lluvias de la sierra central.
"En la temporada de lluvias en la sierra, se recarga nuestro sistema de almacenamiento que tenemos en las zonas altoandinas, que consiste en 19 lagunas y 3 represas, que en conjunto tienen capacidad para almacenar 330 millones de metros cúbicos, y que son nuestras reservas para abastecer a la población de Lima y Callao, de mayo a noviembre, época de estiaje, es decir, cuando no llueve en la sierra", explicó la representante de SEDAPAL al momento de invocar a las empresas mineras, industriales, agrícolas y al público en general a cuidar el río Rímac, principal fuente de abastecimiento de agua para Lima, una ciudad ubicada en un desierto.