El Plan Hidrológico de Tenerife es por un modelo productivista supeditado a la iniciativa privada, según Sí se puede

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Sobre la Entidad

Sí se puede
Sí se puede es un movimiento sociopolítico ecosocialista de Canarias que nace con las importantes movilizaciones ciudadanas de los últimos años en Tenerife.
  • Consideran un escándalo que el documento reconozca que casi el 40% de las aguas residuales generadas ni siquiera se están recogiendo, mucho menos depurando.

El portavoz de Sí se puede en Tenerife, Fernando Sabaté, ha informado que este lunes presentaron la alegación de la formación ecosocialista en la Isla al nuevo Plan Hidrológico (PHT), que se encontraba en exposición pública.

Según Sí se puede el PHT propone la creación de una empresa mixta que se dedicará a la producción, gestión y explotación de las aguas depuradas y desaladas abriéndola al capital privado. No les parece adecuado seguir profundizando en la línea de ensanchar el espacio de la producción y gestión privadas del agua en Tenerife, “a la vez que se prescinde de las instituciones municipales, principales responsables de la labor de abastecimiento y depuración de aguas”.

Sabaté cree que se debería deducir de los análisis que realiza el PHT la necesidad de inversiones mucho más contundentes para restaurar y renovar los sistemas de distribución y almacenamiento de agua. “Una actividad, por otro lado, intensiva en fuerza de trabajo, por lo que constituye una oportunidad para resolver parte del elevado desempleo en el sector de la construcción, de forma mucho más eficiente que otros proyectos de grandes infraestructuras”, afirma. Sin embargo, les causa sorpresa la ausencia en el Plan de programas directos en este sentido, limitándose a directrices vagas y demasiado genéricas.

En Sí se puede no entienden cómo no se procura establecer de forma proactiva ninguna relación efectiva del sector del agua con el de la energía

En su alegación la formación de izquierdas critica el destacado papel de las empresas privadas en la gestión del agua en Tenerife. Entienden que se alienta la introducción del sector privado como cofinanciador de las infraestructuras hidráulicas cuya ejecución se prevé a través de la sociedad mixta GESTA. Indican con respecto a esto que la participación privada apenas supone 109 millones de euros frente a los 503 millones que aportan las administraciones públicas directamente o a través de diferentes convenios y fondos, según la tabla de la página 184 de la memoria de ordenación. Sabaté recuerda que a pesar de aportar la iniciativa privada únicamente un 18% de la inversión, “obtiene en régimen de monopolio la gestión del agua de Tenerife”.

Para financiar las infraestructuras hidráulicas en Tenerife se pretende crear un nuevo impuesto indirecto que grava el uso del agua, el Canon del Agua, con el argumento de que es la única CA, junto con Castilla y León, que no lo tiene. “Sería asumible si esas infraestructuras hidráulicas fueran públicas en su totalidad pero no parece razonable crear impuestos nuevos para financiar a los monopolios con participación privada”, explican.

En Sí se puede tampoco entienden cómo no se procura establecer de forma proactiva ninguna relación efectiva del sector del agua con el de la energía. Por el contrario, la única relación que el modelo hidrológico plantea respecto a aquélla es como mero demandante de electricidad para sus necesidades de bombeo, desalación, depuración… “y poco más”. Lo cual se debe relacionar con un modelo de planificación hidrológica que “no reconoce la importancia estratégica del par agua–energía y, en consecuencia, tampoco plantea propuestas consistentes con ella”.

La formación ecosocialista también considera que los datos sobre recogida de aguas residuales que suministra el PHT “son escandalosos, pese a que sin duda se han estimado al alza: casi el 40% de las aguas residuales generadas ni siquiera se están recogiendo, mucho menos depurando”, creen que el primer paso para resolver los problemas es reconocer su existencia. Los datos sobre reutilización de las aguas depuradas son aún más lamentables: menos de las octava parte del total de aguas residuales que se producen, “lo que está causando graves problemas ecológicos y de salud pública, además de ser la barrera más importante que impide cumplir el objetivo principal de la Directiva Marco del Agua: alcanzar un buen estado ecológico de las masas de agua”.

Fernando Sabaté asegura en sus alegaciones que el primer paso para mejorar la gestión del agua en Tenerife ha de ser “la extensión de medidas de ahorro, modernización de las redes, reutilización y mejoras de gestión, bien identificadas a escala local, y capaces de aportar en las condiciones actuales importantes volúmenes de agua que hoy se despilfarran”.

En Sí se puede proponen además que los pequeños núcleos de población puedan emplear sistemas de depuración natural (SDN). Estos sistemas emplean sistemas orgánicos a base de plantas y un circuito diseñado al efecto que regenera el agua sin coste energético alguno. La propia depuradora ‘verde’ constituye en sí misma un jardín biológico, que atrae fauna beneficiosa y que puede llegar a producir algunas flores y plantas ornamentales de interés económico.

La alegación de la formación de izquierdas señala finalmente que el propio documento “indica la tendencia al agotamiento del acuífero”, aunque critican que frente a esta situación, “en lugar de anticiparse, proyectar e impulsar una alternativa socialmente más deseable, y ambientalmente menos insostenible que la actual, lo que hace más bien es retardar la posibilidad de que esa alternativa emerja, contribuyendo a sostener en el tiempo el vigente status quo, sentando las bases para la perpetuación del peso de la economía privada oligopólica en el mundo de las aguas tinerfeñas, sirviendo en bandeja la participación privada”.

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